El Gobierno Federal de Estados Unidos ha retomado hoy finalmente sus actividades, poniendo fin al cierre gubernamental más largo de su historia, que se ha prolongado durante 43 días, sumando más de seis semanas de parálisis administrativa parcial.
La reapertura se materializó después de que el Congreso aprobara un presupuesto provisional este miércoles. El presidente Donald Trump firmó la ley en el Despacho Oval poco antes de las 22:30 hora local (03:30 GMT del martes). La Casa Blanca había previsto la firma para las 21:45 (hora local) del mismo miércoles. Trump declaró que era «un honor firmar este increíble proyecto de ley y lograr que nuestro país vuelva a funcionar».
La propuesta legislativa, avalada por los republicanos, fue aprobada en la Cámara de Representantes con 222 votos a favor y 209 en contra. La votación contó con el respaldo de seis representantes demócratas y la oposición de dos republicanos contrarios al gasto público que implica el texto. El Senado había aprobado el paquete presupuestario el lunes anterior, gracias al apoyo de ocho senadores demócratas que rompieron la disciplina de su partido.
Financiación temporal y a largo plazo
El acuerdo pone fin a la crisis y extiende la financiación para la mayoría de las agencias federales hasta el 30 de enero de 2026. Esta medida brinda una estabilidad temporal y otorga al Congreso más tiempo para negociar asignaciones a largo plazo para el resto del ejercicio fiscal. El Legislativo deberá aprobar partidas para todo el ejercicio antes de esa fecha para evitar una nueva suspensión administrativa parcial.
Sin embargo, para los departamentos considerados estratégicos, la financiación se extiende hasta el 30 de septiembre de 2026, asegurando las operaciones durante todo el año fiscal. Esto incluye el Departamento de Defensa, Asuntos de Veteranos, Construcción Militar y Agricultura y Desarrollo Rural.
En detalle, el acuerdo incluye:
- Más de 133.000 millones de dólares para los Veteranos en gastos discrecionales, además de fondos para construcción militar y mantenimiento de instalaciones.
- Partidas de financiamiento de año completo para Agricultura y Desarrollo Rural, lo que permite la planificación anual de temas como nutrición e infraestructura. La financiación del Departamento de Agricultura, responsable del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), está garantizada para todo el año fiscal para evitar que millones de ciudadanos se queden sin ayuda alimentaria, como ocurrió en las últimas semanas.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, destacó que estas partidas son «fundamentales» para mantener la operatividad de programas esenciales que habían quedado paralizados durante el cierre.
Repercusiones y costos del cierre
El cierre, que se extendió por 43 días, tuvo altos costos operativos y sociales. El Departamento de Transporte informó que la falta de controladores y supervisores obligó a imponer recortes en el tráfico aéreo de hasta el 6% en 40 aeropuertos, resultando en miles de cancelaciones. Las pérdidas estimadas para la economía del transporte alcanzaron los 580 millones de dólares diarios. El transporte aéreo había llegado a reducirse a apenas el 10% de la operativa habitual en los 40 aeropuertos más transitados del país antes del acuerdo.
En el ámbito social, cerca de 42 millones de estadounidenses dejaron de recibir pagos del programa de cupones alimentarios (SNAP) mientras se dilataba la crisis.
La medida de reapertura revierte los recortes masivos de personal ordenados por la administración Trump, que habían afectado a más de 4.000 empleados federales —incluyendo varios cientos en salud pública— que fueron despedidos o notificados de despido. Se estima que unos 6.000 trabajadores fueron afectados por despidos autorizados. El acuerdo permite que cerca de 670.000 empleados federales regresen a sus puestos sin percibir salario por el tiempo perdido, y garantiza el pago de sueldos atrasados a los aproximadamente 730.000 funcionarios esenciales que sí siguieron trabajando.
La lucha política: subsidios sanitarios y el Obamacare
El prolongado bloqueo en el Congreso se debió centralmente a la disputa sobre los subsidios de seguridad sanitaria. Los demócratas exigían la ampliación de los subsidios al programa de seguros de salud asequibles conocido como Obamacare, los cuales vencen a finales de año y cuya expiración aumentaría considerablemente las pólizas para millones de estadounidenses.
El paquete legislativo final, logrado por los republicanos, restablece a los empleados gubernamentales sin ampliar los subsidios de seguridad sanitaria. Esto fue una victoria para la administración Trump, que aseguró que el Obamacare será eliminado después de diciembre. Los republicanos se comprometieron a permitir una votación separada, a corto plazo, en el Congreso para decidir sobre la prórroga de los subsidios.
El presidente Trump calificó el cierre como una «extorsión demócrata» y una victoria para su partido, instando a los republicanos a eliminar la «obstrucción parlamentaria» para evitar futuras situaciones similares. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y el jefe de la bancada de representantes, Hakeem Jeffries, votaron en contra de la reapertura, argumentando que la «atención médica de la gente en este país está a punto de volverse impagable».
Cláusula controvertida y polémica en la firma
La ley incorpora una disposición polémica: una cláusula que permite a senadores demandar al Departamento de Justicia (DOJ) por registros telefónicos obtenidos sin previo aviso durante la investigación del asalto al Capitolio de 2021. La medida autoriza compensaciones de hasta medio millón de dólares. Esta cláusula generó críticas e indignación dentro del Congreso, ya que fue incorporada en la fase final de negociación sin consulta previa con varios legisladores.
Durante la ceremonia de firma en el Despacho Oval, la rueda de prensa se vio interrumpida. La prensa fue invitada a salir cuando un reportero cuestionó al mandatario sobre las nuevas publicaciones de documentos del caso Epstein que lo ponen en el centro de la polémica, por supuestamente haber tenido conocimiento de los crímenes y contacto con una de las víctimas.
El acuerdo presupuestario, además de garantizar la financiación provisional, busca crear mecanismos para evitar situaciones como las vividas durante este cierre. La reapertura, que se espera que alivie la falta de sincronía en Europa y cambie el panorama en bolsa, ha sido calificada por Trump como una victoria política, a pesar de que los sondeos mostraron que la mayoría de la población achacaba a los republicanos la responsabilidad del cierre.
