Telefónica ha presentado a los sindicatos un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 5.040 trabajadores en sus tres filiales principales: Telefónica España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones.
Distribución de los despidos
- Telefónica España: 3.649 empleados
- Telefónica Móviles: 1.124 empleados
- Telefónica Soluciones: 267 empleados
El recorte se justifica por causas organizativas, técnicas y de producción, en el marco del plan estratégico Transform & Grow, que busca reducir costes operativos y mejorar la eficiencia de la empresa. Como parte de estas medidas, Telefónica ha decidido reducir a la mitad el dividendo previsto para 2026.
Negociación con los sindicatos
Tras presentar la propuesta, Telefónica ha iniciado reuniones con los sindicatos mayoritarios, como UGT, CCOO y Sumados-Fetico. Los representantes sindicales han insistido en que todas las salidas deben ser voluntarias, tal como en procesos anteriores, y solicitan la prórroga del Convenio de Empresas Vinculadas hasta 2030, garantizando estabilidad laboral y condiciones adecuadas para quienes permanezcan.
El proceso también se extenderá a otras filiales: Telefónica S.A., Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Movistar+. En esta última, se propone la salida de 279 empleados de 860, alrededor del 32% de su plantilla. Si se suman todas las filiales, los afectados podrían alcanzar entre 6.000 y 7.000 trabajadores.
Costes y plazos del ERE
- El acuerdo se espera antes de que finalice 2025 o a comienzos de 2026, para imputar el coste al ejercicio fiscal de 2025.
- En el ERE de 2024, Telefónica pagó una media de 380.000 euros por empleado. Aplicando esta referencia, el nuevo ajuste podría rondar los 2.000 millones de euros.
- El gobierno, accionista del 10% a través de la SEPI, insiste en que el proceso debe realizarse con acuerdo sindical, evitando un conflicto social grave. Los sindicatos reiteran que su aprobación dependerá de condiciones dignas y seguridad laboral para todos los empleados.
Impacto y perspectivas
El ERE representa un momento delicado para Telefónica:
- Necesita ajustar costes para mantener la viabilidad de su plan estratégico.
- El impacto sobre la plantilla es significativo, con más de 5.000 trabajadores directamente afectados y la posibilidad de llegar a 7.000.
La negociación será clave. Los sindicatos buscan garantizar salidas voluntarias y estabilidad laboral, mientras que Telefónica debe equilibrar reducción de costes y mantenimiento de una plantilla suficiente para operar sus servicios esenciales.
Conclusión
Este ERE refleja los retos de las grandes compañías de telecomunicaciones en un contexto de presión económica y tecnológica. La forma en que se desarrolle la negociación determinará el impacto inmediato en los trabajadores y la percepción de Telefónica como empleador. Conseguir un acuerdo equilibrado será crucial para evitar conflictos sociales graves y mantener la estabilidad interna, mientras la empresa avanza en su transformación estratégica.
