Moda y emprendimiento

Beatriz Villarroya: la mujer que está convirtiendo el gusto por la moda en un negocio

De la estrategia empresarial al lujo y la moda de autor, Villarroya representa un perfil cada vez más importante en una industria donde el buen gusto necesita también convertirse en una empresa sostenible

Beatriz Villarroya: la mujer que está convirtiendo el gusto por la moda en un negocio

En la moda existe una diferencia fundamental entre saber qué es bonito y saber convertirlo en un negocio. Bea Villarroya pertenece a esa segunda categoría. Su trayectoria junto a Alex Rivière demuestra cómo el conocimiento del sector, la estrategia y una determinada sensibilidad estética pueden terminar construyendo una marca con identidad propia.

Villarroya es socia de Alex Rivière Studio, firma creada en 2021 junto a Alex Rivière y que comenzó con una propuesta centrada principalmente en prendas resort antes de evolucionar hacia un armario más completo y sofisticado. La división de funciones resulta clara: Rivière se ocupa principalmente de la parte creativa y del diseño, mientras Villarroya desarrolla la estrategia de marca, la coordinación de equipos y el negocio mayorista.

La apuesta empresarial se basa en una idea sencilla: comprar menos, pero elegir mejor. La firma apuesta por prendas atemporales, versátiles y producidas en la Costa Brava, una decisión que implica mayores costes pero permite mantener un mayor control sobre la fabricación y los acabados.

El salto más visible llegó en 2025, cuando Alex Rivière Studio debutó en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. El desfile supuso mucho más que una presentación de colección: significó colocar una firma relativamente joven dentro del circuito profesional de la moda española y demostrar que detrás de una imagen cuidada existe también una estructura empresarial.

La sociedad quedó además formalmente reflejada en el registro mercantil: en marzo de 2025, Beatriz Villarroya fue inscrita como apoderada solidaria de Alex Rivière Studio.

Su caso resulta especialmente interesante porque representa una transformación del sector. La nueva empresaria de moda ya no tiene por qué ser únicamente diseñadora. Puede ser estratega, gestora, inversora, directora de marca y constructora de una comunidad. En un mercado donde las firmas necesitan diferenciarse y crecer internacionalmente, esa combinación puede ser tan importante como el propio diseño.

Alex Rivière Studio ya tiene presencia en mercados como Estados Unidos, Francia, Israel y Nueva Zelanda, según explicaba Rivière en 2025, y su objetivo declarado es continuar creciendo internacionalmente.

La historia de Villarroya encaja así en una tendencia más amplia: la moda está dejando de ser únicamente una cuestión de prendas para convertirse en una industria de marcas, identidad y estrategia. Y en ese nuevo escenario, tener buen gusto puede ser el comienzo; saber transformarlo en un negocio es lo que marca la diferencia.