Junts ha dado un paso decisivo para materializar la ruptura con el Gobierno central, una decisión que sus bases avalaron hace una semana, al registrar enmiendas a la totalidad de todas las leyes promovidas por el PSOE y Sumar en el Congreso. La formación independentista ha anunciado también su voto en contra de las 21 normas que se encuentran en su fase final de tramitación, además de los proyectos de ley aprobados en el Consejo de Ministros y pendientes de envío a la Cámara Baja.
La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, arropada por todos los diputados y senadores del grupo parlamentario en Madrid, fue la encargada de anunciar la medida, siendo tajante: «La legislatura queda bloqueada». Nogueras enfatizó que «no habrá estabilidad si no cumplen sus acuerdos» y advirtió a Pedro Sánchez que los votos de Junts «no están al servicio de la estabilidad de España».
Bloqueo total y sin presupuestos
Esta acción supone que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se enfrenta a un bloqueo parlamentario que paraliza su agenda legislativa por completo. Nogueras quiso dejar claro que el Gobierno “ha perdido su capacidad legislativa”, calificando la situación como un “baño de realidad” para el PSOE y Sumar.
Sin los siete diputados de Junts, el Gobierno no cuenta con la mayoría suficiente para sacar adelante sus proyectos, dado que el PP y Vox rechazan sistemáticamente las iniciativas del Ejecutivo, y los aliados habituales de Sánchez no son suficientes para alcanzar la mayoría absoluta necesaria (176 escaños).
El alcance del bloqueo afecta a las 25 leyes contra las que Junts ha presentado enmiendas a la totalidad. Entre las normas vetadas se encuentran iniciativas clave como la Ley de Familias, la Ley de la Universalidad del Sistema Nacional de Salud, la Ley de Inclusión Social de las personas con discapacidad, la Ley de Información Clasificada, la Ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores o la Ley para modificar el Sistema Universitario. Incluso iniciativas como las denominadas ‘ley Bolaños’ y ‘ley Begoña’, que buscan acabar con las acusaciones populares, están expresamente mencionadas en el veto.
Además, Nogueras mencionó expresamente que el Gobierno «no podrá aprobar» los Presupuestos Generales del Estado de 2025. Fuentes parlamentarias de Junts añadieron en privado que “la ruptura es absoluta, ni diálogo ni negociación, ni presupuestos”.
Estrategia y excepciones
Junts pretende girar el foco de la responsabilidad hacia Pedro Sánchez, dejando «la pelota en su tejado» para que sea él quien mueva ficha. Han acusado al Gobierno de haber «decidido aferrarse al poder, pero no gobernar».
Pese a la magnitud del anuncio, la formación independentista evitó por el momento alentar una moción de censura—para la cual necesitarían sumar sus votos a PP y Vox—o instar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza o convocar elecciones. Este resquicio permite la posibilidad de desandar la ruptura, aunque en privado Junts reitera que «se ha acabado» al entender que el PSOE no ha cumplido y no va a cumplir.
La única excepción al bloqueo son aquellas medidas que estaban acordadas con el Gobierno antes de la ruptura. Nogueras matizó que tres de las más de 50 leyes en trámite y el decreto sobre la ‘ley ELA’ están acompañadas de un acuerdo con Junts y estas “las queremos cobrar”. Específicamente, los siete parlamentarios votarán a favor del decreto que desarrolla la ‘ley ELA’ (que destinará 500 millones de euros), así como la ley de atención a la clientela, la ley de economía social, la ley del cine y la ley de movilidad sostenible (esta última en el Senado).
Reacción de Moncloa y la oposición
Desde el Gobierno, la reacción al pulso de Junts se aferra al mensaje de «mano tendida, siempre». Fuentes del Ejecutivo sostienen que mantienen su disposición abierta al diálogo y el entendimiento con todos los grupos parlamentarios para mejorar la vida de la gente en Cataluña y en el conjunto de España.
El Ministro de Economía, Carlos Cuerpo, acogió el anuncio apelando a la “normalidad” e insistió en la mano tendida para “seguir negociando y aprobando leyes”, abiertos a seguir avanzando “ley a ley”. Los negociadores del Gobierno mantenían la confianza en poder reconducir las relaciones y entendían que, mientras no se pusiera sobre la mesa una moción de censura, habría margen para el diálogo “votación a votación”.
Frente a las acusaciones de incumplimiento, los socialistas justifican que las iniciativas que dependen en exclusiva del Ejecutivo o bien se han cumplido o están en vías de hacerse. Respecto a los acuerdos que no dependen en exclusiva del Gobierno, como la oficialidad del catalán en la UE (que requiere unanimidad) o la delegación de competencias de inmigración a Cataluña (rechazada en el Congreso con los votos de Podemos, PP y Vox), el Ejecutivo sostiene que trabajan «sin demora por que se cumplan». No obstante, Junts desconfía de los gestos recientes del Gobierno, alegando que los principios de acuerdo se posponen reiteradamente.
Por parte de la oposición, Feijóo reaccionó con ironía en redes sociales, preguntando: «¿Cómo era eso del Gobierno más estable de Europa?».
La vicesecretaria del PP, Carmen Fúnez, fue más allá, afirmando que «la legislatura está finalizada» y que España necesita elecciones generales «cuanto antes». Fúnez argumentó que sin presupuestos no se puede gobernar y calificó el actual mandato como «una legislatura errónea y fallida», demostrando Junts que quiere romper una legislatura que «ya nació mal».
