Los datos de la Agencia Tributaria muestran que las rentas sujetas a retención de los pensionistas pasaron de 29.824 millones de euros en el primer trimestre de 2018 a 46.789 millones en el mismo período de 2026. Es un incremento del 56,9%.
Sin embargo, las retenciones practicadas sobre esas pensiones crecieron mucho más: de 2.317 millones a 5.050 millones de euros, lo que supone un aumento del 118%. Como consecuencia, el tipo medio efectivo de retención ha pasado del 7,8% al 10,8%, un incremento cercano al 39%. Estos datos reflejan que el crecimiento de la recaudación del IRPF sobre las pensiones ha sido muy superior al incremento de las propias rentas sometidas a retención.
El debate es evidente. Las pensiones se han revalorizado para mantener el poder adquisitivo frente a la inflación, pero al mismo tiempo una parte creciente de esa mejora vuelve al Estado a través del IRPF.
La cuestión es si este efecto responde al diseño actual del impuesto o si debería revisarse para evitar que una parte importante de las revalorizaciones termine aumentando la carga fiscal sobre millones de pensionistas.
Todos los datos utilizados proceden de la Agencia Tributaria.