Proyecciones a futuro

Créditos Bancarios Vulnerables a la Desertificación

Dos terceras partes del territorio español se cualifican como susceptibles a la desertificación, una expectativa gris para potenciales y existentes inversores.

Desertificación: créditos
Desertificación: créditos 24h

La mayor frecuencia de incendios y el avance de las zonas áridas suponen un problema creciente en el escenario peninsular.

Dado que la estabilidad de la actividad económica y el estado financiero se ven afectados por estos cambios.

El desafío de dicho reto recibe un análisis limitado por parte del prisma económico.

Poseer esta arista puede ayudar a comprender mejor el trasfondo del problema para encontrar posibles medidas de prevención y sostenibilidad del engranaje financiero.

Cómo la desertificación impacta el crédito: canales de efecto

Existen tres posibles vías de conectividad entre la desertificación y el sector crediticio:

– El valor del terreno: usualmente usados como colateral para solicitar créditos, la escala de la aridez propiciaría una devaluación de los suelos. Esta perdida de valor reduciría el volumen de créditos que se pudieran solicitar a las instituciones financieras.

– Sustitución y mejora de los activos: frente al aumento de las restricciones medioambientales, los precios energéticos y los daños climatológicos (DANA, erupciones, incendios, …) las empresas y autónomos buscan reparar y/u optimizar sus dispositivos. Los créditos son un apoyo que se solicita más en estas situaciones (mayor demanda)

– Mayor riesgo de insolvencia: los bancos podrían reducir su volumen de prestamos al percibir mayor morosidad en las zonas afectadas por la desertificación. También aumentarían las condiciones (tipos de interés, comisiones, etc…) que los bancos requerirían para expedir créditos. Asimismo, se reduce la demanda y oferta de este producto financiero.

Proyecciones a futuro

El estudio propuesto por el Banco de España analiza la evolución del volumen de crédito. La metodología sigue una identificación de variables en la que los créditos per cápita es la variable dependiente y la aridez créditos per cápita del año anterior son las variables explicativas. Se asume un aumento anual de un 1% del índice de aridez para generar predicciones con resultados generales (nacionales) y también seccionados por sector empresarial de las compañías tenedores de deuda.

Las proyecciones nacionales muestran un efecto no significativo en un inicio (6-8 años). Sin embargo, las expectativas a medio y largo plazo reflejan un impacto mayor en la capacidad de recibir créditos por empresas no financieras.

El efecto desigual de la aridez

Las zonas áridas (susceptibles a la desertificación) manifiestan una relación inversa entre la aridez y el volumen de crédito. Sin embargo, los territorios considerados húmedos no demuestran ser afectadas por un aumento de la aridez en una ventana de 20 años futuros.

La actividad empresarial también tiene una influencia en el impacto de la desertificación. En línea con esa lógica, la agricultura junto con el sector inmobiliario percibe el golpe más potente en el futurible de un aumento de aridez. Los terrenos se devalúan por la reducción de precipitaciones y son menos atractivos para actividades agrícolas.

En cambio, el ámbito turístico registra un aumento de los créditos recibidos, esto concuerda con informaciones del FMI que estima que un aumento de las temperaturas fomenta el turismo hasta cierto punto.

¿La solución? Entidades financieras locales

Afrontar la perdida de financiación complica la actividad empresarial, especialmente las PYMES, que pueden perder un instrumento de estabilidad de caja y/o catalizador de nuevos proyectos.

Un factor que mitiga la reducción de los créditos en determinados territorios es la existencia de estructuras financieras locales. Estas instituciones especializadas en determinadas regiones pueden mantener sus niveles de préstamo pese al aumento de aridez ya que su perspectiva cercana les permite continuar sus actividades sin aumentar la morosidad de sus cuentas.