GOLPES QUE DESAFÍAN LA SEGURIDAD MUNDIAL

Los 10 robos de banco más espectaculares de la Historia

Ladrones astutos perforaron bóvedas, tunelaron paredes y saquearon cajas sin dejar rastro durante días. Estos asaltos reales inspiran leyendas y películas

Visualiza un taladro industrial rompiendo el silencio de la noche en plena Navidad, abriendo las puertas a un botín millonario mientras el resto del mundo reposa tranquilamente.

Los robos bancarios han cambiado con el tiempo, pasando de los disparos de las pistolas a operaciones meticulosamente planificadas que combinan tecnología y paciencia.

Bandas organizadas convierten las instituciones financieras en sus propios parques de atracciones.

En los últimos años, a pesar del aumento de la vigilancia digital, estos golpes siguen asombrando por su audacia, utilizando desde túneles subterráneos hasta accesos fraudulentos que logran evadir alarmas durante semanas.

Gelsenkirchen 2024 inicia esta lista como el robo más reciente y discreto.

Un grupo perforó un agujero de 40 centímetros en la pared de la Sparkasse desde un aparcamiento subterráneo. Se hicieron con más de 3.000 cajas de seguridad repletas de oro, joyas y dinero, alcanzando un valor total estimado en 30 millones de euros. Activaron alarmas contra incendios para despistar y nadie se percató del caos hasta días después, cuando los bomberos llegaron para encontrar objetos esparcidos por el suelo. Los responsables siguen en libertad, dejando a los clientes sumidos en una ruina tanto emocional como económica.

El siguiente en la lista es el robo al Banco Río de Argentina en 2006, que fue inmortalizado en la película El robo del siglo. Una banda liderada por ingenieros disfrazados de paisajistas excavó un túnel de 200 metros desde una casa alquilada hasta la bóveda del banco. Se llevaron 8 millones de dólares en billetes sin activar ninguna alarma, gracias a un ingenioso sistema de poleas y oxígeno. Meses dedicados a la planificación terminaron con el banco tardando horas en darse cuenta del asalto. Un ejemplo claro de audacia que mezcla humor negro con una precisión técnica digna de admiración.

Aunque no ocurrió en Fort Knox, el asalto a la bóveda verde en EE.UU. evoca historias similares. Los ladrones accedieron a una cámara acorazada llena de valores, robando bonos y efectivo por millones. Emplearon explosivos controlados y se dieron a la fuga bajo el manto nocturno; un golpe que ha inspirado documentales por su magnitud y misterio.

En Los Ángeles, 1986, se llevó a cabo el famoso gran túnel, donde un equipo cavó 20 metros bajo tierra desde un taller hasta el Bank of America. Emergieron directamente en la bóveda con 1,5 millones de dólares en efectivo y monedas. Para despistar, sellaron el agujero con yeso; sin embargo, la policía lo descubrió gracias a un rastro de tierra. Todo un clásico ochentero que parece sacado directamente de una película.

El Banco Central de Brasil, 2005, elevó aún más el listón: los ladrones tunelaron 80 metros hasta la bóveda principal, sustrayendo 160 millones de reales (aproximadamente 70 millones de dólares). Dejarons un túnel profesionalmente construido con madera y ventilación mientras vaciaban las cajas sin activar ninguna alarma. El banco se dio cuenta al día siguiente; muchos billetes jamás llegaron a circular.

En Northern Bank, Belfast 2004, lo que parecía ser un robo se transformó rápidamente en un secuestro disfrazado. Dos ejecutivos fueron retenidos en sus hogares; obligados a abrir la bóveda, se llevaron consigo 26 millones de libras en billetes no numerados. La banda utilizó familias como rehenes; según rumores, parte del dinero financió al IRA. Una tensión palpable sin disparos ni violencia.

El Banco de Niza, Francia 1976, conocido como el golpe del siglo galo, tuvo empleados encerrados mientras los ladrones cargaban 50 millones de francos desde la bóveda principal. Con llaves maestras y gas lacrimógeno lograron llevarlo a cabo; todo duró apenas 30 minutos. Su líder, Albert Spaggiari, escapó dejando tras él una nota que decía: «Sin odio ni violencia».

En Baker Street, Londres 1971, unos ladrones usaron radios para interferir señales y lograron tunelar hasta un banco cercano. Durante un fin de semana robaron 3 millones de libras procedentes de cajas fuertes. El MI5 tuvo que intervenir debido a grabaciones obtenidas por la policía; los detalles aún permanecen clasificados.

La famosa Great Train Robbery 1963 no es estrictamente un robo bancario, pero su impacto financiero lo convierte en parte relevante: interceptaron un tren postal que transportaba 2,6 millones de libras destinadas a bancos locales. Los miembros del grupo liderado por Ronnie Biggs huyeron con máscaras puestas; Scotland Yard pasó años tras sus pasos.

Cierra este listado el curioso robo de Wilkes-Barre, EE.UU., 1971, donde tres individuos inexpertos forzaron una bóveda utilizando dinamita para llevarse 3 millones de dólares. Sin planificación previa alguna pero con una dosis considerablemente alta de caos exitoso que logró burlar a los guardias.

RoboAñoBotín aproximadoMétodo clave
Gelsenkirchen202430M €Taladro muro
Banco Río20068M $Túnel casa
Banco Central Brasil200570M $Túnel 80m
Northern Bank200426M £Secuestros
Niza197650M francosLlaves gas

Estos asaltos son prueba irrefutable de que la creatividad puede superar incluso las cerraduras más sofisticadas. Mientras los bancos apuestan por inteligencia artificial para protegerse, los genios del crimen siempre encuentran una rendija por donde colarse.

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24h Economía

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