Expectativas de precios y su efecto en inflación y comercio

¿Se va a disparar el precio del petróleo? Las previsiones para 2025 y su impacto en la economía global

Las proyecciones para 2025 descartan grandes subidas en el precio del crudo, aunque la volatilidad seguirá marcando la economía mundial

Barril de petróleo
Barril de petróleo. PD

A medida que avanzamos por 2025, la pregunta sobre si el precio del petróleo se va a disparar vuelve a estar sobre la mesa.

Los mercados internacionales miran con lupa cada movimiento de la OPEP+, los datos de crecimiento en China y Estados Unidos, así como cualquier atisbo de tensión geopolítica.

Sin embargo, los datos actuales apuntan más a un año de precios estables o incluso ligeramente a la baja, que a un repunte brusco como los vividos en crisis anteriores.

La mayoría de analistas y organismos internacionales coinciden en que el precio del crudo Brent se moverá este año entre los 70 y 75 dólares por barril.

Algunas previsiones más optimistas lo sitúan hasta en 83 dólares, pero no hay consenso sobre una subida fuerte e incontrolada.

Factores que frenan el alza

Varios elementos están conteniendo la presión alcista sobre el petróleo:

  • Crecimiento económico moderado: Las previsiones para este año sitúan el crecimiento mundial en torno al 2,8 %, lejos de los niveles previos a la pandemia o los rebotes posteriores. Esto se traduce en una demanda energética más contenida, especialmente por la desaceleración en economías clave como China y la eurozona.
  • Aumento de la oferta: La producción de petróleo sigue creciendo fuera de la OPEP+, especialmente en Estados Unidos y Brasil. Este aumento compensa buena parte del posible tirón de la demanda y pone techo a las subidas.
  • Política prudente de la OPEP+: El cartel ha optado por una estrategia flexible, retrasando recortes y normalizando poco a poco su producción para evitar tanto caídas bruscas como subidas descontroladas.
  • Transición energética: El avance —lento pero constante— hacia fuentes renovables reduce las expectativas de aumentos sostenidos en el precio del crudo.

Volatilidad: el riesgo latente

Aunque no se espera un “disparo” del precio, sí se prevé cierta volatilidad. Factores geopolíticos —conflictos en Oriente Medio o Ucrania— pueden generar picos puntuales. Además, decisiones imprevistas en política comercial (como aranceles estadounidenses) o cambios abruptos en las cuotas de producción pueden agitar el mercado durante semanas o meses.

El siguiente cuadro resume las previsiones recientes para el Brent en 2025:

FuentePrevisión Brent 2025 (USD/barril)
Goldman Sachs74 – 76
J.P. Morgan73
Banco Mundial64 – 73
Fitch Ratings70
Citi Research60 – 75
Wood Mackenzie73

Consecuencias para inflación y precios

La estabilidad o moderada caída del petróleo es una noticia positiva para contener la inflación global. Durante años recientes, la subida del crudo fue uno de los principales motores del encarecimiento generalizado. Ahora, con precios más bajos o estables:

  • Se espera que los costes energéticos reduzcan su presión sobre los precios al consumidor.
  • Podría ayudar a consolidar la tendencia bajista de la inflación observada desde mediados de 2024.
  • En economías importadoras netas como España, Alemania o Japón, esto se traducirá previsiblemente en menor tensión sobre las cuentas públicas y los bolsillos familiares.

Esto no significa que desaparezcan todos los riesgos: un repunte inesperado por motivos geopolíticos podría trasladarse rápidamente a carburantes, transporte y bienes básicos.

Comercio internacional: ¿qué esperar?

Un petróleo estable facilita la planificación empresarial y reduce el riesgo para importadores y exportadores. Los países productores mantendrán ingresos similares a los actuales, pero sin grandes sorpresas ni bonanzas inesperadas.

Para las grandes economías importadoras:

  • Mejora su balanza comercial.
  • Favorece acuerdos comerciales menos tensionados.
  • Permite destinar recursos a otras áreas clave.

Para exportadores tradicionales (como Arabia Saudí o Rusia):

  • La estabilidad les obliga a buscar diversificación económica.
  • No podrán contar con superávits récord como los vividos tras shocks anteriores.

En definitiva, salvo sobresaltos mayores en la geopolítica global, 2025 se perfila como un año donde el precio del petróleo será predecible, con variaciones moderadas que ayudarán a estabilizar tanto la inflación como el comercio internacional.

Claves finales

  • No hay señales fundadas de que el petróleo vaya a dispararse este año.
  • La volatilidad sigue presente por factores externos (conflictos, decisiones políticas).
  • Inflación y comercio agradecerán este entorno más previsible.
  • Los consumidores pueden respirar algo más tranquilos… al menos por ahora.

Autor

24h Economía

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