REVOLUCIÓN LABORAL

¿Quién está salvo de la IA? Los empleos más cualificados, en el punto de mira

Hasta el 41% de las empresas prevé recortes de plantilla de aquí a 2030, con miles de empleos cualificados en riesgo.

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Empleo 24h

La inteligencia artificial generativa, convertida en eje de una nueva ola de inversión que muchos ya comparan con una burbuja tecnológica, está transformando profundamente el mercado de trabajo global. Y lo está haciendo de una forma que rompe todas las previsiones tradicionales: los empleos más amenazados son los más cualificados.

El vuelco histórico: de la automatización industrial a la disrupción en las oficinas

Las anteriores revoluciones tecnológicas tendieron a desplazar el trabajo manual y a impulsar el empleo cualificado. Pero la llegada de los grandes modelos de lenguaje (LLMs), como ChatGPT, ha invertido ese patrón.

Según los Cuadernos del Mercado de Trabajo del SEPE, las ocupaciones con mayor salario, más formación y más barreras de entrada son ahora las más expuestas a la automatización. Esto incluye servicios profesionales, financieros, jurídicos, contables y tecnológicos: 11,2 millones de empleos, el 45% de la fuerza laboral, pero que en 2024 apenas contribuyeron un 0,2% al crecimiento del empleo, frente al 2,2% total.

El “blindaje manual”: la inesperada barrera de contención española

España afronta esta transición con un amortiguador inesperado: la fortaleza de los empleos manuales y presenciales, menos expuestos a la IA. Hostelería, construcción o el sector primario —que suman 10,5 millones de empleos— han sostenido el dinamismo reciente.

En 2024, estos sectores crecieron un 3,9%, aportando dos puntos al aumento total del empleo, un impacto diez veces superior al de las ocupaciones más expuestas.

El premio Nobel Paul Krugman ha subrayado esta realidad al recomendar a los jóvenes formarse en oficios manuales ante la incertidumbre tecnológica.

Sectores en riesgo y aceleración de la automatización

La amenaza no es teórica: varios gigantes empresariales ya trabajan para automatizar a gran escala.

  • Amazon planea automatizar hasta el 75% de sus operaciones antes de 2033, lo que podría suponer la eliminación de más de 160.000 puestos en EE. UU. para 2027.
  • Según LiveCareer, el 41% de las empresas prevé reducir personal de aquí a 2030 gracias a la IA.

Entre los perfiles más expuestos destacan:

  • Empleados de introducción de datos
  • Teleoperadores
  • Cajeros y trabajadores de caja
  • Correctores y editores
  • Contables y auxiliares contables
  • Analistas de mercado junior

Incluso profesiones tradicionalmente prestigiosas —traductores, historiadores, matemáticos, estadísticos o profesores de economía— aparecen como vulnerables en un análisis interno de Microsoft.

IA: ¿sustituta o herramienta? La posición de los líderes tecnológicos

El discurso dominante oscila entre el optimismo y la advertencia. Bill Gates anticipa semanas laborales de dos días. Sam Altman, CEO de OpenAI, afirma que “muchas personas perderán su trabajo porque una IA lo hará mejor”. Pero el CEO de Nvidia, Jensen Huang, matizó ese fatalismo: “No vas a perder tu trabajo por culpa de la IA. Lo perderás por culpa de alguien que use IA”. Su recomendación es clara: adoptar cuanto antes las nuevas herramientas.

En la Italian Tech Week 2025, Jeff Bezos aportó otro ángulo: la IA podrá reducir plantillas, pero nunca sustituirá la capacidad humana de inventar. Los empleos que dependen de la creatividad profunda, afirmó, “no están en peligro”.

Fase de transición: impactos macroeconómicos y ajustes necesarios

España vive una fase de transición, en la que la IA aún no destruye empleo neto, pero sí está alterando la composición del crecimiento. El proceso será progresivo, con tensiones inevitables.

Los expertos prevén que la tasa NAIRU (desempleo estructural) aumente temporalmente entre 2025 y 2028, reflejando desplazamientos entre ramas afectadas. A partir de 2029, la mayor productividad derivada de la difusión tecnológica podría reducir esa tasa entre 0,5 y 1,1 puntos respecto a un escenario sin IA.

Para sortear esta transición, los analistas recomiendan:

  1. Potenciar las competencias digitales y analíticas (IA aplicada, Python, Excel avanzado).
  2. Reforzar habilidades humanas difíciles de automatizar: liderazgo, comunicación, estrategia, resolución de problemas.
  3. Actualizar el perfil profesional destacando adaptabilidad y manejo de herramientas emergentes.

Si la transición se gestiona bien, la IA puede ser un motor de productividad y cohesión económica. Si no, advierten, podría profundizar desigualdades, tensiones sociales y brechas territoriales.