A pesar del interés del Gobierno, Fainé mantiene el mando en la Fundación y en la red de participadas

Isidro Fainé resiste la presión de Moncloa: su control sobre CaixaBank sigue firme

A pesar del interés del Gobierno, Fainé mantiene el mando en la Fundación y en la red de participadas

CaixaBank
CaixaBank 24h

El entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considera incluir un banco dentro del nuevo “bloque de empresas estratégicas” bajo su influencia. Entre los candidatos figura CaixaBank (controlado por la Fundación ‘la Caixa’, presidida por Isidro Fainé), pero la fortaleza del entramado de Fainé y su equipo impide, al menos por ahora, un cambio de control.

Aunque Moncloa ya ha logrado mayor presencia en dos grandes compañías, Telefónica e Indra, la operación sobre CaixaBank se perfila más compleja debido a la estructura de propiedad del banco, controlada por la Fundación y el holding CriteriaCaixa.

¿Qué está en juego?

Un plan estratégico del Gobierno para influir en los “sectores clave”

Tras la creación de un comité interministerial encargado de “identificar e impulsar inversiones estratégicas”, desde Moncloa se pretende conformar una red de empresas relevantes (energía, telecomunicaciones, banca, defensa) que queden bajo la égida del Ejecutivo, incluso si cambia el gobierno.

Este plan supondría aumentar su peso en sectores sensibles mediante la incorporación de entidades como CaixaBank al grupo de empresas estratégicas, lo que permitiría un mayor control indirecto sobre servicios bancarios, grandes inversiones e influencia económica.

La estructura blindada de Fainé: Fundación + CriteriaCaixa

No obstante, la red de participadas y la estructura societaria de CaixaBank (propiedad de la Fundación a través de CriteriaCaixa) suponen un freno importante a posibles intentos de control desde el Estado. Fainé fue reelegido en la Fundación en 2022, y su mandato en CriteriaCaixa se extiende hasta 2028.

Además, su entorno más cercano (cúpula de confianza) sigue firme tras recientes movimientos internos, lo que refuerza su posición frente al interés gubernamental.

¿Por qué busca Moncloa controlar un banco como CaixaBank?

  • Reforzar su influencia económica: Con control sobre un banco sistémico, el Gobierno podría tener vía directa o indirecta para intervenir en decisiones estratégicas del sector financiero.
  • Ampliar su “muro de empresas” estratégicas: Tras telecos y defensa (Telefónica, Indra), añadir banca completaría una red que abarca servicios clave de la economía.
  • Protegerse ante turbulencias políticas: Una red de empresas bajo influencia estatal mantendrá su “inercia” incluso si cambia el Gobierno.

¿Cómo lee Fainé este asedio?

Según fuentes consultadas, Fainé y su equipo no se sienten intimidados. Ven con cautela los intentos de Moncloa de apropiarse del control, porque la estructura de la Fundación + CriteriaCaixa requiere consensos internos e institucionales muy difíciles de forzar.

Además, su historial reciente, como las decisiones estratégicas dentro del holding, (cambios directivos, reordenaciones de cartera) demuestran que Fainé sigue gestionando con autonomía, lo que refuerza su posición ante posibles presiones externas.

Qué podría pasar ahora

  • Si Moncloa intenta impulsar movimientos corporativos, por ejemplo mediante cambios en el patronato de la Fundación, se enfrentaría a un bloque interno sólido con capacidad para resistir tales presiones.
  • En el caso de que la situación judicial del PSOE empeore, el interés por controlar una entidad financiera estratégica como CaixaBank podría volver a subir, lo que podría reavivar tensiones políticas y económicas.
  • Pero por ahora, Fainé sigue al frente, con respaldo y con una visión clara de preservar la independencia del grupo.

Conclusión

La jugada del Gobierno para sumar un banco al entramado de empresas estratégicas ha chocado, de momento, con un muro: la firme estructura institucional encabezada por Isidro Fainé. Su papel al frente de Fundación ‘la Caixa’ y CriteriaCaixa, y el respaldo de su equipo, sostienen un control que parece resistente a presiones externas.

En un momento de pugna entre poder político y poder financiero, el resultado dependerá de si Moncloa decide insistir arriesgando su reputación financiera o de si opta por mantener el statu quo. Por ahora, la “fuerte Caixa” sigue en manos de Fainé.