CRISIS ALIMENTARIA

¿Por qué los huevos se han encarecido como nunca?

Gripe aviar, costes al alza y tirón del consumo empujan los precios a cifras récord.

Docena de huevos
Docena de huevos 24h

El precio del huevo en España ha alcanzado máximos nunca vistos, convirtiéndose en el alimento que más ha disparado su coste en el último año. En la actualidad, la docena de huevos se vende hasta en 5,4 euros en algunas tiendas, llegando a 6,5 euros en el caso de los ecológicos. Expertos y miembros del sector avisan que, si la crisis de la gripe aviar no remite a corto plazo, es probable que el precio se sitúe entre 6 y 7 euros.

La escalada de precios es un fenómeno complejo que responde a una combinación de factores, entre los que se destacan la reaparición de la influenza aviar, el encarecimiento de los costes de producción, los cambios estructurales en el sector y un aumento sostenido de la demanda.

Una escalada de precios sin precedentes

El encarecimiento de los huevos es el más significativo de toda la cesta de la compra. En los últimos doce meses, el precio ha subido un 22,5%. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la subida en los supermercados ha sido del 50% en los últimos seis meses.

Esta subida se desmarca claramente del resto de los alimentos y del IPC general: la inflación de los huevos es casi diez veces mayor que la del grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4% desde octubre de 2024) y siete veces mayor que la del IPC general (3,1% interanual). De hecho, solo tres productos de los casi 200 que analiza el INE han subido más que los huevos en los últimos doce meses: la recogida de basuras, los hoteles y los abonos de transporte.

A nivel histórico, el incremento acumulado en las categorías más económicas alcanza el 137% desde 2021. Si los precios se disparasen hasta los 7 euros por docena, implicaría un aumento de hasta un 250% en solo cuatro años.

El precio en origen, que no incluye costes de distribución ni transporte, ya supera los tres euros por kilo, lo que supone algo más de 70 céntimos por encima de lo que costaba hace un año. Aunque el precio en las granjas españolas sigue estando por debajo de la media de la UE, el incremento en España es significativamente mayor que el de los socios comunitarios. En septiembre, la variación interanual en España (17,9%) ya era casi ocho puntos superior a la media de la UE (10%).

La aceleración de los precios se hizo notable en 2025. El repunte de los precios comenzó en marzo (11,4% interanual) y abril (17,4% interanual), incluso antes de que la gripe aviar golpeara fuertemente a las granjas españolas.

La gripe aviar: el detonante de la crisis de oferta

El factor más reciente que ha tensionado el mercado es la reaparición de la gripe o influenza aviar. Aunque hubo focos en 2022 y 2023, la situación se agravó a partir de octubre de este año. Este es considerado el peor episodio que se ha registrado en España en cuanto a incidencia de influenza aviar.

Para intentar frenar la pandemia, el sector ha tenido que sacrificar a más de dos millones de aves de corral en los últimos meses. Este sacrificio masivo deriva en una escasez en el mercado que empuja el precio al alza.

Ante la propagación del virus —que, según algunos biólogos, podría ser ahora una enfermedad endémica en España al permanecer todo el año y no solo en invierno—, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decretado el confinamiento obligatorio de todas las explotaciones de aves de corral que se crían al aire libre en todo el país, independientemente de su ubicación.

La incertidumbre generada por la gripe aviar ha provocado tensión en el mercado y cierta psicosis después de lo ocurrido en Estados Unidos, donde el precio de la docena se disparó incluso hasta los 12 euros.

Demanda creciente y desajuste estructural

Aunque la gripe aviar es el detonante actual, el ministro Luis Planas ha advertido que la escalada de precios «no viene de ahora», sino que se viene produciendo de forma progresiva desde 2021.

Uno de los principales responsables estructurales es el aumento de la demanda que no cesa de crecer. A pesar del fuerte encarecimiento, el consumo de huevos en España está resistiendo y alcanza máximos no vistos desde la pandemia. La ingesta per cápita se sitúa ahora en 9,13 kilos por habitante y año. Las ventas en valor se acercan ya a los 1.500 millones de euros, frente a los mil millones de 2020.

Los expertos señalan que el consumidor «se ha quitado el miedo de consumir huevos», un alimento ahora con prestigio en la corriente fitness y la alta cocina por su proteína ideal. El consumo ha crecido un 3,4% en los doce meses hasta julio de 2025, mientras que, en años anteriores, la producción apenas había aumentado.

Además, la oferta se ve limitada por un proceso de transformación del sector:

  1. Reconversión a sistemas alternativos: el sector avícola está transformándose a sistemas sin jaulas (suelo, campero, ecológico) en respuesta a la demanda de bienestar animal. Este cambio eleva significativamente los costes de producción (entre 20% y 100% frente al método de jaula) y requiere grandes inversiones (hasta 70 euros por plaza).
  2. Pérdida de capacidad: producir en sistemas sin jaulas supone perder capacidad de producción. Para mantenerla, hay que construir nuevas granjas, pero los permisos y las inversiones necesarias ralentizan el proceso, incluso por las alegaciones de grupos ecologistas o animalistas. Como consecuencia, el consumo de huevo está subiendo por encima del ritmo al que el sector es capaz de incrementar la producción.

Vigilancia contra la especulación y previsiones

Ante esta coyuntura, el ministro Luis Planas ha pedido al sector «estar muy vigilantes para que nadie aproveche una situación de este carácter para llevar a cabo ningún tipo de acción especulativa». España es el tercer mayor productor europeo y produce gran parte del consumo nacional, por lo que una caída en la oferta, aunque ocurra, podría no justificar un incremento tan fuerte en los precios.

No obstante, organizaciones de consumidores como Facua y OCU tienen claro que hay especulación y que el aprovechamiento es automático en estas situaciones. La OCU ha denunciado el fenómeno del «efecto cohete y pluma»: los precios suben rápido ante una crisis, pero bajan con extrema lentitud.

Respecto al futuro, las previsiones son cautelosas. El sector depende de lo que ocurra no solo en España sino en el resto de Europa, ya que la demanda externa se ha disparado tras el sacrificio de 15 millones de aves en el norte de Europa hasta marzo de 2025.

Aunque los brotes en granjas se han dado por controlados, el veterinario Juan Pascual Beitia se aventura a vaticinar que los precios «todavía tienen recorrido» y seguirán subiendo durante unos meses más, puesto que la oferta no puede aumentar rápidamente.

El tiempo mínimo requerido para recuperar la producción después de los sacrificios es de un año. Los especialistas calculan que la repoblación de las granjas afectadas tardará entre 6 y 8 meses. Esto se debe a que las pollitas deben nacer y criarse durante cuatro meses antes de ser trasladadas a la granja para empezar a poner huevos, lo que puede llevar otras 8 o 10 semanas.

La situación de escasez y los precios elevados se mantendrán hasta que se logre resolver este «desajuste entre oferta y demanda». Las miradas de los consumidores, antes puestas en el aceite de oliva, están ahora fijadas en el huevo.