El absentismo laboral en España está en plena escalada, con un incremento del 60% en las bajas por enfermedad común desde 2017.
Sin embargo, los autónomos parecen estar al margen de esta tendencia: sus incapacidades temporales permanecen en cifras similares a las de hace siete años. Lorenzo Amor, presidente de ATA, advierte que este descontrol «desangra» a empresas y pequeños negocios, con un coste que se ha triplicado en la última década, alcanzando los 16.500 millones de euros solo en 2024.
El informe de la AIReF, bajo la dirección de Cristina Herrero, pone al descubierto una «deficiencia estructural» en la gestión de las bajas.
Los médicos de atención primaria son quienes las otorgan, pero el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) se encarga del pago sin apenas control, un problema que se ve agravado por la descentralización sanitaria. Esto explica el notable aumento de episodios, pasando de 4,7 millones en 2017 a 8,6 millones en 2024, con una incidencia que se eleva de 21,4 a 33,9 casos por cada 1.000 afiliados y una duración media que va de 40 a 45,9 días.
Datos sorprendentes
Los autónomos destacan por su notable estabilidad. Mientras que las bajas por contingencias comunes se disparan entre los asalariados, las suyas han permanecido inalteradas desde 2017. Aunque el informe no proporciona cifras exactas sobre la incidencia para este colectivo, Lorenzo Amor enfatiza que el absentismo les afecta indirectamente: muchas pymes y autónomos recurren a contratar personal temporal para cubrir ausencias, lo que puede costarles hasta 3.500 euros por baja durante mes y medio en Ceuta, o incluso llegar a los 10.000 euros por dos bajas simultáneas en el sector de la hostelería.
El absentismo afecta especialmente a ciertas patologías:
- Enfermedades mentales: Su duración media ha pasado de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024.
- Patologías musculoesqueléticas y respiratorias: Muestran una mayor incidencia.
- Infecciones: Han tenido un crecimiento acumulado significativo.
Los jóvenes entre 25 y 35 años han visto aumentar su incidencia del 24,69% al 41,1%, aunque sus bajas son más breves (26,9 días). Por otro lado, los mayores de entre 55 y 65 años tienen menos casos (del 20,75% al 29,65%), pero su duración es notablemente mayor (79,35 días).
Reformas que agravan la situación
La reforma laboral impulsada por Sánchez tiene un papel crucial en este fenómeno. El cambio de contratos temporales a indefinidos incrementa un 30% la probabilidad de sufrir una baja. Además, el complemento al cien por cien para funcionarios públicos eleva esta probabilidad un 40%. La normativa más protectora desde 2018, junto al ciclo económico positivo y las listas de espera sin resolver, contribuyen a este desmadre.
Un dato revelador es que el 25% de las personas acumula el 55% de los episodios reportados, especialmente en grandes empresas. Los automatismos electrónicos empleados en otros países europeos como Alemania también han llevado a un aumento del absentismo en toda la UE.
La CEOE ha solicitado eliminar complementos salariales durante las bajas laborales que cubren casi todo el sueldo y fomentan este fenómeno costoso para la economía: hasta unos impactantes 32.000 millones anuales.
Propuestas para abordar el problema
La AIReF insta a llevar a cabo cambios concretos:
- Crear un sistema integrado de información.
- Fortalecer la supervisión del INSS.
- Mejorar la coordinación con médicos de atención primaria.
- Involucrar más a las grandes empresas en cuestiones relacionadas con la salud laboral.
- Atender las listas de espera.
- Establecer alertas tempranas ante sospechas de absentismo mediante inspecciones conjuntas (médico, trabajador y empresa).
- Revisar los automatismos electrónicos existentes.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha convocado un diálogo social para el próximo nueve de febrero con el objetivo de avanzar hacia soluciones efectivas. Por su parte, la Seguridad Social reunirá mañana a todos los agentes implicados a las once y media.
Los autónomos resisten porque no cuentan con red: sin salario durante una baja médica deben regresar rápidamente al trabajo. Mientras tanto, el absentismo sigue poniendo en jaque la competitividad del sector. Será interesante observar si estas medidas logran frenar esta burbuja creciente.
