El Banco de España ha iniciado el trámite de información pública para elevar el porcentaje del colchón de capital anticíclico (CCA) desde el 0,5% actual hasta el 1,0%. La medida, que entrará en vigor el próximo miércoles 1 de octubre de 2025, no será de obligado cumplimiento para las entidades financieras hasta un año después, el 1 de octubre de 2026. Esta decisión se fundamenta en la constatación de que los riesgos sistémicos cíclicos en España se mantienen en un «nivel intermedio», a pesar del complejo entorno geopolítico y macro financiero global.
La subida forma parte de la hoja de ruta gradual que el Banco de España ya anticipó en 2024, cuando revisó su marco de actuación para este instrumento. El plan contemplaba dos fases: una activación inicial al 0,5%, que se hizo efectiva el 1 de octubre de 2024 (y vinculante desde octubre de 2025), y un segundo incremento hasta el 1,0% en el cuarto trimestre de 2025 si persistía el nivel intermedio de riesgo, condición que se cumple actualmente.
¿Qué es el colchón de capital anticíclico y por qué es clave?
El colchón de capital anticíclico es una herramienta fundamental de la política macro prudencial diseñada para proteger al sistema bancario en su conjunto frente a los riesgos asociados al ciclo económico y financiero. A diferencia de los requerimientos de capital micro prudenciales, que se basan en el riesgo individual de cada banco, el CCA se aplica a todas las entidades en función de los riesgos sistémicos que afectan a todo el sector.
Su principal característica es su dinamismo: es el único colchón de capital diseñado para variar en el tiempo. Su funcionamiento es el siguiente:
- En fases expansivas: cuando la economía crece, el optimismo puede llevar a una asunción excesiva de riesgos. En estos periodos, identificados como de riesgo «intermedio» o «elevado», el Banco de España activa y aumenta gradualmente el CCA. Esto obliga a los bancos a guardar capital adicional, reforzando su solvencia y frenando la acumulación de desequilibrios.
- En fases de crisis: si los riesgos se materializan y sobreviene una recesión, el Banco de España «libera» el colchón, reduciéndolo total o parcialmente. Esta liberación proporciona a los bancos recursos financieros adicionales para absorber pérdidas y, crucialmente, sostener el flujo de crédito a hogares y empresas, evitando así que se intensifique la recesión.
En definitiva, el CCA contribuye a suavizar los ciclos económicos y a fortalecer la estabilidad financiera del país.
La situación actual de la estabilidad financiera en España
La decisión de elevar el CCA se produce en un contexto de evolución favorable pero con vulnerabilidades persistentes para el sistema financiero español.
Por un lado, los hogares y las empresas no financieras han fortalecido su posición, con niveles de endeudamiento históricamente bajos y una carga financiera que comienza a reducirse gracias a la bajada de los tipos de interés.
El sector bancario muestra una coyuntura positiva. En 2024, la rentabilidad continuó mejorando, impulsada por el margen de intereses, y su posición de solvencia y liquidez se mantiene holgadamente por encima de los requerimientos regulatorios. Además, las ratios de crédito dudoso y en vigilancia especial han tenido una evolución favorable.
Sin embargo, persisten focos de riesgo. El principal elemento de vulnerabilidad interna son las Administraciones Públicas, que mantienen un nivel de endeudamiento elevado, lo que reduce su capacidad para absorber futuras perturbaciones adversas. A nivel externo, el entorno está marcado por una elevada incertidumbre geopolítica y comercial, que podría materializarse en correcciones abruptas en los mercados financieros, donde las valoraciones de los activos de riesgo siguen siendo altas.
Impacto esperado de la medida: costes reducidos, beneficios potenciales elevados
El Banco de España estima que la elevación del CCA al 1% tendrá un impacto económico muy limitado y reducido a corto plazo, tanto en términos de crecimiento del PIB como en la concesión de crédito. Esta previsión se basa en varios factores:
- Plazo de adaptación: los bancos dispondrán de un año para cumplir con el nuevo requerimiento del 1% (hasta el 1 de octubre de 2026), lo que permite una transición suave.
- Exceso de capital: las entidades disponen actualmente de niveles de capital por encima de los requerimientos vigentes, por lo que pueden usar ese excedente para cumplir con la nueva exigencia.
- Rentabilidad elevada: la buena rentabilidad actual del sector bancario facilita que las entidades puedan aumentar sus niveles de solvencia simplemente reteniendo una parte de sus beneficios.
Por el contrario, los beneficios en caso de una futura crisis serían muy superiores a estos costes reducidos. Si se materializara un escenario adverso, la liberación de este colchón del 1% tendría un impacto positivo muy relevante en la economía. Al reducirse las exigencias de capital, las entidades estarían más dispuestas a seguir concediendo crédito a la economía, lo que ayudaría a amortiguar la caída del PIB durante la recesión.
Con esta medida, el Banco de España busca reforzar la resiliencia de la economía española, asegurando que el sistema financiero disponga de herramientas eficaces para mantener la estabilidad y el flujo de financiación incluso en los momentos más difíciles.
Bibliografía
- Banco de España. (2025). Informe de Estabilidad Financiera, primavera 2025.
- Banco de España. (8 de julio de 2025). El Banco de España inicia el trámite de información pública para elevar el colchón de capital anticíclico hasta el 1,0 % a partir del cuarto trimestre [Nota de prensa].
- Estrada, Á., Mencía, J., & Pérez Montes, C. (4 de junio de 2024). El colchón de capital anticíclico: qué es, por qué se ha revisado y qué implica para los bancos [Entrada de blog]. Banco de España.
- Estrada, Á., & Mencía, J. (2021). El cuadro de mandos de la política macroprudencial. ICE Política Macroprudencial en España: Instituciones e Instrumentos, (918). Banco de España.
