Las listas de lugares que todo viajero debe conocer ya no se limitan a playas de ensueño y ciudades de moda. Cada vez más personas revisan otro tipo de mapas: el de los destinos que se encuentran en grave peligro de extinción, ya sea debido al aumento del nivel del mar, el deshielo o el agotamiento de sus recursos naturales. El turismo enfrenta su propia cuenta atrás, y muchos especialistas advierten sobre la urgencia de “viajar ahora o nunca” para algunos de los emblemas del mundo.
En este listado conviven imágenes románticas como Venecia, islas paradisíacas como las Maldivas y maravillas naturales como la Gran Barrera de Coral. No se trata de una historia de ciencia ficción: las proyecciones científicas sugieren que para 2050, gran parte de estos lugares podrían experimentar cambios drásticos o volverse inhabitables. Te presentamos diez lugares que realmente merece la pena visitar mientras todavía pueden ser más que una simple referencia en los libros de geografía.
1. Venecia (Italia): la ciudad que se está hundiendo
Venecia es el ejemplo más conocido de una ciudad en peligro: su célebre romanticismo de canales se ve amenazado por mareas cada vez más altas y frecuentes, además del hundimiento lento pero inexorable de su suelo. Investigaciones de instituciones italianas han estimado este descenso en aproximadamente 1–2 milímetros anuales, mientras que las inundaciones de la acqua alta se han vuelto un fenómeno casi estacional, lejos de lo excepcional.
El agua no es el único problema, pues la presión del turismo y el peso de sus antiguas edificaciones también juegan un papel. De cumplirse las proyecciones sobre el alza del nivel del mar, la plaza de San Marcos podría quedar anegada de manera permanente para finales de siglo. Esto convierte a un paseo en góndola al atardecer en una experiencia que, con el tiempo, podría no ser posible para las futuras generaciones.
Razones para visitar ahora:
- Experimentar una ciudad histórica singular antes de su transformación definitiva en un “museo acuático”.
- Aprovechar la oportunidad de explorar palacios y canales que aún cuentan con medidas de protección reversibles.
2. Maldivas: el paraíso de luna de miel que podría sumergirse
Cuando se habla de lugares que podrían desaparecer a causa del aumento del nivel del mar, Maldivas es el país que más se menciona. Es el estado con la altitud media más baja del planeta, únicamente 1,5 metros sobre el nivel del mar, y sus 1.100 islas son sumamente vulnerables a la subida del agua. Varios informes sugieren que hasta el 80 % de las islas podrían volverse inhabitables para 2050 si las tendencias climáticas se mantienen.
Este archipiélago destaca por sus resorts de lujo sobre el agua, sus arrecifes de coral y sus lagunas color turquesa, pero también enfrenta una realidad social y política que ya contempla la posibilidad de trasladar parte de su población en las próximas décadas. Aquellos que se alojen en una villa sobre pilotes hoy en día están, sin darse cuenta, siendo parte de un experimento global sobre la desaparición de un territorio.
3. Gran Barrera de Coral (Australia): el arco iris del fondo del mar que se blanquea
La Gran Barrera de Coral es el sistema coralino más grande del mundo, extendiéndose a lo largo de más de 2.300 kilómetros frente a la costa de Australia. Sin embargo, el incremento de la temperatura del agua y la acidificación de los océanos están causando un fenómeno de blanqueamiento masivo que aniquila los corales y reduce la biodiversidad rápidamente.
Expertos en distintos reportes han advertido que esta maravilla ecológica podría experimentar un deterioro severo o perder gran parte de su estructura en las próximas décadas, con horizontes de 10 a 100 años dependiendo de los escenarios de emisiones. Practicar buceo hoy entre corales llenos de vida significa contemplar un paisaje que, según los científicos, podría resultar casi irreconocible a mitad de siglo.
Factores de riesgo:
- Incremento en la frecuencia y magnitud de los eventos de blanqueamiento.
- Pérdida de grandes áreas de cobertura coralina en el sistema.
4. Glaciares de la Patagonia (Chile y Argentina): hielo en retirada
En la parte más austral de Sudamérica, los glaciares de la Patagonia constituyen la mayor masa de hielo templado de la Tierra. Según análisis recientes, el calentamiento global está provocando la pérdida de alrededor de 20 millones de toneladas de hielo al año. Esta cifra convierte cada visita en la captura de un paisaje que se está reduciendo con cada temporada.
El retroceso de glaciares como el Perito Moreno o el Grey no solo afecta al atractivo turístico; también altera ecosistemas, recursos hídricos y paisajes emblemáticos que han colocado a la Patagonia en la lista de imprescindibles del ecoturismo. Los científicos advierten que muchas lenguas glaciares podrían fragmentarse o desaparecer en pocas décadas si la tendencia actual no se revierte.
5. Alpes: el paisaje blanco que pierde su nieve
Los Alpes son un emblema del turismo de montaña y de los deportes de invierno. Sin embargo, su altitud relativamente baja en comparación con otros glaciares los expone al aumento de temperaturas. Varios informes indican que la reducción de hielo en ciertas áreas alcanza cerca del 3 % al año, y existen previsiones que sugieren que muchos de los glaciares podrían desaparecer para 2050.
Esto conlleva una temporada de esquí más reducida, un mayor riesgo de desprendimientos y un cambio drástico en el paisaje, donde las cumbres nevadas podrían ceder ante la roca desnuda en tan solo unas décadas. Visitar ahora es ser testigo directo de la transformación que está ocurriendo entre dos épocas geológicas.
