La carga pública dispara los costes del eléctrico

El ‘atraco’ de repostar coches eléctricos fuera de casa: te puede salir más caro que la gasolina 98

El precio del kilovatio en carretera supera al de la gasolina y complica el avance del coche eléctrico en España

Recarga del coche eléctrico (1)
Recarga del coche eléctrico. PD

Un atraco.

Y sin justificación alguna.

Con el agravante de que pierdes, además, mucho tiempo.

El avance tecnológico de los coches eléctricos en nuestro país ha sido notable.

La industria automotriz ha destinado enormes recursos para ofrecer vehículos que, no hace tanto, parecían sacados de una novela futurista.

Marcas como Tesla, Volkswagen o Kia han alcanzado niveles de eficiencia y rendimiento sin precedentes, posicionando al coche eléctrico como la opción más innovadora en el ámbito de la movilidad.

Sin embargo, el panorama regulatorio y, sobre todo, la red de recarga pública se han convertido en los principales escollos para que esta tecnología despegue definitivamente.

El precio del kilovatio: ¿por qué es tan caro cargar fuera de casa?

El principal argumento a favor del coche eléctrico ha sido siempre el ahorro en comparación con los combustibles convencionales. No obstante, esta premisa se esfuma cuando el conductor depende de cargadores públicos, sobre todo en carretera. Los precios del kilovatio en estos puntos no solo igualan, sino que muchas veces superan el coste de llenar un depósito con gasolina 98. Esta situación provoca un creciente malestar entre los usuarios y frena la transición energética.

  • Carga doméstica: Si se cuenta con un garaje y un contrato eléctrico bien ajustado, cargar un coche eléctrico en casa puede costar entre 3,5 y 5 euros para baterías de entre 50-70 kWh, aprovechando tarifas nocturnas que oscilan entre 0,07 y 0,12 €/kWh.
  • Carga pública: En los cargadores rápidos y ultrarrápidos ubicados en carretera, el coste puede dispararse hasta alcanzar entre 0,45 y 0,79 €/kWh dependiendo del operador y la potencia. Así, recorrer 100 kilómetros puede implicar un gasto entre 8 y 11 euros en ciertos casos, superando claramente el precio de la gasolina 98.

Comparativa práctica de costes

VehículoConsumo/100 kmCoste carga públicaCoste gasolina 98
VW ID.3 eléctrico15,3 kWh9,3 € (0,61 €/kWh)
VW Golf TSi5,6 litros8,9 € (1,60 €/l)
VW Golf TDi4,3 litros6,9 € (1,60 €/l)

Este cuadro ilustra que en las peores circunstancias cargar un vehículo eléctrico fuera de casa puede resultar más costoso que repostar gasolina. Esto es especialmente cierto para quienes dependen de estaciones situadas a lo largo de carreteras o áreas de servicio con escasa competencia cercana.

La red de recarga: crecimiento lento y precios disparados

La expansión de la infraestructura para recarga sigue su curso pero enfrenta numerosos problemas:

  • Homologación y burocracia: Las empresas pueden tardar hasta dos años para poner en funcionamiento un cargador debido a trámites administrativos y conflictos internos entre eléctricas, petroleras y administraciones.
  • Despliegue desigual: Aunque ya hay más de 50.000 puntos de recarga en España, muchos aún no están operativos o carecen de la potencia necesaria para satisfacer la demanda .

Compañías líderes como Iberdrola, Endesa X, Repsol, CEPSA, Wenea, Zunder y Tesla ofrecen tarifas muy variadas:

  • Iberdrola: Desde 0,29 €/kWh para carga lenta hasta 0,49 €/kWh para carga ultrarrápida.
  • Endesa X: De 0,35 €/kWh a 0,58 €/kWh según la potencia elegida.
  • Tesla Superchargers: Tarifa dinámica que oscila entre 0,41 y 0,60 €/kWh dependiendo del horario y tipo de usuario.
  • Wenea y Zunder: Entre 0,38 y 0,59 €/kWh según la velocidad de carga.

Tarifas dinámicas y falta de competencia real

El coste asociado a la recarga está influenciado por varios factores:

  • Potencia del cargador: Los puntos rápidos son los más caros pero también los más solicitados durante viajes.
  • Ubicación: En las ciudades los precios tienden a ser menores; sin embargo, en carretera donde no hay alternativas cercanas se aplican tarifas elevadas .
  • Hora y demanda: Las tarifas fluctúan según el momento del día. Por ejemplo, Tesla ajusta sus precios dinámicamente pudiendo alcanzar hasta los 0,61 €/kWh durante las horas punta .
  • Método de pago: Los usuarios registrados disfrutan descuentos; mientras que aquellos ocasionales deben pagar siempre el precio máximo .

El impacto en la percepción del coche eléctrico

Muchos conductores expresan su descontento al notar que el coche eléctrico se convierte en una opción más costosa si no cuentan con plaza garaje ni acceso a carga domiciliaria. Esta realidad genera una creciente oposición hacia este tipo de vehículos eléctricos que son considerados un “atraco” cuando toca recargar durante un viaje por carretera .

  • Tecnología sobresaliente pero ecosistema fallido: Los vehículos han superado cualquier expectativa técnica; sin embargo, las carencias en infraestructura y los altos precios del servicio público son un lastre.
  • Barreras al acceso: La falta de claridad sobre las tarifas junto a una competencia limitada y la burocracia existente para instalar nuevos cargadores están frenando el avance del coche eléctrico en España.

Qué hacen los fabricantes y operadores para revertir la situación

Las marcas automovilísticas han realizado grandes esfuerzos innovadores pero enfrentan limitaciones externas:

  • Alianzas con operadores energéticos: Buscan ofrecer tarifas ventajosas a sus clientes e impulsar la instalación de puntos privados.
  • Aplicaciones para localización y planificación: Herramientas como Electromaps o Chargemap ayudan a los conductores a localizar cargadores disponibles y comparar precios al instante .
  • Planes de suscripción y tarifas nocturnas: Algunas empresas como Iberdrola o Tesla proponen tarifas especiales o suscripciones que permiten reducir costos durante ciertos horarios .

¿Hay solución a la vista?

El futuro del transporte eléctrico en nuestro país está condicionado por una mejora efectiva en la infraestructura destinada a recargas así como una regulación capaz de asegurar precios competitivos durante los trayectos. Sin una solución al alto coste del kilovatio en estaciones públicas el vehículo eléctrico corre el riesgo de convertirse en una opción minoritaria reservada solo para quienes tienen acceso a carga domiciliaria.

La innovación tecnológica ha elevado al coche eléctrico a nuevas alturas; sin embargo, cada vez es más evidente que la verdadera batalla por definir nuestra movilidad futura se centra también –y quizás sobre todo– en el precio del kilovatio.

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24h Economía

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