Los bancos operan con lo que se denomina un colchón de gestión

Gestión del capital: Cómo toleran Bancos el riesgo

La estabilidad del sistema financiero mundial depende en gran medida de mecanismos invisibles para el ciudadano de a pie, pero determinantes para la salud económica de las naciones.

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Gestión de Riesgos 24h

Una reciente investigación publicada por el Banco Central Europeo (BCE) ha arrojado luz sobre cómo las entidades bancarias deciden cuánto arriesgar y cómo esas decisiones técnicas acaban repercutiendo en el flujo del crédito hacia familias y empresas. El estudio elaborado por los investigadores Mikael Juselius, Aurea Ponte Marques y Nikola Tarashev analiza décadas de datos para demostrar que la forma en que los bancos gestionan su capital ha cambiado radicalmente tras la Gran Crisis Financiera y que estos cambios tienen consecuencias directas en la economía real.

El concepto central que explora la investigación es la Tolerancia al Riesgo Regulatorio (RRT). En términos sencillos, se trata de una métrica que evalúa hasta qué punto un banco está dispuesto a acercarse al límite peligroso de incumplir los requisitos mínimos de capital impuestos por los supervisores. Los bancos operan con lo que se denomina un colchón de gestión (capital extra voluntario) que actúa como una zona de seguridad por encima de los mínimos legales. La investigación revela que, tras la crisis financiera y la implementación de las normas de Basilea III, los bancos han aumentado su tolerancia al riesgo. Esto no significa necesariamente que sean imprudentes, sino que han adaptado su estrategia a un nuevo entorno donde las sanciones por incumplimientos marginales son menos severas que antaño.

El cambio de paradigma tras la crisis financiera

Antes de la crisis de 2008, bajo los regímenes regulatorios de Basilea I y II, un incumplimiento marginal de los requisitos de capital podía ser fatal para una entidad. Las consecuencias solían ser «terminales» e incluían la retirada de la licencia bancaria o la declaración de quiebra, lo que obligaba a los gestores a ser extremadamente cautelosos y mantener colchones de seguridad muy amplios. Sin embargo, el estudio del Banco Central Europeo destaca que bajo el actual marco de Basilea III el escenario es distinto. Ahora, un incumplimiento leve implica echar mano de los colchones regulatorios, lo cual conlleva penalizaciones más suaves como restricciones en el reparto de dividendos o una mayor vigilancia supervisora, pero rara vez el cierre inmediato de la entidad.

Como resultado de este cambio en los incentivos, los bancos han reducido sistemáticamente sus objetivos de colchón de gestión. Los datos analizados, que abarcan 17 grandes bancos estadounidenses y 17 de la zona del euro, muestran que la RRT (tolerancia al riesgo) se duplicó en promedio durante el periodo posterior a la crisis. Los bancos han optado por absorber el aumento de los requisitos legales reduciendo su propio margen de maniobra voluntario. Es una decisión consciente y estratégica en la que las entidades equilibran el coste de mantener capital inmovilizado (dinero parado sin rentabilidad) frente al riesgo de sufrir una sanción regulatoria.

El impacto en la concesión de crédito y la economía

El aspecto más crítico que desvela el informe para la economía general reside en cómo reaccionan los bancos cuando las cosas van mal. El análisis de los investigadores del BCE demuestra que existe una correlación directa entre la tolerancia al riesgo de un banco y su comportamiento crediticio durante momentos de estrés financiero. Aquí es donde la teoría se transforma en realidad para el empresario y el ciudadano.

Las conclusiones son reveladoras: los bancos con una alta tolerancia al riesgo (RRT) tienden a responder ante una caída de su capital recortando la concesión de préstamos. Al operar con márgenes más ajustados, cuando sufren un shock negativo o pérdidas inesperadas, la forma más rápida que tienen de volver a sus objetivos de solvencia es reducir sus activos ponderados por riesgo, lo que en la práctica significa cerrar el grifo del crédito. Por el contrario, los bancos con una baja tolerancia al riesgo suelen gestionar estas situaciones ajustando la composición de sus activos (haciéndolos menos arriesgados), pero sin reducir necesariamente el volumen total de préstamos.