6. Tuvalu y Kiribati: naciones que podrían desaparecer del mapa
Más allá de las islas de lujo, pequeños estados como Tuvalu y Kiribati se han convertido en símbolos del riesgo que plantea la subida del nivel del mar. Sus atolones apenas están unos pocos metros sobre el océano, y los modelos climáticos indican que podrían volverse prácticamente inhabitables hacia mediados de siglo.
Los expertos en análisis recientes advierten que Tuvalu podría tener hasta el 80 % de su superficie sumergida o inutilizable para 2050 si no se toman medidas drásticas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Viajar a estos países hoy es conocer territorios que ya están discutiendo cómo preservar su identidad ante la grave amenaza a su territorio físico.
Puntos destacados:
- Extrema baja altitud y alta exposición a tormentas y ciclones.
- Escenarios de migración climática masiva en el horizonte de las próximas décadas.
7. Mar Muerto (Israel, Jordania, Palestina): el lago que se seca
El Mar Muerto, famoso por permitir flotar sin esfuerzo gracias a su alta salinidad, se está reduciendo a un ritmo tan significativo que ya provoca la aparición de cráteres y hundimientos en su costa. El desvío de las aguas del río Jordán y la explotación intensiva de recursos hídricos han causado que este lago pierda aproximadamente un tercio de su tamaño y baje decenas de metros en solo medio siglo.
Proyecciones de expertos sugieren que, si no hay cambios en la gestión, el Mar Muerto podría transformarse en un vestigio muy diminuto de su tamaño actual hacia 2050. Los balnearios que aprovechan sus lodos y aguas se ven obligados a seguir la orilla cada año, una metáfora clara de un recurso que se escapa de las manos.
8. Seychelles: lujo frente a la erosión
El archipiélago de Seychelles combina playas idílicas, rocas de granito y alojamientos de lujo. Sin embargo, también es mencionado en muchos informes sobre destinos que podrían desaparecer o transformarse de manera drástica debido a la erosión costera y la subida del nivel del mar. La mayor parte de su población y de su infraestructura se encuentra en la costa, en áreas de baja altitud que son especialmente vulnerables.
Los estudios indican que la combinación de erosión, tormentas más intensas y ascenso del mar podría hacer que varios de sus enclaves turísticos sean inhabitables o económicamente inviables en un plazo de 50 a 100 años. Disfrutar hoy de sus playas es, de alguna manera, caminar por una costa que podría desplazarse tierra adentro o incluso desaparecer por completo.
9. Kilimanjaro y otros glaciares tropicales: nieve en el ecuador
Aunque no siempre aparecen en las listas convencionales de destinos en peligro de extinción, los glaciares en zonas tropicales, como los del Kilimanjaro en Tanzania, están en un proceso de retirada acelerada. Se estima que las zonas heladas de esta montaña podrían desvanecerse por completo en unos 15 años si se mantiene la tendencia actual.
Contemplar la emblemática silueta del Kilimanjaro con su cumbre cubierta de nieve se ha convertido en una tarea apremiante para fotógrafos y excursionistas. La desaparición de estos glaciares no solo altera un icono visual del continente africano, sino que también impacta en los ciclos de agua y las comunidades que dependen del deshielo estacional.
10. Glacier National Park (Estados Unidos): un paisaje con una fecha de caducidad
Ubicado en Montana, el Glacier National Park era conocido por albergar cientos de glaciares a principios del siglo XX. Hoy en día, quedan solo unas pocas decenas, y las proyecciones indican que podrían desaparecer prácticamente por completo en los próximos 1 a 2 décadas. Este parque es uno de los ejemplos más citados del impacto acelerado del calentamiento global en los espacios naturales.
Aquellos que lo visitan ahora ya notan cambios evidentes: lagos más grandes, bosques que recolonizan antiguas morrenas y senderos que antes estaban cubiertos de hielo y ahora atraviesan praderas. De hecho, es un perfecto laboratorio al aire libre que muestra el final de la era glaciar en muchas cordilleras de media altitud.
Curiosidades y guiños viajeros
- El turismo ha comenzado a incorporar el concepto de “turismo de última oportunidad”, viajes cuyo atractivo radica en ver un lugar “antes de que desaparezca”, desde Venecia hasta la Gran Barrera de Coral.
- Algunos países en riesgo, como Maldivas o Tuvalu, están explorando ideas futuristas: desde ciudades flotantes hasta acuerdos que les permitan mantener su soberanía incluso si su territorio físico queda bajo el agua.
- En Venecia, los días de acqua alta han adquirido un aire casi popular: tiendas que venden botas de plástico de colores y turistas posando ante edificios históricos rodeados de pasarelas metálicas.
- El Mar Muerto ha dado lugar a uno de los mapas de carreteras más extraños del mundo, donde varios tramos quedan cada año más alejados del agua y aparecen nuevas áreas restringidas debido a los hundimientos repentinos.
- En la Patagonia, algunos guías ya muestran a los visitantes “antiguas líneas de hielo” sobre la roca, como quien señala un nivel de inundación histórico, pero aquí la marea es de hielo que se va alejando.
- En ciertos atolones del Pacífico, las tumbas tradicionales están tan cerca del mar que las olas las alcanzan en mareas vivas, una señal concreta de lo mucho que el océano está reclamando espacio.
Quien decida seguir esta lista como su ruta de viaje no solo será testigo de paisajes extraordinarios: también tendrá una visión privilegiada del gran cambio que está experimentando nuestro planeta.