Fuego en Jalisco | Geopolítica y Seguridad

Por qué la muerte del narco más buscado de México desata un infierno y envía un mensaje a Donald Trump

El domingo, un operativo de las fuerzas de seguridad mexicanas, respaldado por inteligencia estadounidense, abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", el sanguinario líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su muerte ha desatado una ola de terror y "narcobloqueos" en al menos seis estados del país. Analizamos cómo este golpe maestro marca el fin definitivo de la doctrina de los "abrazos" y por qué la presidenta Claudia Sheinbaum utiliza este triunfo táctico para frenar las amenazas de intervención militar de Washington, a solo unos meses de acoger el Mundial de Fútbol.

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Mexico 24h

El cielo sobre Guadalajara se tiñó de humo negro este domingo. En cuestión de horas, la confirmación de la noticia desencadenó el caos: Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», el narcotraficante más poderoso y buscado de México (por el que EE. UU. ofrecía 15 millones de dólares), había sido abatido por las fuerzas de seguridad mexicanas en el estado de Jalisco.

La respuesta del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no se hizo esperar. Videos en redes sociales mostraron a comandos fuertemente armados incendiando vehículos, bloqueando carreteras y atacando comercios en al menos seis estados, en una exhibición de fuerza paramilitar diseñada para aterrorizar a la población y desafiar al Estado.

Pero detrás del humo de los narcobloqueos, la operación esconde un profundo cambio de paradigma en la política de seguridad mexicana y un ajedrez geopolítico de alto riesgo con Estados Unidos.

El CJNG: La maquinaria de guerra de «El Mencho»

Para entender la magnitud de esta caída, hay que comprender qué es el CJNG. Nacido de las cenizas de una escisión del Cártel de Sinaloa en 2010 tras la muerte de Ignacio «Nacho» Coronel, el CJNG, bajo el mando absoluto de El Mencho, se transformó rápidamente en la organización criminal más violenta y militarizada de México.

A diferencia de la diplomacia corruptora tradicional de otros cárteles, el CJNG optó por la confrontación directa. En 2015, emboscaron y mataron a 15 policías federales en Jalisco. Meses después, cuando el gobierno intentó capturar a El Mencho, sus sicarios utilizaron un lanzacohetes RPG para derribar un helicóptero militar, un hito que cruzó la línea del narcotráfico hacia la insurgencia armada. Hoy, el cartel opera en casi todo el territorio mexicano, disputando a sangre y fuego las rutas del fentanilo.

El fin de los abrazos: La Doctrina Sheinbaum-Harfuch

La operación del domingo, en la que, según la Secretaría de la Defensa Nacional, murieron El Mencho y otros seis sicarios sin que se registraran bajas militares, marca un punto de inflexión político.

Desde que asumió la presidencia en octubre de 2024, Claudia Sheinbaum ha enterrado discretamente pero con firmeza la política de su predecesor y mentor, Andrés Manuel López Obrador (la famosa doctrina de «abrazos, no balazos»). Junto a su implacable Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch (quien sobrevivió a un brutal atentado del propio CJNG en 2020), Sheinbaum ha priorizado la inteligencia, la coordinación interestatal y el uso de fuerza letal quirúrgica. Los resultados provisionales avalan el giro: la tasa de homicidios cayó un 40% entre septiembre de 2024 y finales de 2025.

El mensaje a Washington: «Podemos hacerlo solos»

Sin embargo, el objetivo de la operación no era solo pacificar Jalisco, sino apaciguar a Washington. La administración de Donald Trump ha intensificado su retórica bélica, amenazando con aranceles brutales si México no frena el flujo de drogas e incluso coqueteando abiertamente con la idea de intervenir militarmente con tropas estadounidenses en suelo mexicano, algo que Sheinbaum ha calificado como una «línea roja» inaceptable.

El operativo contra El Mencho, realizado con inteligencia provista por EE. UU. pero ejecutado exclusivamente por fuerzas mexicanas, es la respuesta de Sheinbaum. Como señala David Mora del International Crisis Group: «Es Sheinbaum enviando una señal a Estados Unidos: si seguimos cooperando y compartiendo inteligencia, México puede hacerlo. No necesitamos tropas estadounidenses en suelo mexicano». La Casa Blanca captó el mensaje. Christopher Landau, Subsecretario de Estado, lo calificó como «un gran acontecimiento para el mundo», felicitando públicamente al ejército mexicano.

El riesgo del «Avispero»: Lo que viene ahora

El éxito táctico, sin embargo, conlleva un inmenso riesgo estratégico. Sheinbaum había criticado en el pasado la «Estrategia de los Capos» (la decapitación de los líderes de los cárteles iniciada por Felipe Calderón en 2006) porque, históricamente, eliminar a la cúpula fragmenta a la organización, desatando guerras intestinas por la sucesión y baños de sangre en las calles. Lo vimos recientemente: la captura de «El Mayo» Zambada (del Cártel de Sinaloa) en 2024 desató una guerra civil interna que paralizó el estado de Sinaloa durante meses.

Si la violencia desatada este domingo en Jalisco se convierte en una guerra de sucesión prolongada, el gobierno mexicano tendrá un grave problema de relaciones públicas. Este verano, México es coanfitrión de la Copa del Mundo de Fútbol, y precisamente Guadalajara (Jalisco) es una de las sedes principales.

El reloj corre para García Harfuch y Sheinbaum. Tienen apenas unos meses para sofocar las llamas de la venganza del CJNG, demostrar a Trump que controlan su territorio y asegurar que los turistas que asistan al Mundial encuentren un país seguro, y no un campo de batalla paramilitar. El Mencho ha muerto, pero su guerra letal podría estar a punto de entrar en su fase más salvaje.