Farage continua su ascenso político gracias a Starmer
“Conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo. En cien batallas, nunca serás derrotado”, escribió Sun Tzu en el siglo VI a. C. El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, parece haber elegido a su enemigo: Nigel Farage y su partido Reform UK (BBC News, 2025).
Lo paradójico es que, al hacerlo, podría estar consiguiendo exactamente lo contrario de lo que pretende: elevar a Reform UK a un nivel de protagonismo inédito en la política británica reciente.
Un partido pequeño en el centro del debate
Reform UK apenas cuenta con cinco diputados en el Parlamento, pero gracias a la constante atención que recibe de Starmer, aparece como el rival real del gobierno laborista. Durante la conferencia del Partido Laborista en Liverpool, el primer ministro repitió en varias ocasiones el nombre de Farage y habló de él mucho más que de conservadores, verdes o liberal-demócratas (BBC News, 2025).
Mientras tanto, los propios conservadores fueron declarados “muertos” por el líder laborista. El mensaje implícito: la oposición no está en los tories, sino en Reform.
El efecto bumerán de la estrategia
En Westminster muchos se preguntan si Starmer no está alimentando a la bestia. Cada vez que el primer ministro se burla de Reform en el Parlamento, Farage y sus diputados responden con carcajadas, seguros de que ser mencionados constantemente es una victoria política gratuita.
Dentro del laborismo hay voces críticas. Algunos diputados advierten que la estrategia no conecta con los votantes de clase trabajadora preocupados por inmigración y seguridad, mientras otros señalan que “si los tories están acabados, todo el voto de la derecha va directo a Reform, lo cual es aún peor para nosotros” (BBC News, 2025).
Incluso exministros como John Denham, que sirvió bajo Tony Blair, cuestionan que un gobierno con una mayoría tan amplia reduzca su mensaje a “al menos no somos Reform” (BBC News, 2025).
Reform como símbolo de un nuevo clima político
La narrativa de Starmer recuerda al discurso de Joe Biden en 2020, quien presentó las elecciones contra Donald Trump como una “batalla por el alma de la nación”. Starmer dice que la lucha con Reform es diferente a cualquier otra en la historia moderna del Reino Unido (BBC News, 2025).
Y precisamente eso es lo que entusiasma a Farage: ser visto como el político que redefine la batalla política. Reform ya no es un partido marginal, sino el “enemigo oficial” de Downing Street.
Las encuestas sugieren que no solo los laboristas pierden votos hacia Reform (un 12 % según YouGov), sino también los conservadores. Eso convierte al partido de Farage en una amenaza transversal, capaz de atraer descontento tanto de la derecha como de antiguos votantes laboristas (YouGov, 2025).
Implicaciones económicas de la estrategia política
Aunque el debate parece puramente político, la estrategia de Starmer y el ascenso de Reform UK tienen un impacto potencial sobre la economía británica.
- Mercados financieros: Los inversionistas internacionales observan con cautela la estabilidad política. La idea de que los conservadores están “muertos” y que un partido insurgente como Reform puede crecer introduce incertidumbre. Históricamente, la volatilidad política ha presionado a la libra esterlina y ha encarecido el costo de financiamiento del Reino Unido (Financial Times, 2025).
- Política fiscal y gasto público: Reform UK promueve un discurso más radical en temas como inmigración y soberanía económica, lo que puede implicar tensiones con Bruselas y cambios en la política fiscal. Cualquier giro inesperado en esas áreas podría aumentar la prima de riesgo del país y complicar los planes de crecimiento (Bloomberg, 2025).
- Inversión empresarial: Las empresas suelen valorar la previsibilidad. Si el debate político se convierte en un enfrentamiento directo entre Starmer y Farage, sin espacio para consensos con los conservadores o liberal-demócratas, la percepción de polarización podría afectar decisiones de inversión, especialmente en sectores sensibles como energía y manufactura.
En ese sentido, lo que parece una simple táctica electoral tiene repercusiones más amplias: el Reino Unido se enfrenta al riesgo de proyectar inestabilidad política justo cuando intenta consolidar su recuperación postpandemia y atraer capital extranjero.
¿Estrategia brillante o error histórico?
Algunos analistas creen que la jugada de Starmer es un error de cálculo. Simon Lewis, exasesor de Gordon Brown, advierte que mencionar a Farage una y otra vez da la impresión de que el gobierno tiene miedo (BBC News, 2025). Y la política británica, históricamente, ha visto crecer a los insurgentes cuando reciben más atención de la que deberían.
En cambio, voces como Tom Lubbock, de JL Partners, consideran que forzar a los indecisos a elegir entre Starmer y Farage puede cerrar filas en torno al laborismo (BBC News, 2025).
Pero la conclusión que queda tras esta semana es clara: Farage ha ganado visibilidad y Reform UK disfruta del inesperado lujo de marcar la agenda política nacional.
“Nos encanta, absolutamente nos encanta”, celebró Gawain Towler, exasesor de prensa de Farage. “Cada vez que nos nombran, es como un regalo” (BBC News, 2025).
Referencias
BBC News. (2025, 1 de octubre). Keir Starmer focuses attacks on Nigel Farage and Reform UK. BBC. https://www.bbc.com/news/articles/cge20pnx1rqo
Bloomberg. (2025, septiembre). UK politics and the risk premium: How uncertainty shapes markets. Bloomberg. https://www.bloomberg.com
Financial Times. (2025, septiembre). Political volatility and the pound sterling: Investor reactions to UK turbulence. Financial Times. https://www.ft.com
YouGov. (2025). Voting intention and party support survey. YouGov. https://yougov.co.uk
