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Hay algo llamativo en la secuencia de fechas que los registros públicos documentan sobre el patrimonio de Begoña Gómez.
El 13 de abril de 2026, el juez Juan Carlos Peinado cierra la instrucción de su causa y determina que hay indicios suficientes para llevarla a juicio oral.
El 29 de abril, Gómez disuelve la comunidad de bienes que mantenía con su hermano sobre un piso en la calle del Prado, en el corazón de Madrid, y se convierte en propietaria única. El 30 de abril, firma una hipoteca con el BBVA sobre ese mismo inmueble y obtiene 240.000 euros en liquidez.
Dieciséis días entre el cierre de la instrucción judicial y la obtención de un cuarto de millón en efectivo hipotecando un piso. La secuencia no prueba nada por sí sola, pero genera preguntas que resultan difíciles de ignorar.
El «holding» inmobiliario: seis pisos y dos garajes
El matrimonio formado por Pedro Sánchez y Begoña Gómez posee, según los datos extraídos de los registros consultados por La Razón, ocho propiedades: seis viviendas y dos plazas de garaje, ubicadas principalmente en Madrid. Es un patrimonio que los coloca en una posición económica considerablemente alejada de la mayoría de los ciudadanos españoles, especialmente en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los problemas sociales más graves del país.
Begoña Gómez comenzó a construir ese patrimonio con notable precocidad: antes de cumplir los 35 años ya poseía tres pisos a su nombre, a los que se sumó posteriormente una vivienda heredada de su madre. Pedro Sánchez, por su parte, adquirió su primer piso a los 22 años, mientras estudiaba en la universidad. Ambos apostaron por el ladrillo como activo de ahorro en una fase de la vida en que la mayoría de sus contemporáneos aún pagaban alquiler.
La hipoteca del momento más delicado
El piso hipotecado en abril de 2026 tiene 112,97 metros cuadrados y está situado en la calle del Prado, a escasos metros de la Plaza de Santa Ana y del Congreso de los Diputados. En el mercado inmobiliario del centro de Madrid, un inmueble de esas características en esa ubicación tiene un valor que supera ampliamente los 500.000 euros, lo que explica que el BBVA aceptara conceder 240.000 euros con el piso como garantía.
La pregunta que la secuencia temporal plantea es para qué necesita Begoña Gómez 240.000 euros en efectivo justo cuando el juez determina que su causa va a juicio. Los procesos penales, con sus defensas jurídicas, peritos, costas y gastos asociados, son caros. Pero esa es una interpretación, no un hecho probado, y la propietaria no ha dado explicaciones públicas sobre el destino del préstamo.
Los negocios familiares que nadie quería que se recordaran
El entorno familiar de Begoña Gómez ha estado vinculado históricamente a negocios de hostelería y establecimientos de ocio en Madrid. Un reportaje emitido por Telemadrid reveló que familiares cercanos a ella alquilaron durante años un ático de 139 metros cuadrados en la calle San Bernardo, propiedad de Muface, por una renta de aproximadamente 850 euros mensuales, una cifra notablemente inferior al precio de mercado de esa zona y esa época.
Lo que hizo que ese dato adquiriera una dimensión diferente fue la información adicional que el reportaje incluía: el ático estaba situado justo encima de una sauna que los medios vincularon con el entorno familiar. El nombre de Sabiniano, familiar de Begoña Gómez, apareció en algunas de esas informaciones en relación con negocios de este tipo en la capital.
Lo que sí está documentado periodísticamente, aunque no judicialmente, es que algunos de esos negocios experimentaron una reconversión hacia actividades más convencionales, como la celebración de eventos y bodas, coincidiendo con el ascenso político de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno. Esa reconversión fue interpretada por algunos medios como un intento de reducir el impacto reputacional asociado a ese pasado empresarial en un momento en que el foco mediático sobre la familia del presidente se intensificaba.
Conviene ser preciso sobre lo que se sabe y lo que no: no hay condenas judiciales ni procedimientos penales abiertos relacionados con esos negocios familiares. Lo que existe son reportajes periodísticos publicados por medios con diferente orientación editorial que coinciden en señalar la existencia de esos establecimientos y su relación con el entorno familiar de la primera dama. La línea entre lo documentado y lo especulado en este asunto es importante de mantener.
El contraste que resulta difícil de ignorar
El Gobierno de Sánchez ha situado el acceso a la vivienda como uno de sus ejes de política social prioritarios. La limitación de los alquileres, la construcción de vivienda pública, la denuncia de los fondos de inversión que acaparan inmuebles: son todos elementos del discurso oficial sobre un problema que afecta especialmente a los jóvenes y a las familias de rentas medias y bajas.
El matrimonio presidencial posee seis viviendas en propiedad, comenzó a adquirirlas siendo muy jóvenes y acaba de hipotecar una de ellas en el centro de Madrid para obtener un cuarto de millón en liquidez mientras afronta un proceso judicial.
Ese contraste no requiere interpretación añadida. Los datos registrales hablan por sí solos con suficiente elocuencia.
