La protesta por la vivienda que se desarrolla en la Puerta del Sol ha sumado un elemento inesperado esta semana: el histórico reloj de la Real Casa de Correos.
Los acampados han hecho públicas sus quejas, argumentando que las campanas sonaban cada 15 minutos durante la madrugada, dificultando así su descanso.
La controversia rápidamente dio el salto a la esfera política. Pablo Fernández, secretario de Organización y portavoz de Podemos, no dudó en señalar a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida como los responsables. «Esto de Almeida y de Ayuso es absolutamente deleznable», escribió en las redes sociales, haciendo eco de las reclamaciones.
Sin embargo, la defensa de esa postura presenta un problema: el reloj ha mantenido su funcionamiento habitual.
La Relojería Losada, que se encarga de su cuidado, aseguró que las campanas marcan los cuartos de hora de forma regular y que no ha habido cambios en los intervalos de sonería debido a la acampada.
Un mecanismo que marca los cuartos durante todo el día
El reloj de Sol no se activa solo en Nochevieja. Su sistema sonoro opera todos los días del año, marcando las horas y los cuartos, incluso durante la noche.
Este mecanismo sigue un patrón conocido como «el tren de los cuartos»:
- A y cuarto, suenan dos campanadas.
- A y media, repite la secuencia dos veces.
- A menos cuarto, suena tres veces.
- En punto, resuenan los cuartos, seguidos de las campanadas correspondientes a la hora.
Por ello, quienes se encuentran durmiendo bajo el reloj pueden escuchar los sonidos cada 15 minutos. La presencia de los manifestantes ha hecho que este mecanismo, en funcionamiento constante desde hace décadas según sus responsables, se perciba con mayor intensidad.
La validación de esta información también se encuentra respaldada por registros y vídeos de fechas anteriores a la acampada. Las campanas ya sonaban por la madrugada antes de que la protesta por la vivienda se instalara en la emblemática plaza madrileña.
La respuesta de la Comunidad de Madrid
Desde el Gobierno regional se ha rechazado que Ayuso haya ordenado modificar el reloj para causar molestias a los acampados. Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia y portavoz de la Comunidad, dejó claro que el sistema funciona de la misma manera durante todo el año.
«El reloj de la Puerta del Sol cuenta con una sonería que marca tanto las horas como los cuartos», subrayó. Además, explicó en detalle el patrón de campanadas y enfatizó que no se trata de una activación reciente.
Con un tono ligeramente irónico, el portavoz se refirió a las quejas. Lamentó que algunas personas no conocieran el funcionamiento del reloj o que este no les permitiera dormir plácidamente. Así, lo que al principio parecía una denuncia política se convirtió en un cruce de comentarios en redes sociales.
La Relojería Losada ha confirmado, ante los medios, que no se han realizado modificaciones en el funcionamiento de la sonería. La empresa, responsable del reloj, sostiene que el sonido que se emite cada cuarto de hora forma parte de su funcionamiento habitual.
El choque político llega a las redes
Fernández presentó las campanadas como una posible estrategia de Ayuso y Almeida contra la protesta. El líder de Podemos busca posicionarse para competir por la Alcaldía de Madrid y ha aprovechado esta situación para arremeter contra el alcalde y la presidenta regional.
No pasó mucho tiempo antes de que sus críticos respondieran. Recordaron que cualquier persona que haya pasado por la Puerta del Sol sabe que el reloj resuena tanto de día como de noche. Algunos mensajes utilizaron el error para poner en duda sus posibilidades electorales, e incluso auguraron que Podemos no conseguiría representación municipal.
Este episodio ilustra cómo una queja particular puede convertirse en un campo de batalla político en cuestión de horas. Los acampados denunciaron que el ruido interrumpía su descanso, pero los datos disponibles no sostienen la afirmación de que la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento hayan alterado el funcionamiento del reloj para perjudicarles.
La controversia también pone de manifiesto el peligro de convertir un testimonio no verificado en una acusación directa. En esta ocasión, la aclaración técnica de los relojeros contradice la idea de una posible operación orquestada desde las instituciones.
Un reloj con historia propia
El conocido mecanismo de la Puerta del Sol se instaló en 1866 y está relacionado con el relojero José Rodríguez Losada. Desde entonces, su presencia se ha vuelto inseparable del paisaje sonoro del centro de Madrid.
Para muchos madrileños, las campanadas son solo un símbolo de la retransmisión de Nochevieja. No obstante, el reloj mantiene su actividad de forma constante. La acampada ha puesto esta rutina en el punto de mira, haciendo visible y audible una parte de la historia cotidiana de la plaza.
El debate sobre la vivienda prosigue bajo las imponentes fachadas de la Real Casa de Correos. Arriba, el reloj sigue marcando los cuartos con la misma precisión de siempre.
