Mientras gran parte del mundo centra su atención en los conflictos geopolíticos, Corea del Sur está librando una batalla muy diferente: la de convertirse en la gran potencia mundial de los semiconductores y la inteligencia artificial.
Samsung y SK Hynix, dos de los mayores fabricantes de chips del planeta, han anunciado un gigantesco plan de inversión de 520.000 millones de dólares para ampliar su capacidad de producción y reforzar el liderazgo tecnológico del país.
Se trata de una de las mayores apuestas industriales de nuestra época y de una estrategia destinada a asegurar el suministro de un componente imprescindible para la economía del siglo XXI.
Los semiconductores ya no solo hacen funcionar teléfonos móviles y ordenadores. Son esenciales para los vehículos eléctricos, los centros de datos, la inteligencia artificial, las telecomunicaciones, los equipos médicos, la industria aeroespacial y los sistemas de defensa más avanzados. Quien domine esta tecnología tendrá una ventaja económica y estratégica difícil de igualar.
En este vídeo analizamos por qué Corea del Sur ha decidido apostar de forma tan contundente por esta industria, qué papel desempeñan Samsung y SK Hynix y por qué esta carrera tecnológica marcará el futuro de la economía mundial. Porque las grandes potencias del siglo XXI no competirán únicamente por los recursos naturales o el poder militar. Competirán, sobre todo, por controlar la tecnología que moverá el mundo.