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En casi cada casa se encuentra una pequeña colección de envases, botes y paquetes que parecen resistirse más que un lunes por la mañana.
Lo curioso es que, como demuestran numerosos vídeos virales y guías de consumo, en la mayoría de los casos el problema no es la falta de fuerza, sino la ausencia de información: muchos diseños incluyen maneras ingeniosas de abrirlos… que rara vez se aprovechan.
En los últimos años, la industria del gran consumo ha perfeccionado los sistemas de apertura “fácil” para disminuir residuos, mejorar la conservación y prevenir accidentes en el hogar.
Sin embargo, gran parte de estos ingenios termina infrautilizada. El resultado son tijeras siempre a mano, uñas convertidas en herramientas y una colección de tapones deformados. A continuación, te ofrecemos un recorrido por diez objetos cotidianos en casa que casi todos han estado abriendo incorrectamente.
1. Brick de leche, caldo o zumo
Los tetrabriks modernos están diseñados para verter sin salpicaduras. El error más común es servir con el pitorro hacia abajo.
- Forma correcta:
- Coloca el brick con el pitorro hacia arriba (más alejado del vaso).
- Inclina lentamente: entra aire por detrás y el líquido fluye sin “glup-glup”.
- Ventaja: menos chorros y menos manchas en encimeras y mesas.
Muchos envases también cuentan con marcas de corte para abrir completamente la parte superior y utilizar el brick como jarra o contenedor.
2. Botes de conserva con tapa metálica
El clásico “no se abre ni a la de tres” no requiere fuerza bruta, sino aire.
- Método eficiente:
- Introduce la punta de una cucharilla entre tapa y vidrio.
- Haz palanca suavemente hasta escuchar el “clic” del vacío rompiéndose.
- Gira la tapa normalmente: saldrá casi sin resistencia.
- Alternativa: algunos botes tienen un pequeño relieve en el lateral de la tapa que indica dónde hacer palanca.
Esto evita golpes contra el mármol o el borde de la mesa, situaciones comunes que causan roturas y pequeños accidentes domésticos.
3. Envases de pastas y snacks (bolsas de patatas, frutos secos)
La imagen es universal: se tira con fuerza del centro de la parte superior… y ¡boom! La bolsa explota. Sin embargo, los fabricantes han añadido cortes laterales y líneas de rasgado.
- Cómo hacerlo:
- Localiza las pequeñas muescas en los laterales superiores.
- Rasga de lado a lado siguiendo la línea.
- Si deseas convertirla en cuenco, haz un segundo rasgado horizontal algo más abajo y dobla el borde hacia fuera.
De este modo, evitas que medio paquete termine dentro del sofá o bajo la mesa del salón.
4. Paquetes de espaguetis y pasta seca
Muchos paquetes actuales tienen una zona de apertura fácil que raramente se utiliza correctamente. En lugar de cortar al azar, es mejor buscar el punto diseñado para ello.
- Pasos:
- Busca la esquina con un pequeño semicírculo o icono de tijeras.
- Rasga desde ahí hacia el centro.
- El corte será limpio y podrás cerrar el paquete con una pinza para conservar mejor la pasta.
Algunas marcas incluso incorporan una zona rígida que ayuda a dosificar la ración de espaguetis; un detalle que suele pasar desapercibido.
5. Papel de aluminio y film transparente
Pocos productos generan tanta frustración. El problema no radica en el rollo, sino en no utilizar las pestañas laterales que traen las cajas modernas.
- Uso correcto:
- Presiona las solapas perforadas en los laterales hacia dentro.
- El cilindro queda sujeto y se desenrolla sin salir disparado.
- Tira del extremo y usa la propia hoja dentada para cortar.
Este sencillo gesto evita que el rollo acabe rodando por el suelo o que el film se pegue sobre sí mismo formando una bola.
6. Bricks de caldo con tapón a rosca y anilla interna
Muchos envases de caldo, zumo o bebidas vegetales incluyen un sello interno unido al tapón. Aún hay quienes intentan arrancarlo con las uñas.
- Procedimiento:
- Gira el tapón con decisión por primera vez.
- Este movimiento rompe y arranca el precinto interior todo a la vez.
- No es necesario abrir completamente el brick para retirar nada a mano.
Forzar este precinto con un cuchillo es una maniobra que genera manchas y cortes accidentales en la cocina con frecuencia.
7. Botellas de detergente y suavizante con tapón dosificador
En productos destinados a lavadoras o friegasuelos, el tapón no es solo un cierre: está diseñado como medidor. Sin embargo, muchas personas siguen vertiendo “a ojo”.
- Forma adecuada:
- Consulta en la etiqueta los mililitros recomendados.
- Llena hasta la marca interior del tapón dosificador.
- Vierte su contenido en el cajetín o tambor.
Usarlo correctamente reduce gastos innecesarios, evita exceso de espuma e impacta positivamente en el medio ambiente al minimizar vertidos químicos y plásticos.
8. Envases “abre fácil” de embutido y queso loncheado
Los sobres que contienen jamón cocido, queso o fiambre suelen tener una esquina recortada marcada como “easy open”. Cortar por cualquier otro lado es un error habitual.
- Cómo hacerlo:
- Localiza la esquina indicada.
- Separa las dos láminas tirando en diagonal.
- El sobre se abre fácilmente en una sola pieza permitiendo volver a sellar las lonchas con un clip o goma.
Romperlo por el medio complica su almacenamiento e incrementa el riesgo de secado del producto.
9. Paquetes de toallitas húmedas
En baños y cocinas abundan los recipientes donde se abren tirando toda la tapa cuando casi todos cuentan con un sistema para apertura parcial diseñado para conservar la humedad.
- Uso idóneo:
- Retira solo el precinto adhesivo central al abrirlo por primera vez.
- Saca las toallitas individualmente volviendo a pegar el adhesivo después.
- En cajas rígidas, presiona el botón o levanta solo la pestaña pequeña; no toda la tapa.
Esto evita que se seque prematuramente media caja e incrementa su durabilidad.
10. Envases de leche, yogur líquido o salsas con anilla de seguridad
La clásica anilla plástica interior suele generar conflictos diarios en muchas casas. Lo previsto por su diseño suele ser mucho más sencillo.
- Procedimiento:
- Gira el tapón hasta tope: así desciende la anilla mientras se libera también el paso del líquido.
- No es necesario arrancar completamente dicha anilla; basta romper su sello.
- En algunos modelos solo hace falta presionar en medio del tapón hasta escuchar un clic sin necesidad de desenroscarlo totalmente.
Reducir manipulaciones innecesarias minimiza goteos e incrementa la vida útil del cierre, diseñado para ser abierto repetidamente sin problemas.
En ocasiones, lo verdaderamente valioso en casa no radica tanto en poseer más cosas sino en saber abrir correctamente las que ya tenemos.
