En el mundo empresarial, los costos suelen verse como un enemigo. Sin embargo, la consultora internacional Arthur D. Little (ADL) propone un cambio de mentalidad empresarial: dejar de pensar solo en reducir gastos y empezar a transformar la inversión en nuevas oportunidades de crecimiento. Esta reflexión se recoge en su reciente publicación “From cost to value creation”, donde se invita a las compañías a cambiar de mentalidad y dejar atrás la visión tradicional de control de gastos.
Una nueva mirada sobre los costos
Para ADL, las empresas que solo se enfocan en recortar gastos se limitan a sí mismas. El ahorro puede generar eficiencia en el corto plazo, pero rara vez impulsa un crecimiento sostenible. En cambio, una estrategia que vea los costos como inversiones inteligentes abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos, diferenciación en el mercado y un impacto positivo en la competitividad.
Un ejemplo claro es la inversión en tecnología. Tradicionalmente se entiende como un gasto inevitable para mejorar procesos internos. Sin embargo, la consultora resalta que la tecnología puede convertirse en un activo que genere valor directo. Desde desarrollar servicios digitales que se ofrezcan a terceros hasta monetizar capacidades internas mediante nuevos modelos de negocio.
De la eficiencia a la monetización
El informe subraya que el área tecnológica ya no debería ser vista como un centro de costos, sino como un generador de valor. La clave está en monetizar las capacidades internas, convertir aquello que antes era solo un soporte en una oferta que aporte beneficios tangibles.
Así, una inversión en digitalización, automatización o inteligencia artificial no solo mejora la productividad interna, sino que puede abrir la posibilidad de crear nuevas líneas de ingresos, ya sea vendiendo servicios a clientes o incluso compartiendo tecnología con aliados estratégicos.
Riesgos y retos de este cambio
La consultora también reconoce que no todo es sencillo. Pasar de un modelo basado en recortes a uno centrado en creación de valor implica enfrentar varios retos:
- Incertidumbre en el retorno: no siempre es evidente cuánto valor generará una nueva inversión.
- Cambio cultural interno: equipos acostumbrados a medir su éxito por cuánto reducen los costos pueden resistirse a este nuevo enfoque.
- Falta de capacidades digitales: sin talento ni cultura innovadora, el intento de monetizar tecnología puede quedarse a medio camino.
Pese a estos riesgos, el informe sostiene que los beneficios potenciales superan ampliamente las dificultades.
La consultora explica que el nuevo modelo puede crear un círculo virtuoso. Cuando una inversión genera valor y ese valor se convierte en nuevos ingresos, la empresa dispone de más recursos para seguir innovando. Esto alimenta una espiral de crecimiento sostenible, donde cada gasto inteligente refuerza la competitividad.
Claves para iniciar la transformación
Según la consultora las compañías que quieran empezar este cambio deben:
- Identificar las capacidades tecnológicas con mayor potencial para generar ingresos externos.
- Diseñar modelos de negocio claros que permitan rentabilizar esas capacidades, como licencias, plataformas digitales o servicios a terceros.
- Alinear la estrategia de inversión tecnológica con los objetivos centrales de la empresa.
- Medir el valor creado, no solo el ahorro logrado.
La conclusión de la consultora es clara: en un entorno competitivo, limitarse a recortar costos resulta insuficiente. Las empresas que transforman sus inversiones en motores de creación de valor logran crecer, innovar y mantenerse relevantes. Esto implica un verdadero cambio de mentalidad, dejar de ver los costos como una carga y empezar a entenderlos como la base de nuevas oportunidades.
Bibliografía
Majster, M. (2025, 1 septiembre). From cost to value creation | Arthur D. Little. https://www.adlittle.com/en/insights/viewpoints/cost-value-creation
