La adopción generalizada de la IA podría aumentar el crecimiento del comercio mundial.

La OMC redefine el comercio global: La IA como el nuevo motor de la riqueza de las naciones

La economía global se encuentra ante un punto de inflexión comparable a la revolución industrial o la llegada del contenedor de transporte.

Comercio Internacional
Comercio Internacional 24h

La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha presentado su informe más trascendental de la década y las conclusiones son inequívocas. El World Trade Report 2025 detalla cómo la inteligencia artificial no es solo una herramienta tecnológica más, sino el catalizador que está reescribiendo las reglas del intercambio internacional de bienes y servicios.

El organismo multilateral proyecta que la adopción generalizada de la IA podría aumentar el crecimiento del comercio mundial entre un 34% y un 37% para el año 2040. Este incremento no se debe simplemente a una mayor eficiencia en las fábricas. Se trata de una reducción estructural de los costos comerciales (gastos asociados al intercambio transfronterizo) que históricamente han frenado la entrada de nuevos actores al mercado global.

La IA está derribando las barreras lingüísticas mediante traducción automática de alta fidelidad, optimizando la logística portuaria para evitar cuellos de botella y automatizando la compleja burocracia aduanera que a menudo asfixia a las pequeñas empresas. Sin embargo, la OMC lanza una advertencia severa sobre la brecha digital (diferencia en el acceso a tecnología). Si las economías de bajos ingresos no logran ponerse al día en infraestructura digital y regulación, su crecimiento se limitará al 8%, frente al 14% que experimentarán las economías avanzadas. En cambio, con políticas de convergencia adecuadas, estas naciones podrían alcanzar un crecimiento del 15%, superando incluso a los países ricos en términos relativos.

Un hallazgo crucial del informe es el auge del comercio de servicios. Se espera que las exportaciones de servicios digitalmente entregables, que incluyen desde consultoría legal hasta diseño gráfico remoto, crezcan un impresionante 42%. Esto marca el fin de la era donde solo se comerciaban bienes físicos masivamente y el inicio de una etapa donde la inteligencia y los datos son las mercancías más valiosas.

La Nueva Frontera para las PYMES

Para el tejido empresarial real, estas cifras macroeconómicas se traducen en oportunidades tangibles. La IA está democratizando el acceso al comercio internacional. Históricamente, solo las grandes multinacionales podían costear departamentos legales capaces de navegar las regulaciones de múltiples países. Hoy, herramientas de IA permiten a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (empresas con menos de 250 empleados) gestionar el cumplimiento normativo y entender acuerdos comerciales complejos con una fracción del costo.

Los emprendedores deben prestar atención al concepto de «telemigración» citado por la OMC. La tecnología permite ahora que trabajadores de economías en desarrollo ofrezcan servicios directamente en mercados de altos ingresos sin necesidad de desplazarse físicamente. Esto abre un mercado global de talento sin precedentes. Además, el informe destaca casos prácticos como el uso de IA para predecir interrupciones en la cadena de suministro o para cumplir con regulaciones ambientales complejas como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la UE.

Para mejorar sus negocios, los líderes empresariales deben enfocarse en la integración de datos (unificación de información de distintas fuentes). La encuesta conjunta de la OMC y la Cámara de Comercio Internacional revela que casi el 90% de las empresas que ya utilizan IA reportan beneficios tangibles en sus actividades comerciales. La clave no está en sustituir al personal. Está en potenciar su capacidad analítica para identificar nuevos mercados y optimizar rutas logísticas.

Hacia una Economía de Servicios e Intangibles

El análisis profundo de los datos sugiere una transformación estructural en la composición del PIB global. Estamos presenciando una «servicificación» de la manufactura. Los productos físicos incorporan cada vez más software y servicios de IA, aumentando su valor añadido pero también su dependencia de flujos de datos transfronterizos.

Una tendencia preocupante es la concentración del mercado. La infraestructura crítica para la IA, como los centros de datos y la fabricación de semiconductores, está dominada por un puñado de empresas y economías. Esto ha llevado a un aumento en la prima por el uso de capital frente al trabajo. La OMC estima que la prima salarial (diferencia de sueldo por nivel educativo) podría reducirse ligeramente entre un 3% y un 4%, ya que la IA automatiza tareas cognitivas rutinarias que antes realizaban trabajadores de cualificación media y alta.

Para monitorear estas dinámicas, los economistas de la OMC han desarrollado el Índice de Apertura de Políticas Comerciales de IA (AI-TPOI). Este indicador revela que, aunque los aranceles sobre productos físicos relacionados con la IA son bajos, existen barreras significativas en forma de restricciones al flujo de datos y regulaciones divergentes que fragmentan el mercado global.

El Hub Energético y Digital del Sur

España se encuentra en una posición estratégica envidiable para capitalizar esta revolución tecnológica, diferenciándose claramente de sus vecinos europeos. Mientras que el norte de Europa enfrenta desafíos energéticos, España se consolida como el gran hub de datos (centro de almacenamiento y procesamiento masivo) del sur del continente. La razón es su potente sector de energías renovables. Los centros de datos son consumidores voraces de electricidad, llegando a representar el 1.5% del consumo global. La capacidad de España para ofrecer energía solar y eólica barata ha atraído inversiones superiores a los 8.000 millones de euros en infraestructuras de datos.

A nivel de adopción, las cifras muestran una realidad de dos velocidades. En 2024, el 21.1% de las empresas españolas de más de 10 empleados ya utilizaba tecnologías de inteligencia artificial. Sin embargo, existe una brecha notable entre las grandes corporaciones, donde la penetración alcanza el 44%, y las empresas más pequeñas. Esto representa un riesgo para la competitividad del tejido productivo local, compuesto mayoritariamente por PYMES.

El Gobierno ha reaccionado con la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024. Este plan moviliza recursos para fortalecer la supercomputación, destacando el MareNostrum 5, y crea la Agencia Española de Supervisión de la IA (AESIA) para liderar la regulación ética. España tiene la oportunidad de liderar no solo en infraestructura física, sino también en gobernanza.

En el contexto europeo, el Reglamento de IA de la UE (AI Act) impone estándares estrictos de transparencia y gestión de riesgos. Aunque algunos críticos temen que esto frene la innovación frente a Estados Unidos o China, la normativa ofrece una ventaja competitiva: la confianza del consumidor (seguridad percibida por el usuario). Las empresas españolas que se adapten rápidamente a este marco podrán exportar servicios de IA «seguros y verificados» a un mercado global cada vez más escéptico sobre el uso ético de los datos.

El desafío inmediato para España es cerrar la brecha de talento. La demanda de perfiles técnicos supera la oferta actual. Si no se aborda este déficit mediante formación acelerada y atracción de talento, el país corre el riesgo de tener la infraestructura (centros de datos) pero no la capacidad intelectual para generar el máximo valor añadido, quedando relegado a ser simplemente la «batería» de la IA europea.

Referencias:

Wagner, O. F. (2025, 4 diciembre). Lo que veo detrás del código: Por qué la IA me hace creer más en las personas. AI Act: los retos de la IA Responsable para las empresas españolas. https://www.ottofwagner.com/

Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Gobierno de España. (s. f.). https://planderecuperacion.gob.es/

World Trade Report 2025: Making trade and AI work together to the benefit of all. (s. f.). https://www.wto.org/english/res_e/publications_e/wtr25_e.htm