Las cifras macroeconómicas presentadas en el informe son vertiginosas.

Cómo el comercio ilícito alimenta la esclavitud moderna

Las nuevas cifras de la OCDE y la EUIPO para 2026 revelan una conexión estadística irrefutable: por cada punto porcentual que aumenta el trabajo forzoso en una economía, el valor de las exportaciones de productos falsificados crece en más de 35 millones de dólares.

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Comercio Ilícito 24h

El comercio de productos falsificados ha dejado de ser únicamente un problema de propiedad intelectual o de pérdidas corporativas para revelarse como uno de los motores financieros más potentes de la explotación humana a nivel global. Un nuevo y exhaustivo análisis conjunto publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) establece, por primera vez con tal claridad estadística, que el trabajo forzoso y el comercio de falsificaciones son dos caras de la misma moneda delictiva.

Las cifras macroeconómicas presentadas en el informe son vertiginosas. Se estima que el comercio de productos falsificados y pirateados alcanza la cifra de 467.000 millones de dólares anuales, lo que representa aproximadamente el 2,3% de todo el comercio mundial. Estas mercancías ilícitas no fluyen por canales oscuros y separados, sino que están profundamente incrustadas en las cadenas de suministro globales, utilizando las mismas rutas comerciales, infraestructuras logísticas y mecanismos de acceso al mercado que el comercio legítimo.

Sin embargo, el hallazgo más alarmante del informe de 2026 no es el volumen del fraude, sino su coste humano. El análisis econométrico ha encontrado una asociación estadística robusta: las economías que presentan una mayor exposición al trabajo forzoso, el trabajo infantil y la informalidad laboral son sistemáticamente más propensas a ser identificadas como fuentes de comercio de falsificaciones. En términos prácticos, los datos sugieren que un aumento de un punto porcentual en el trabajo forzoso se asocia con un incremento de más de 35 millones de dólares en el valor del comercio de falsificaciones.

La lógica económica detrás de esta atrocidad es fríamente racional para los grupos criminales. A diferencia de las empresas legítimas, los falsificadores operan fuera de los marcos regulatorios y éticos, incumpliendo deliberadamente las normas de productos, las obligaciones fiscales y, crucialmente, las regulaciones laborales. Su modelo de negocio se basa en la maximización de beneficios y la minimización de riesgos, lo que hace que los entornos con una aplicación de la ley débil y una supervisión limitada sean particularmente atractivos. El cumplimiento de los estándares laborales conlleva costes que estos criminales evitan sistemáticamente.

El resultado es la incorporación frecuente de prácticas de explotación como condiciones de trabajo inseguras, horas excesivas, trabajo infantil y trabajo forzoso en la producción y distribución ilícita. La evidencia cualitativa respalda estos datos, señalando el uso sistemático de trabajadores vulnerables, incluidos migrantes y víctimas de trata, dentro de estas cadenas de suministro opacas.

El «Doble Dividendo» y las brechas de gobernanza

El informe de la OCDE y la EUIPO introduce un concepto esperanzador en medio del sombrío panorama: el «doble dividendo». Los resultados indican que reducir la explotación laboral no solo protege a los trabajadores vulnerables, sino que también reduce la huella económica de las falsificaciones. Un escenario hipotético planteado por los analistas sugiere que eliminar el trabajo forzoso por completo implicaría una reducción sustancial en el comercio de falsificaciones, del orden de 3.500 millones de dólares. Aunque esta cifra es ilustrativa y no debe interpretarse como una predicción exacta, sirve para transmitir la magnitud de la asociación observada en los datos.

Desde una perspectiva de análisis estructural, el problema trasciende el trabajo forzoso. Los países identificados como puntos de origen o tránsito de falsificaciones también tienden a exhibir una mayor prevalencia de trabajo infantil, mayor informalidad (actividad económica oculta al estado), una protección más débil de los derechos laborales y una menor densidad sindical. Estos patrones señalan brechas más amplias en la gobernanza laboral que crean entornos propicios tanto para la explotación humana como para el comercio ilícito.

Esto confirma que la explotación laboral no es solo una cuestión de derechos humanos, sino un «habilitador estructural» del comercio ilícito, ya que reduce los costes de producción y disminuye la resistencia a la actividad criminal. Por tanto, las políticas públicas han fallado históricamente al analizar estos dos fenómenos por separado, cuando la evidencia cualitativa y cuantitativa demuestra que están profundamente entrelazados.