Desde una perspectiva analítica, esto sugiere que la estrategia interna de capital de un banco no es solo un asunto de cumplimiento normativo, sino un factor determinante para la estabilidad del crédito en la economía. En un entorno donde predominan bancos con alta RRT, una recesión o un shock financiero podría traducirse rápidamente en una contracción severa del crédito (credit crunch), exacerbando la crisis económica al dejar sin financiación a las empresas justo cuando más la necesitan.

Lecciones para el emprendimiento y la gestión empresarial

Para los emprendedores y gestores de empresas, comprender la dinámica descrita por Juselius, Ponte Marques y Tarashev ofrece una ventaja estratégica vital. Tradicionalmente, las empresas eligen sus bancos basándose en las comisiones o la cercanía de la sucursal. Sin embargo, este estudio sugiere que la solidez del capital y la filosofía de gestión de riesgos de la entidad bancaria son factores cruciales para garantizar la financiación a largo plazo.

Un emprendedor debe ser consciente de que si su banco proveedor tiene una estrategia agresiva de capital (alta RRT), es más probable que corte sus líneas de crédito ante la mínima turbulencia del mercado para proteger sus propios ratios regulatorios. Por tanto, diversificar las fuentes de financiación entre entidades con diferentes perfiles de riesgo o buscar bancos que históricamente hayan mantenido objetivos de colchón (reservas voluntarias altas) más elevados puede ser una forma de blindar la tesorería de la empresa. Se señala que los bancos más pequeños, aunque a menudo enfrentan shocks más volátiles, tienden a mantener objetivos de colchón más altos que los grandes bancos para compensar su menor diversificación, lo cual podría convertirlos en socios más estables en ciertos contextos.

El análisis real:

La aplicación de estos hallazgos al contexto europeo y español requiere una lectura cuidadosa. Según el documento del Banco Central Europeo, las entidades de la zona del euro presentan sistemáticamente una mayor tolerancia al riesgo regulatorio que sus homólogos estadounidenses. Esto se debe en parte a la menor volatilidad de los shocks que enfrentan los bancos europeos, pero implica una vulnerabilidad latente.

En el caso específico de España, el sector bancario ha experimentado una profunda consolidación y saneamiento. Aprovechando las conclusiones del estudio, se puede deducir que la economía española, altamente «bancarizada» (dependiente de préstamos bancarios) en comparación con el modelo de mercado de capitales de EE.UU., es particularmente sensible a la RRT de sus entidades.

El sistema de supervisión europeo y la vigilancia del Banco de España han fomentado que las entidades mantengan niveles de solvencia robustos. La oportunidad para el tejido empresarial español radica en identificar aquellas entidades que, siguiendo la tendencia de los bancos con bajo rendimiento (ROA) señalada en el estudio, mantienen una mayor RRT debido a su incapacidad para generar capital orgánicamente. Sin embargo, los bancos más solventes y con mejor desempeño en España suelen ajustar sus balances sin dañar el crédito, lo que ofrece un puerto seguro para las PYMES. Aprovechar la transparencia de los informes de solvencia (Pilar 3) permitiría a las empresas españolas elegir socios financieros que prioricen la estabilidad del crédito sobre la optimización agresiva del capital.

El principal riesgo para España, derivado del análisis del documento, es el comportamiento procíclico. Si los bancos españoles operan con una RRT elevada (como es tendencia en la zona euro), un shock económico podría desencadenar una restricción del crédito simultánea en varias entidades grandes. Para evitar los efectos negativos, es imperativo que los reguladores nacionales vigilen no solo el cumplimiento de los mínimos, sino la velocidad de reversión (rapidez de recuperación) a los objetivos de capital. A nivel individual, las empresas deben evitar depender de una única entidad financiera grande que muestre signos de ajustar sus ratios mediante la reducción de préstamos, diversificando hacia financiación alternativa o entidades con políticas de capital más conservadoras.

Referencias:

European Banking Authority (EBA). (2023). Risk Assessment of the European Banking System*. Recuperado de (https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/scpwps/ecb.wp3161~cdef7f6e86.es.pdf?26592e3b3b7f50879051984e45533a50)

Funcas. (2024). La situación del crédito bancario en España y las pymes*. Papeles de Economía Española. Recuperado de (https://www.funcas.es)