Telefónica ha presentado su última y definitiva oferta para el ERE a los sindicatos, logrando un recorte sustancial en el número de afectados que encarrila la firma del acuerdo y garantiza, según las organizaciones de trabajadores, la plena voluntariedad del proceso en las principales filiales. Tras semanas de intensas y complejas negociaciones, la operadora ha reducido el alcance global del ajuste a 4.554 trabajadores, lo que supone una rebaja de casi el 25% respecto a las 6.088 salidas inicialmente planteadas al inicio de las conversaciones hace alrededor de un mes.
El ERE supondrá en total una reducción cercana al 19% de la plantilla de Telefónica en España, o aproximadamente el 26% de los 17.248 empleados de las siete filiales afectadas.
Tanto UGT como CCOO han valorado positivamente esta propuesta final, destacando los avances logrados durante el periodo de consultas, incluyendo la reducción del número de salidas y el refuerzo del carácter voluntario del proceso. Los sindicatos someterán ahora el documento a sus órganos de gobierno y asambleas de afiliados para su ratificación, previendo que el acuerdo se pueda sellar esta misma semana. De ratificarse, la compañía lograría la paz social y despejaría el camino para su plan estratégico 2024-2026, cumpliendo así con una de las condiciones impuestas por el Gobierno, que ejerce vigilancia sobre la compañía a través de la SEPI.
Reducción del alcance y garantía de voluntariedad
La oferta definitiva establece un número total de salidas mínimas para todo el grupo en 4.554 trabajadores. Para las tres filiales principales sujetas al Convenio de Empresas Vinculadas (CEV) —Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones—, el mínimo de afectación se sitúa en 3.765 personas.
El reparto del grueso del ajuste es el siguiente:
- Telefónica de España: 2.925 bajas (casi un tercio de su plantilla).
- Telefónica Móviles: 720 bajas.
- Telefónica Soluciones: 120 bajas.
La propuesta para las filiales del CEV se basa en un sistema de vasos comunicantes que establece un suelo de 3.765 salidas y un techo de 5.040 bajas. Las organizaciones sindicales, incluyendo Sumados-Fetico, celebran que con las cifras de mínimos acordadas se puede garantizar la voluntariedad total del ajuste en estas filiales, por lo que el riesgo de despidos forzosos es muy bajo.
A estas cifras se suman las salidas ya encarriladas en las unidades globales (GBU’s), que totalizan 789 personas, tras una rebaja del 32% en el alcance previsto inicialmente: 301 en Telefónica SA, 186 en Telefónica Innovación Digital, y 112 en Telefónica Global Solutions. A esto se añade la previsión de 190 bajas en Movistar+, aunque mañana, jueves, se celebrará la última reunión de negociación para esta filial. En estas unidades globales se espera que la mayoría de las salidas sean forzosas, ya que las prejubilaciones voluntarias cubrirían solo alrededor del 20% de los cupos.
Condiciones económicas y prejubilaciones
El plan se centra en la prejubilación de empleados nacidos en 1971 o antes y que acrediten al menos 13 años de antigüedad en la compañía (15 años para las filiales del CEV con horizonte hasta 2028).
El esquema económico final ofrece rentas superiores a las legales y se divide en tres tramos principales, integrando el 100% del salario variable en la base de cálculo:
- Nacidos entre 1968 y 1971: percibirán el 68% del salario regulador hasta los 63 años y el 38% a partir de esa edad. Este grupo, que tendrá entre 55 y 58 años el próximo año, es uno de los más beneficiados.
- Nacidos entre 1965 y 1968: recibirán el 62% hasta los 63 años y el 34% posterior.
- Nacidos en 1964 o antes: el porcentaje se sitúa en el 52% hasta los 63 años y el 35% posterior.
Para aquellos que no cumplen los requisitos de prejubilación, Telefónica ofrece un modelo indemnizatorio de 50 días por año trabajado hasta 2012 y 37 días a partir de esa fecha, sin límite de anualidades.
Además, se han mejorado las prestaciones sociales y los incentivos:
- Incentivos por adhesión voluntaria: oscilan entre 5.000 y 18.000 euros, en función de la experiencia profesional, especialmente para las unidades globales.
- Protección social: mantenimiento del seguro médico y de vida, la financiación del Convenio Especial con la Seguridad Social hasta los 63 o 65 años, y la reversibilidad de las prestaciones en caso de fallecimiento. También se incluye el mantenimiento de aportaciones a ATAM (sistema privado de protección social) hasta los 63 años.
- Empleo futuro: Telefónica se ha comprometido a realizar nuevas contrataciones equivalentes al 10% de las salidas.
- Antiguos «vetados»: los empleados que solicitaron salir en el ERE de 2024 y fueron vetados tendrán ahora prioridad absoluta y mantendrán las condiciones económicas (incluida la prima de voluntariedad) de aquel expediente si les resultaran más beneficiosas.
Impacto financiero e histórico
El nuevo ERE, que busca la reducción de costes estructurales, se integra en el plan de eficiencia de Telefónica que persigue ahorros de unos 3.000 millones de euros para 2030. Tomando como referencia el coste medio por empleado del ERE anterior (unos 380.000 euros), se estima que la factura total de este proceso superará los 1.600 millones de euros. Algunas estimaciones sitúan el coste alrededor de 1.730 millones de euros.
Este proceso de ajuste de plantilla de 4.554 trabajadores es el tercer más grande en la historia de Telefónica, solo superado por el despido colectivo de 2012 (6.800 trabajadores) y el Plan de Suspensión Individualizada de 2017 (6.300 trabajadores). La empresa busca que el impacto económico se compute en el ejercicio fiscal actual para evitar cargas financieras en 2026.
El ERE de 2024, que concluyó con 3.420 salidas y condiciones similares, costó a la compañía 1.300 millones de euros.
La negociación ha estado supervisada por el Gobierno, que había indicado que cualquier medida «tiene que ser siempre con acuerdo de los sindicatos». Sin embargo, el proceso ha estado salpicado por críticas externas, como las de Yolanda Díaz, quien calificó el ajuste de «indecente».
