Mathilde Favier, una de las figuras más reconocidas de la moda francesa, falleció el 17 de agosto de 2026, a los 57 años, en un accidente de tráfico ocurrido en Deux-Sèvres, Francia. En el mismo siniestro murió su pareja, el productor de cine Nicolas Altmayer. La investigación sobre las circunstancias del accidente continúa abierta.
Durante más de una década, Favier fue una pieza fundamental en Dior, donde dirigió las relaciones públicas y construyó vínculos con algunas de las mayores celebridades internacionales. Su personalidad, elegancia y capacidad para conectar con personas de diferentes ámbitos la convirtieron en una figura especialmente querida dentro de la industria.
La noticia provocó numerosas muestras de dolor. Bernard Arnault, presidente de LVMH, expresó su tristeza por la pérdida de una profesional que durante años puso su energía y talento al servicio de Dior. Delphine Arnault, presidenta y consejera delegada de Christian Dior Couture, también destacó su optimismo, su valentía y la estrecha amistad que mantenían.
Pero detrás de la figura pública estaba también una madre. Favier tuvo dos hijos, Héloïse y Carlo Agostinelli, fruto de su anterior relación con el financiero Robert Agostinelli. Ambos han expresado públicamente el profundo dolor causado por la muerte de su madre y han recordado especialmente su alegría, fortaleza y cercanía.
La pérdida de Mathilde Favier supone así un duro golpe no solo para Dior, sino para todo el mundo de la moda y para una familia que ahora afronta una ausencia inesperada. Su legado permanecerá ligado a una manera muy personal de entender las relaciones públicas: elegancia, humanidad y pasión por la vida.