Agricultores y ganaderos de toda Europa se preparan para una movilización histórica este jueves en Bruselas para rechazar el drástico recorte presupuestario propuesto para la Política Agraria Común (PAC) en el próximo periodo 2028-2034. La protesta, convocada por COPA-COGECA y la Federación Valona de Agricultura (FWA), ha sido calificada como la primera gran movilización agrícola paneuropea coordinada con participación de los 27 Estados miembros de la Unión Europea,y reunirá a más de 10.000 profesionales de 25 países en la capital belga.
Las principales organizaciones agrarias españolas (Asaja, COAG y UPA) acudirán de forma conjunta para enviar un mensaje claro a las instituciones y a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, de que pongan fin a «decisiones alejadas de la realidad agraria».
El recorte presupuestario y su impacto real
El centro de la controversia es el plan de la Comisión de reorientar el gasto de la UE hacia nuevas prioridades estratégicas, como la defensa, la seguridad y la competitividad industrial, lo que ha provocado un drástico «tijeretazo» a políticas históricas.
La propuesta inicial de la Comisión implica un recorte del 22% en la dotación de la PAC respecto al periodo actual. El sector agrario advierte que, debido a la inflación acumulada, el recorte efectivo y real podría ascender hasta el 33%.
Este ajuste presupuestario «supera las previsiones más pesimistas» y constituye un «ataque frontal» al campo europeo.
Consecuencias para España y la cesta de la compra
Para España, el ajuste representa la pérdida de 900 millones de euros anuales. La asignación propuesta para el campo español entre 2028 y 2034 es de 79.900 millones de euros, lo que se traduciría en una merma directa de 877,5 millones de euros en las rentas de agricultores y ganaderos.
El recorte afectaría de manera transversal al conjunto de instrumentos de la PAC, debilitando el sistema de apoyos que sostiene la viabilidad económica del campo. Esto incluye:
- Pagos directos.
- Ayudas específicas, como la del algodón.
- Ecoesquemas y pagos medioambientales.
- Incentivos a la incorporación de jóvenes.
- Líneas de apoyo a la modernización de explotaciones.
El sector primario español, que aporta más de 40.400 millones de euros al valor añadido bruto y genera cerca de 680.000 puestos de trabajo, denuncia que el impacto se produce justo cuando el sector está recuperándose del bache provocado por la sequía y el encarecimiento de costes derivados de la guerra en Ucrania.
Las organizaciones agrarias advierten que el impacto final no se limitará al ámbito rural. COAG estima que la pérdida de casi 900 millones de euros acabará trasladándose al consumidor, lo que podría encarecer la cesta de la compra entre un 6,5% y un 9,3%, generando un sobrecoste anual de entre 350 y 500 euros por hogar. Recortar la PAC no solo «asfixia a los agricultores y ganaderos», sino que «pone en riesgo el acceso de los ciudadanos a alimentos de calidad a precios razonables».
La paradoja política y el ataque frontal a la PAC
Los sindicatos agrarios critican fuertemente la reorientación presupuestaria de Bruselas. Miguel Padilla, secretario general de COAG, denunció la paradoja de que Von der Leyen haya elegido recortar la PAC –un pilar fundacional del proyecto europeo desde el Tratado de Roma de 1957– en un 20% a 22% mientras multiplica por cinco el gasto militar y de defensa. «Entre tractores y tanques, entre alimentación y defensa, Von der Leyen ha elegido recortar un 22 por ciento los fondos agrarios y multiplicar por 5 el gasto militar. Es inaceptable», afirmó.
Las organizaciones también acusan a la Comisión de sacrificar la agricultura para financiar la deuda de los fondos Next Generation y el nuevo gasto en defensa.
Un punto clave de indignación es la propuesta de diluir el segundo pilar de la PAC, dedicado al desarrollo rural, la digitalización, innovación y relevo generacional, en un fondo único por país junto a otras políticas de cohesión. COAG advierte que esto «enmascara un recorte encubierto sin precedentes y una renacionalización en toda regla».
Además, aunque la Comisión introduce un denominado «Objetivo Rural» para destinar al menos un 10% de recursos a estas zonas, Asaja lo califica de «maquillaje político». El sector denuncia que se les exige «más sostenibilidad, más digitalización, más innovación y más relevo generacional, mientras elimina precisamente los fondos que permiten avanzar en esas direcciones».
Demandas clave: competencia desleal y burocracia
La protesta no solo se centra en el presupuesto, sino en otras tres líneas rojas:
- Simplificación normativa real: el sector clama por poner fin a la «asfixia burocrática» y exige una simplificación normativa real para los profesionales agrarios.
- Política comercial justa: las organizaciones demandan una política comercial que proteja los estándares de la UE y los sectores sensibles.
- Freno a la competencia desleal: el sector rechaza la incertidumbre y la competencia desleal generada por acuerdos de libre comercio con terceros países que no cumplen con las mismas exigencias sociales, ambientales y sanitarias impuestas a los productores europeos. Se mencionan específicamente los acuerdos con Mercosur y Marruecos.
Respecto a Mercosur, las negociaciones se encuentran en una semana crítica, con el rechazo frontal de Francia y las dudas de último momento de Italia amenazando con dinamitar 25 años de trabajo diplomático.
En cuanto a Marruecos, la preocupación es máxima. Marruecos ya ha desplazado a España como principal proveedor de tomates de la UE en la campaña 2024-2025. Este cambio coincide con una polémica sobre la posible modificación de las normas de etiquetado por parte de la Comisión, que permitiría que productos del Sáhara Occidental se comercialicen como si fueran de origen marroquí, generando una grave confusión para los consumidores y reforzando la competencia desleal.
Detalles de la movilización y la respuesta de Von der Leyen
La manifestación, que se espera dure unas tres horas y media, comenzará a las 12:00 horas en el Boulevard Roi Albert II y recorrerá de forma estratégica las sedes de la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo.
Por su parte, la presidenta Ursula von der Leyen ha salido al paso de la inminente protesta asegurando que la agricultura será un elemento central en el próximo periodo presupuestario. Von der Leyen insiste en que, si bien se establecerá una dotación mínima para el apoyo a la renta, los Estados miembros y las regiones tendrán la facultad y la flexibilidad para brindar mayor apoyo a las zonas rurales. Sin embargo, el sector no se calma, viendo en estas palabras un intento de engaño y una concentración de poder en la Comisión Europea.
Como acción complementaria, la organización agraria Unión de Uniones está organizando una concentración en Madrid para este viernes frente a la oficina de Representación de la Comisión Europea en España.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido que los gastos extraordinarios en seguridad no pueden financiarse a costa del desarrollo rural, sino que deben provenir de recursos adicionales.
