Un grupo amplio de empresas del IBEX 35 ha solicitado al Ministerio de Hacienda una revisión urgente de la “tasa Google”, el impuesto sobre servicios digitales instaurado en España en 2020. Según fuentes del encuentro mantenido con altos cargos del fisco, consideran que seguir manteniendo este tributo expone al país y a sus propias operaciones a sanciones por parte de Estados Unidos.
Las compañías recuerdan el precedente de 2020, cuando bajo la presidencia de Donald Trump ese impuesto provocó una amenaza de aranceles del 25 % sobre diversos productos españoles exportados a EE. UU.
¿Qué temen las empresas españolas?
- Riesgo de sanciones económicas y pérdida de competitividad
Según directivos del sector, la permanencia del gravamen en la normativa fiscal puede atraer sanciones como las previstas por la “Sección 891”, una herramienta legal estadounidense que permite imponer penalizaciones a empresas de países considerados con regímenes fiscales discriminatorios.
Además, alertan de que las medidas de represalia podrían afectar gravemente a la competitividad internacional de las empresas españolas, especialmente aquellas con actividad o inversiones en Estados Unidos.
- Recaudación limitada frente a los riesgos asumidos
Aunque la “tasa Google” recaudó algo más de 375 millones de euros en 2024 según datos oficiales, las compañías argumentan que esa cifra resulta ínfima comparada con el coste que podría suponer una guerra arancelaria o sanciones hacia empresas españolas.
Por ello, insisten en que el beneficio fiscal no compensa el riesgo reputacional, legal y económico.
Qué pide el sector al Gobierno
- Que revise la vigencia de la tasa sobre servicios digitales, estudiando si su mantenimiento resulta conveniente para las empresas españolas con actividad internacional.
- Que se adopte una posición negociada con Estados Unidos u organismos internacionales para evitar nuevos conflictos comerciales vinculados a impuestos nacionales.
- Que se evalúe el coste-beneficio de la tasa en términos de recaudación frente al impacto que sanciones o barreras comerciales podrían generar.
¿Qué opina Hacienda?
Desde la propia Hacienda, fuentes internas admiten “importantes dificultades” para aplicar ciertas medidas tributarias (especialmente las dirigidas a grandes multinacionales) en un contexto internacional inestable.
Ese reconocimiento abre la puerta a que el Gobierno reconsidere la vigencia o alcance de la tasa, aunque por ahora no hay una decisión oficial pública al respecto.
Conclusión
La presión de las grandes empresas del IBEX sobre Hacienda evidencia un choque entre el deseo de recaudar y la necesidad de proteger la competitividad internacional. La “tasa Google”, aunque sigue aportando ingresos al Estado, genera una preocupación real en el sector privado ante posibles represalias externas. Si el Gobierno no actúa, podría poner en riesgo no solo a grandes firmas, sino también el empleo y la inversión en España. En un contexto global cambiante, parece razonable que se analice de nuevo si el impuesto aporta más ventajas que riesgos.
