Mientras Estados Unidos y China rebajan la tensión comercial, la eurozona muestra una peligrosa división, con sus motores industriales, Alemania e Italia, al borde del estancamiento, en agudo contraste con la fortaleza que sigue demostrando la economía española. Se dibuja un escenario de crecimiento modesto, donde los mercados emergentes se consolidan como el principal foco de dinamismo, aunque persisten riesgos significativos de fragmentación y una desaceleración del comercio mundial.
Una tregua cautelosa entre gigantes
Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China, uno de los principales focos de incertidumbre de los últimos años, han entrado en una fase de distensión. La reciente cumbre del foro Asia-Pacífico (APEC) ha propiciado un acuerdo significativo entre Washington y Pekín. Este pacto incluye el retraso de un año en los controles de exportación que China planeaba imponer sobre las tierras raras (minerales clave para la alta tecnología) y la reanudación de las compras chinas de soja estadounidense. A cambio, Estados Unidos ha accedido a una reducción de diez puntos porcentuales en ciertos aranceles sobre importaciones chinas, lo que podría disminuir el arancel efectivo promedio de casi el cuarenta % al treinta %. Esta tregua comercial también abre la puerta a una flexibilización en las restricciones a la exportación de chips avanzados estadounidenses, un punto crítico en la disputa tecnológica. Paralelamente, Estados Unidos no cesa en sus esfuerzos por «blindar» sus cadenas de suministro de minerales críticos (materiales esenciales para la industria), anunciando nuevos acuerdos de cooperación con Malasia, Tailandia y Japón, acelerando su estrategia en un trasfondo geoeconómico que sigue siendo nebuloso.
Divergencia en las economías avanzadas
El tercer trimestre del año ha dejado un panorama de fuertes contrastes entre las economías desarrolladas. La eurozona en su conjunto registró un crecimiento modesto del 0.2 % intertrimestral, una ligera mejora respecto al trimestre anterior. Sin embargo, este dato agregado oculta una fuerte disparidad interna que evidencia la fragilidad del bloque. Las locomotoras tradicionales, Alemania e Italia, continúan mostrando una debilidad extrema. La economía alemana se estancó en el tercer trimestre, tras haber caído un 0.2 % en el segundo, mientras que Italia también se quedó plana, tras una contracción previa del 0.1 %. En el lado opuesto, la economía francesa se aceleró notablemente, con un crecimiento del 0.5 %, impulsado en gran medida por las exportaciones de material aeronáutico. En este contexto de división, la economía española destaca positivamente, logrando sostener un ritmo de crecimiento cercano al tres %. Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, la situación política interna de Estados Unidos ha generado incertidumbre, ya que el cierre del Gobierno federal desde el 1 de octubre ha provocado el aplazamiento de la publicación de estadísticas oficiales clave, incluidos los datos del Producto Interior Bruto (PIB) del tercer trimestre.
Señales mixtas al inicio del cuarto trimestre
De cara al cierre del año, los indicadores de actividad en la eurozona sugieren un inicio de cuarto trimestre positivo, aunque sin euforia. El sentimiento económico (ESI), medido por la Comisión Europea, alcanzó en octubre su máximo desde marzo de 2023. Los índices PMI (indicadores de compras de gestores) muestran una estabilización en las manufacturas, situándose justo en el nivel de 50.0 puntos, la frontera que separa la contracción del crecimiento. El sector servicios, por su parte, muestra una mejora más clara, alcanzando los 53.0 puntos. En el frente de la inflación, la tasa general de la eurozona cayó al 2.1 %, acercándose al objetivo del banco central. No obstante, la inflación núcleo (índice que excluye energía y alimentos) se mantiene en el 2.4 %, con un repunte preocupante en los precios de los servicios, que contrarresta la moderación en los bienes industriales. En Estados Unidos, el cuarto trimestre también comenzó con señales positivas, especialmente en el sector servicios, lo que permitió a la Reserva Federal (el banco central estadounidense) bajar los tipos de interés en octubre, aunque manteniendo un mensaje de cautela para el futuro.
