Elecciones Chile

Chile rompe con la “década perdida” y apuesta por un giro liberal

Kast gana con el 58% y capitaliza el desgaste del ciclo progresista.

Elecciones
Elecciones 24h

Chile se encuentra en medio de una transición política sin precedentes tras el contundente triunfo de José Antonio Kast, quien se convirtió en el presidente electo con mayor votación en la historia del país al alcanzar los 7,2 millones de sufragios. Con un 58,16% de los votos frente al 41,84% de la candidata oficialista y exministra Jeannette Jara, el líder del Partido Republicano ha consolidado un giro hacia la derecha liberal y conservadora que busca romper con lo que analistas denominan la «década perdida» de estancamiento económico.

Un mandato de «emergencia»: seguridad y migración

El triunfo de Kast se cimentó en un discurso diseñado para responder al clima de inseguridad y miedo que domina la agenda pública. Según fuentes del sector, el 63% de los chilenos sitúa al crimen y la violencia como su principal preocupación, tras una década en la que los homicidios se han duplicado y han aparecido delitos como el secuestro y la extorsión vinculados a bandas internacionales como el Tren de Aragua.

El programa del presidente electo, definido como un «gobierno de emergencia», propone medidas drásticas en el control fronterizo y la seguridad interna:

  • Expulsión masiva: Kast ha prometido la salida de más de 300.000 inmigrantes irregulares, advirtiéndoles que «tienen los días contados» para abandonar el país voluntariamente antes del cambio de mando el 11 de marzo de 2026.
  • Blindaje de fronteras: se planea el uso de vallas y zanjas en el norte del país, además de tipificar la migración irregular como un delito.
  • Control del crimen: un despliegue policial reforzado y una ofensiva directa contra el crimen organizado.

El retorno de los «Chicago Boys»: el plan económico de Kast

En el plano económico, la victoria de Kast ha despertado el entusiasmo de los mercados al evocar las doctrinas liberales de los años 70 y 80. El presidente electo, hermano de Miguel Kast (figura clave de los «Chicago Boys» originales), planea una reestructuración profunda del Estado centrada en la austeridad y la desregulación.

La medida estrella es un recorte del gasto público de 6.000 millones de dólares en sus primeros 18 meses, lo que representa aproximadamente un 6% del presupuesto nacional. En materia tributaria, su agenda incluye la reducción del impuesto sobre sociedades del 27% al 23% (con posibilidad de bajar al 20% para ciertas empresas) y la eliminación del impuesto a la primera vivienda para las familias.

Además, el nuevo gobierno buscará reactivar el sector minero agilizando permisos ambientales para grandes proyectos de cobre y litio, sectores que representan pilares fundamentales de la economía chilena. La meta es restaurar el dinamismo que permitió a Chile crecer a tasas del 4% en décadas pasadas, superando el actual estancamiento del 2% al 3%.

Estrategia política: moderación y «voto prestado»

Una de las claves del éxito de Kast en este tercer intento presidencial fue su aparente moderación en temas valóricos. A diferencia de 2021, Kast evitó centrarse en la «batalla cultural» —evitando polémicas sobre el aborto o los derechos LGBTIQ+— para enfocarse exclusivamente en las urgencias sociales. Esta estrategia le ha permitido capturar el voto de centro y de la derecha tradicional representada por Evelyn Matthei, además de recibir el apoyo del diputado libertario Johannes Kaiser, quien asumió el rol de la postura más extrema durante la campaña.

Analistas sugieren que Kast se benefició de un «voto de castigo» o voto impugnador contra la gestión del presidente Gabriel Boric. La candidata Jeannette Jara no logró sacudirse su militancia comunista, factor que actuó como un techo electoral, especialmente en sectores rurales y en las comunas más ricas de Santiago, donde Kast alcanzó hasta el 85% de los apoyos.

Nuevo eje regional y desafíos de gobernabilidad

La elección de Kast reconfigura el mapa político del Cono Sur, estableciendo un «frente común liberal» junto a mandatarios como Javier Milei en Argentina y Santiago Peña en Paraguay. Kast ya ha confirmado una visita a Argentina para reunirse con Milei, con quien comparte la visión de Chile como la «cara hacia el Asia-Pacífico» para la producción regional. También tiene programado un encuentro con el ecuatoriano Daniel Noboa.

A pesar de la contundencia de su victoria, el presidente electo enfrenta el desafío de la gobernabilidad, ya que no contará con mayoría absoluta en el Congreso. Deberá negociar con la oposición y con fuerzas menores como el Partido de la Gente para implementar sus reformas estructurales. En su discurso tras la victoria, Kast pidió moderar las expectativas: «No nos pidan milagros, pídanos energía», advirtiendo que los resultados de su gestión no se verán de la noche a la mañana.