LUJO REAL EN EL MERCADO FRANCÉS

Este es el castillo francés que Mohamed VI vende por 180 millones

El rey Mohamed VI reestructura su patrimonio en Francia focalizando la atención en su majestuoso castillo de Betz, mientras se investiga su fortuna y los lazos económicos de socialistas españoles con Marruecos.

Este es el castillo francés que Mohamed VI vende por 180 millones
El castillo de Betz, propiedad de Mohamed VI. PD

El castillo de Betz se ha posicionado como el último emblema de la lucha entre el lujo privado y la mirada pública sobre Mohamed VI, un monarca que ha sabido moverse entre palacetes, jets privados y una discreción meticulosamente calculada.

Esta propiedad, legado de Hasán II, alberga historia y poder, pero su elevado mantenimiento ya no parece encajar en los planes inmobiliarios del rey.

Recientemente, varios medios de comunicación, tanto franceses como españoles, como El Debate, que ha publicado un extenso reportaje sobre los palacios del monarca, han destacado que el castillo está entre las grandes propiedades que el rey ha decidido dejar de considerar parte de su círculo íntimo para explorar su venta.

Esto se articula junto a otros activos en Francia que ha empezado a vender en los últimos meses.

Un dominio francés de proporciones considerables

El castillo de Betz, situado en el departamento de Oise, a unos 70 kilómetros al noreste de París, no es simplemente una residencia. Esta propiedad abarca cerca de 70–71 hectáreas, según diversas fuentes, lo que equivale a casi un centenar de campos de fútbol, e incluye bosques, jardines, huertos y diversas dependencias que convierten el lugar en un pequeño universo autosuficiente.

La finca fue adquirida en 1972 por Hasán II, quien compró el lugar a un propietario noruego que había gestionado allí un hotel de lujo. Con el tiempo, se transformó en el escenario de estancias privadas de la familia real marroquí, especialmente para la madre del rey, Lalla Latifa, y se convirtió en refugio habitual del monarca, que solía visitarlo con un séquito que rondaba las 200 personas, entre personal y acompañantes.

Algunas características del recinto:

  • Extensión aproximada: 70–71 hectáreas
  • Ubicación: localidad de Betz, región de Oise, Francia
  • Distancia a París: aproximadamente 70 kilómetros
  • Propietario original: adquirido por Hasán II en 1972
  • Uso reciente: estancias privadas de Mohamed VI y su círculo cercano

La prensa especializada en patrimonio inmobiliario ha calificado la propiedad como una finca de estilo renacentista, cerrada al público y catalogada como bien protegido. En sus terrenos se encuentra también el conocido Pabellón del Príncipe, un pequeño castillo dentro del propio dominio, rodeado de ríos, praderas y áreas boscosas que requieren un equipo constante de jardineros, personal doméstico y labores de mantenimiento.

Un precio que revoluciona el mercado de lujo

La cifra que se maneja para la venta del castillo ha causado revuelo: 180 millones de euros, lo que lo colocaría entre las propiedades privadas más onerosas actualmente en el mercado francés. Aunque las informaciones no son siempre coincidentes—algunas sugieren un proceso discreto con un precio aún no confirmado—, esta cifra se ha asentado como referencia en las discusiones sobre el patrimonio del rey.

Este movimiento no ocurre de manera aislada. En los últimos meses, Mohamed VI y sus hermanos han puesto en venta otras propiedades en Francia, incluidos palacetes que heredaron de su madre en Neuilly-sur-Seine, uno de ellos valorado en algo más de 19 millones de euros. Este patrón sugiere una reorganización del patrimonio inmobiliario francés de la familia real, enfocándose en convertir inmuebles históricos en liquidez y adaptando su mapa de residencias fuera de Marruecos.

Listado de operaciones conocidas en Francia:

  1. Venta discreta de palacetes heredados de Lalla Latifa en Neuilly-sur-Seine.
  2. Proceso de venta del castillo de Betz, con un precio orientativo de 180 millones.
  3. Varios ajustes patrimoniales relacionados con propiedades históricas de la dinastía alauí.

