La inteligencia artificial está transformando el acceso al mercado laboral.
El 51,7% de las empresas tiene en mente reducir las oportunidades para perfiles júnior a medida que las tareas operativas que antes realizaban los recién llegados se están automatizando.
Este fenómeno no sugiere, necesariamente, que vendrá una oleada de despidos.
Sn realidad, la transformación se observa, principalmente, antes de contratar: hay menos vacantes para posiciones de entrada, se congelan procesos y se redefinen las funciones de quienes acceden por primera vez a una empresa. Para los que acaban de graduarse, la situación es evidente: se han perdido las oportunidades que antes servían para obtener experiencia laboral.
Menos plazas para principiantes y mayores exigencias
El Barómetro del Talento Digital 2026 revela que un 83,1% de los directivos considera que los puestos de entrada desaparecerán o sufrirán transformaciones significativas. Además, el 31,4% de las empresas planea modificar sustancialmente las tareas de sus empleados júnior.
La exposición a estos cambios no es uniforme entre los distintos niveles profesionales:
- El 43,5% de los directivos reconoce a los perfiles júnior como el grupo más vulnerable.
- Solo el 14,5% atribuye a los trabajadores de mayor edad el mismo nivel de exposición.
- El 50,7% sostiene que los puestos administrativos son los más perjudicados por la IA.
- El 39,6% de los encuestados anticipa una reducción neta del empleo en su sector en el próximo año.
- El 35,4% prevé mantener las contrataciones en un mínimo, contrastando con el 17,1% que señala posibles despidos directos.
La distinción entre reducir la plantilla y contratar menos resulta crucial. Las empresas pueden conservar o incluso incrementar su cantidad total de trabajadores, pero con una composición diferente. Un estudio internacional que analizó 1.250 millones de ofertas de trabajo y 154 millones de puestos en 41 países concluyó que las organizaciones que incorporan IA aumentan sus plantillas en un 3,3% en comparación con firmas similares, aunque a la vez disminuyen la proporción de empleos júnior.
En España, este impacto es todavía más evidente. Un 22% de las empresas estudiadas se identifican como usuarias de esta tecnología, superando la media internacional del 15,4%. En las empresas españolas que han adoptado IA, el empleo global crece, pero los puestos de entrada pierden relevancia en comparación con las posiciones de mayor experiencia.
La experiencia ya no es el único filtro
La automatización también está transformando las competencias que buscan los departamentos de recursos humanos. La programación, que durante años fue una credencial clave para acceder a posiciones tecnológicas, es considerada prioritaria solamente por un 2,4% de los directivos encuestados.
Las habilidades más valoradas actualmente son las siguientes:
| Capacidad | Directivos que la consideran prioritaria |
|---|---|
| Pensamiento crítico | 39,6% |
| Uso competente de herramientas de IA | 32,4% |
| Adaptación continua al cambio | 31,9% |
| Supervisión y validación de resultados | 22,7% |
Este cambio puede beneficiar a los candidatos con perfiles híbridos, aquellos que logran combinar conocimientos técnicos con habilidades de comunicación y capacidad para analizar resultados automatizados. Sin embargo, también eleva la exigencia de entrada: ahora se espera que los trabajadores júnior lleguen preparados para desempeñar tareas que antes aprendían en el propio entorno empresarial.
Esa presión genera lo que se conoce como junior squeeze, un término que evoca la tensión en los niveles más iniciales de la carrera. Si las empresas eliminan las labores básicas que servían de formación, deberán hallar nuevas maneras para formar a sus futuros especialistas y líderes. De lo contrario, el ahorro inmediato en contrataciones podría derivar en una escasez de talento experimentado en un futuro cercano.
La brecha de género se amplía
La expansión de la IA no está otorgando sus oportunidades de manera equitativa. Un análisis de LinkedIn que involucra alrededor de 15.000 empresas de 27 países indica que las mujeres solo ocupan el 13% de los puestos directivos en las organizaciones centradas en inteligencia artificial.
En el ámbito general de los empleos relacionados con esta tecnología, su presencia asciende al 27% en las empresas del sector y al 31% en firmas de otros ámbitos. La representación disminuye a medida que aumentan las responsabilidades del cargo. En Estados Unidos, las mujeres constituyeron el 26% de las contrataciones para puestos ligados a IA en 2025, en comparación con un 50% en ocupaciones no tecnológicas.
La desigualdad se manifiesta tanto en los puestos técnicos como en los mejor pagados. Según datos disponibles, las mujeres representan el 20% de los responsables de IA, el 26% de los directores de IA y el 18% de los trabajadores técnicos especializados.
En el caso de España, los expertos consultados consideran que la brecha podría ser incluso más pronunciada, aunque el estudio internacional no facilita cifras nacionales completamente comparables para todos los niveles profesionales. Existe el riesgo de que una tecnología que concentra nuevas oportunidades reproduzca los desajustes de sectores tecnológicos precedentes.
Mientras las empresas reconfiguran sus plantillas, los jóvenes se enfrentan a un mercado donde no basta con tener un título y poca experiencia. La entrada sigue abierta, pero se ha estrechado, y ahora se requiere demostrar competencia incluso antes de asegurar el primer empleo.