El Gigante Asiático entre Luces y Sombras
La economía china sigue generando señales contradictorias. Aunque el crecimiento intertrimestral del tercer trimestre se aceleró ligeramente al 1.1 %, la comparación interanual muestra una ralentización, cayendo del 5.2 al 4.8 %. Los indicadores mensuales revelan una desaceleración del consumo privado y, más preocupante aún, una contracción de la inversión en áreas urbanas por primera vez desde 2020. A pesar de este enfriamiento interno y de las fuertes caídas en las exportaciones destinadas a Estados Unidos, el sector exterior sigue siendo una palanca de crecimiento para el gigante asiático. Los flujos comerciales con el denominado Sur Global (principalmente África y el resto de Asia) han ofrecido un colchón fundamental. Este año destaca el fuerte repunte de las exportaciones a estas regiones, acelerando una tendencia de los últimos años. Con todo, los datos más recientes de octubre apuntan a una nueva ralentización, con el PMI manufacturero oficial volviendo a caer en zona de contracción.
Las economías emergentes en un «punto dulce»
En medio de los vaivenes geopolíticos, las economías emergentes continúan mostrando un notable dinamismo, consolidándose como el «punto dulce» de la economía global. Aunque el PMI manufacturero de este bloque bajó ligeramente en octubre, se mantiene firmemente en zona expansiva. Las mejoras en India, que roza máximos del año, y en varios países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) como Tailandia y Vietnam, compensan las caídas en China. Sin embargo, no todos los emergentes prosperan por igual. La economía de México se contrajo un 0.2 % en el tercer trimestre, su primer retroceso anual desde 2021, afectada por la debilidad económica y la incertidumbre derivada de las políticas comerciales de Estados Unidos. En su última actualización, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo sus previsiones para las economías emergentes, pero remarcó los peligros de un entorno global difícil, donde el comercio mundial crecerá más lentamente y los fantasmas de la fragmentación económica y las vulnerabilidades fiscales se harán más evidentes.
A retener: Un mundo de crecimiento frágil y multipolar
La principal conclusión analítica es la creciente divergencia económica no solo entre bloques, sino dentro de ellos. La debilidad del núcleo industrial europeo, centrado en Alemania, representa el mayor riesgo para el continente. Este modelo, muy dependiente de las exportaciones y de la energía a bajo coste, se muestra vulnerable a las nuevas realidades geoeconómicas. Esta situación contrasta con la resiliencia de economías más orientadas a los servicios, como la española. El segundo gran pilar analítico es la consolidación de un mundo comercial multipolar. La capacidad de China para reorientar sus exportaciones desde Estados Unidos hacia el Sur Global, y la fortaleza de India y la ASEAN, demuestran que el dinamismo económico ya no depende exclusivamente de las potencias tradicionales. Para la economía global, esto implica un crecimiento más lento del comercio total, pero también la creación de nuevos polos de demanda que ofrecen oportunidades alternativas.
Referencias:
Research, C. (2025, 7 noviembre). La economía global va avanzando, tregua a tregua. CaixaBank Research. https://www.caixabankresearch.com/en/economics-markets/recent-developments/economia-global-va-avanzando-tregua
Marzo 2024. Informe trimestral de la economía española. (2024, 12 de marzo). Banco de España. https://www.bde.es/wbe/es/publicaciones/analisis-economico-investigacion/boletin-economico/informe-trimestral-marzo-2024.html
Las exportaciones españolas crecen un 49% desde 2008, pero su generación de valor se ve limitada por su alta concentración geográfica y por la dependencia de las importaciones. (s. f.). Web Ivie. https://www.ivie.es/es_ES/las-exportaciones-espanolas-crecen-un-49-desde-2008-pero-su-generacion-de-valor-se-ve-limitada-por-su-alta-concentracion-geografica-y-por-la-dependencia-de-las-importaciones