La embajada de Marruecos en París ha llegado a matizar información sobre Betz en diferentes momentos del año, alegando que la finca no estaba oficialmente a la venta, lo que evidencia la delgada línea entre la discreción diplomática y las filtraciones en el sector inmobiliario de lujo.

La fortuna de Mohamed VI, más allá de los muros de Betz

El debate en torno al castillo francés se contextualiza mejor al considerar la fortuna de Mohamed VI. Investiga­ciones periodísticas recientes lo colocan entre los monarcas más adinerados del mundo, con estimaciones que oscilan o superan los 8.000 millones de euros. Se le señala como el multimillonario más prominente de Marruecos y uno de los más influyentes en el mundo árabe.

Gran parte de esa riqueza no reside en palacios, sino en estructuras empresariales. Mediante el holding privado Siger, la familia real maneja:

  • El mayor fondo de inversión privada de Marruecos.
  • Empresas clave en la industria agroalimentaria.
  • Intereses en el turismo, la banca y la energía.
  • Vehículos financieros con ramificaciones en Europa y otros mercados.

A este inventario se le suma una más visible: palacios en Rabat y Fez, residencias frente al mar, jets privados y una colección de alrededor de 600 automóviles de alta gama, según reportajes recientes que han explorado el estilo de vida del monarca. El castillo de Betz se inscribe dentro de esta arquitectura del lujo, pero también refleja un momento de reajuste: la venta de activos en Francia demuestra que el rey no considera intocables todas sus propiedades, sin importar el valor histórico y emocional que acumulen.

Socialistas españoles, negocios en Marruecos y un mapa de intereses

Mientras se redefine el patrimonio del rey en Francia, Marruecos también se erige como un lugar de oportunidades para varias personalidades del PSOE. En los últimos meses, diversos reportajes han desglosado cómo exdirigentes socialistas han consolidado intereses en el sector inmobiliario y corporativo al otro lado del Estrecho, en paralelo a cambios en la política exterior española hacia el Sáhara.

Entre los casos más destacados se encuentra el del exministro José Bono, cuya empresa Joasa 2012 S.L. ha adquirido al menos cinco propiedades urbanas en la zona de Ben Charki, en la costa de Tánger, con un costo total de aproximadamente 260.000 euros entre 2023 y 2024. Las investigaciones apuntan a que esta expansión en Marruecos coincide con un giro diplomático favorable a las posturas de Rabat.

Este mapa de relaciones abarca:

  • Bienes inmuebles en áreas turísticas de Marruecos.
  • Participación en empresas que operan en el país.
  • Colaboraciones con firmas de lobby vinculadas a intereses marroquíes.
  • Estancias frecuentes en hoteles y complejos de alto nivel.

Estos movimientos han abierto un debate sobre cómo la frontera entre la relación política y el beneficio económico puede diluirse cuando Marruecos despliega su capacidad de persuasión, que va desde invitaciones y lujosa hospitalidad hasta oportunidades de inversión, sobre funcionarios públicos españoles. El resultado es un ecosistema de intereses entrelazados donde la figura de Mohamed VI, su fortuna y su influencia son un telón de fondo constante.

Curiosidades alrededor del castillo de Betz

  • En el siglo XVIII, el dominio fue propiedad de una princesa de Mónaco que terminó huyendo durante la Revolución Francesa.
  • En la época de Hasán II, el castillo llegó a ser un pequeño foco de vida marroquí en la campiña francesa, donde se organizaban comidas y actividades con la comunidad vecina.
  • La finca cuenta con una plantilla de aproximadamente 20 personas dedicadas a labores de jardinería, mantenimiento y servicio, incluso cuando el rey no se encuentra en el lugar.
  • El castillo no está accesible al turismo: su interior sigue siendo un territorio poco conocido más allá de la familia real, el personal y unos pocos invitados.
  • Dentro de la afición al patrimonio francés, Betz es a menudo mencionado como uno de esos lugares “fantasma” del mapa; es conocido por todos, pero pocos han tenido la oportunidad de entrar.

En la actualidad, mientras se habla de cifras astronómicas y reajustes patrimoniales, el castillo de Betz se erige, sobre todo, como un escenario ideal para comprender cómo convergen lujo, poder y política en la vida del rey de Marruecos.