Hoy hablamos de una denuncia muy seria que ha lanzado José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores. Porque mientras el Gobierno repite constantemente que protege a los más vulnerables, la realidad fiscal que se está preparando para la próxima declaración de la Renta cuenta una historia muy distinta.
Más de 500.000 pensionistas en España que cobran una pensión igual o inferior al Salario Mínimo Interprofesional podrían acabar pagando IRPF, mientras que un trabajador que cobre exactamente lo mismo no pagará prácticamente nada.
La razón está en las nuevas deducciones fiscales aprobadas por el Gobierno para los trabajadores que cobran el SMI. Estas deducciones permitirán reducir el impuesto hasta 340 euros en la próxima declaración, y hasta 591 euros en el ejercicio de 2026. El problema es que esas deducciones solo se aplican a los rendimientos del trabajo, dejando fuera a las pensiones. El resultado es una situación difícil de justificar: dos personas con exactamente el mismo ingreso mensual reciben un trato fiscal completamente distinto.
Imaginemos dos casos: Una persona cobra 1.184 euros al mes trabajando. Otra cobra 1.184 euros al mes de pensión después de haber cotizado toda su vida. Las dos pagan la misma compra, la misma factura de la luz, el mismo alquiler o hipoteca. Pero con la nueva normativa fiscal, el trabajador prácticamente no pagará IRPF mientras que el pensionista sí tendrá que hacerlo.
Eso es exactamente lo que CEOMA ha denunciado públicamente, alertando de una posible discriminación fiscal hacia los pensionistas con rentas bajas. Y el contexto lo hace aún más grave. Porque estamos en un momento en el que el coste de la vida sigue subiendo, la energía sigue siendo cara y la cesta de la compra no deja de presionar los presupuestos familiares. Los pensionistas, además, tienen una particularidad evidente: no pueden aumentar sus ingresos con horas extra, ascensos o cambios de empleo.
Su pensión es su único ingreso. Por eso CEOMA ha enviado una carta formal a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, solicitando algo que parece simplemente de sentido común: que las mismas deducciones que se aplican a los trabajadores con rentas bajas se apliquen también a los pensionistas en la misma situación.
La pregunta ahora es muy sencilla. ¿Rectificará el Gobierno esta posible discriminación fiscal? ¿O volveremos a ver cómo los pensionistas son un colectivo muy citado en los discursos políticos… pero olvidado cuando llega la declaración de la Renta?