Guía para la Economía Real

Para el tejido empresarial legítimo, el impacto es devastador y multifacético. Las empresas sufren pérdidas en ventas, valor de marca y retornos sobre la innovación, mientras que los gobiernos pierden ingresos fiscales y enfrentan mayores costes de salud pública y aplicación de la ley. Además, los consumidores se enfrentan a riesgos graves para su salud y seguridad, especialmente con medicamentos, alimentos, piezas de automóviles y equipos eléctricos falsificados.

¿Cómo pueden los emprendedores y empresarios utilizar esta información?

El informe ofrece una hoja de ruta clara que puede convertirse en una ventaja competitiva para las empresas que sepan leer el mercado actual:

  1. Blindaje de la Cadena de Suministro: Los empresarios deben implementar la debida diligencia (investigación previa y continua) basándose en las Guías de la OCDE para Empresas Multinacionales. No es solo ética; es gestión de riesgos. Si sus proveedores operan en zonas de alta informalidad, su empresa podría estar financiando indirectamente redes criminales.
  2. Cooperación Operativa: Se recomienda a las empresas colaborar con las autoridades compartiendo datos para análisis de riesgos conjuntos. La transparencia se está convirtiendo en un activo intangible de alto valor.
  3. Focalización en Sectores de Alto Riesgo: Si su emprendimiento opera en sectores propensos a la convergencia de falsificaciones y explotación laboral, debe extremar las precauciones y utilizar herramientas de perfilado de riesgo.
  4. Valor de Marca: Comunicar activamente que su cadena de suministro está libre de explotación laboral y falsificaciones se convertirá en un diferenciador clave ante un consumidor cada vez más consciente de los riesgos de salud y seguridad que implican los productos falsos.

Perspectiva Europea y Española: Riesgos y Oportunidades

En el contexto actual de 2026, España se encuentra en una encrucijada crítica. Como puerta de entrada clave a Europa a través de puertos estratégicos como Algeciras o Valencia, nuestro país es tanto víctima como muro de contención ante estas redes ilícitas.

Según datos recientes del contexto europeo, España pierde anualmente miles de millones en ventas directas debido a las falsificaciones, lo que se traduce en una destrucción significativa de empleo directo, estimada en decenas de miles de puestos de trabajo cada año. Sectores clave para la economía española como el textil, el calzado y la juguetería son los más golpeados. Además, la Hacienda pública deja de ingresar cientos de millones de euros, recursos que se restan a servicios públicos esenciales.

La Unión Europea ha dado pasos de gigante que las empresas españolas deben capitalizar. Con la implementación del Reglamento de Prohibición de Productos de Trabajo Forzoso y la Directiva sobre Diligencia Debida (CSDDD), que comenzaron a tomar forma legal entre 2024 y 2025, Europa ha endurecido su postura.

  • La Ventaja Española: Las empresas españolas que ya cumplen con altos estándares laborales tienen ahora una ventaja competitiva masiva frente a importadores de «low cost» que no pueden trazar el origen ético de sus productos. El «Made in Spain» o «Designed in Europe» gana valor no solo por calidad, sino por garantía ética.
  • El Riesgo para las PYMES: El mayor desafío es para las pequeñas y medianas empresas que actúan como proveedores de grandes corporaciones. Aunque la normativa europea apunta a los gigantes, el efecto cascada obliga a las PYMES españolas a digitalizar y certificar sus procesos para no ser expulsadas de las cadenas de suministro globales.
  • Hacia dónde mirar: La recomendación de la OCDE de fortalecer respuestas integradas resuena especialmente en España. La colaboración entre Aduanas, Inspección de Trabajo y las Fuerzas de Seguridad del Estado debe intensificarse, utilizando la tecnología para detectar no solo el contenedor con zapatillas falsas, sino la red de explotación humana que lo ha llenado.

Referencias:

OECD (2026), “Labour exploitation and illicit trade: How counterfeit goods fuel forced labour”, OECD Policy Briefs, No. 48, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/c55a3f66-en.

OECD/EUIPO (2026), From Fakes to Forced Labour: Evidence of Correlation Between Illicit Trade in Counterfeits and Labour Exploitation, Illicit Trade, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/540dc43e-en.

OECD/EUIPO (2025), Mapping Global Trade in Fakes 2025: Global Trends and Enforcement Challenges, Illicit Trade, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/94d3b29f-en.

Observatorio. (s. f.). EUIPO. https://www.euipo.europa.eu/es/observatory

Sostenibilidad, R. (2025, 18 diciembre). CSDDD: aprobada la Directiva sobre diligencia debida de las empresas. Pacto Mundial. https://www.pactomundial.org/noticia/csddd-directiva-sobre-diligencia-debida-empresas-sostenibilidad/