La relación entre Donald Trump y las grandes cadenas televisivas de Estados Unidos nunca fue tranquila.
Sin embargo, en los últimos meses, la tensión ha alcanzado un punto de ebullición sin precedentes, con amenazas directas, cancelaciones de programas y un trasfondo económico que va mucho más allá de las polémicas políticas.
El negocio de la televisión estadounidense, valorado en miles de millones, se ha convertido en el tablero principal de una lucha por el poder mediático, la influencia social y el dinero.
La guerra abierta entre Donald Trump y las grandes cadenas de televisión estadounidenses no es solo un pulso político.
Es, sobre todo, una batalla por el control de un negocio multimillonario, la influencia sobre la opinión pública y el futuro de la industria audiovisual.
Mientras tanto, cada movimiento, cada cancelación y cada tuit presidencial se traduce en millones en juego y titulares que dejan claro que, en la televisión, el espectáculo —y el dinero— nunca se detienen.
El pulso de Trump contra las licencias televisivas
A día de hoy, 20 de septiembre de 2025, el enfrentamiento entre Trump y los medios no solo es ideológico, sino también regulatorio y financiero. El expresidente ha sugerido públicamente que las cadenas críticas con su gestión “quizás deberían tener sus licencias removidas”. Estas palabras llegan en un contexto de fuerte debate por la libertad de expresión y el papel de los medios en la política estadounidense.
La reacción en la industria ha sido inmediata. La FCC (Comisión Federal de Comunicaciones), dirigida por Brendan Carr, hombre de confianza de Trump, ha amenazado con tomar medidas contra gigantes como ABC y su matriz Disney, tras la emisión de comentarios considerados “maliciosos” por parte de presentadores como Jimmy Kimmel. La suspensión indefinida del programa Jimmy Kimmel Live! fue celebrada por Trump en sus redes, mientras la ACLU advertía sobre el peligro de estas acciones para la Primera Enmienda y la libertad de prensa.
Los intereses económicos: licencias, fusiones y audiencias millonarias
La televisión estadounidense mueve cifras astronómicas. Las licencias de emisión, renovadas periódicamente, son clave en la supervivencia y expansión de los grandes conglomerados. Solo la operación de fusión entre Paramount y Skydance, actualmente en negociación, está valorada en varios miles de millones y depende en última instancia del visto bueno de la FCC, ahora en el centro de la tormenta política.
El control de las licencias se ha convertido en un arma de presión. Una amenaza a la licencia de una gran cadena implica no solo la pérdida de ingresos publicitarios y audiencias millonarias, sino también el riesgo de frenar fusiones y adquisiciones estratégicas que podrían cambiar el mapa mediático de Estados Unidos.
Las cifras de audiencia siguen siendo el termómetro del poder televisivo. Programas como The Apprentice, que catapultaron a Trump a la fama, llegaron a reunir a más de 20 millones de espectadores por episodio, generando ingresos publicitarios de vértigo para NBC. Hoy, la batalla por las franjas nocturnas enfrenta a figuras como Jimmy Kimmel, Stephen Colbert y Jimmy Fallon, todos ellos en el punto de mira de Trump por sus críticas y, según él, sus “pésimos ratings”.
Hollywood, aranceles y la nueva guerra de las plataformas
No solo la televisión tradicional está en el ojo del huracán. La industria del entretenimiento en general, desde Hollywood hasta las plataformas de streaming como Netflix, se ve afectada por las medidas proteccionistas impulsadas por Trump. El presidente ha anunciado un arancel del 100% a todas las películas rodadas fuera de EE.UU., incluidas las producidas por compañías estadounidenses en el extranjero. Esta medida busca frenar la “huida de producciones” y devolver empleos a territorio nacional, aunque su impacto podría ser más perjudicial que beneficioso para un sector acostumbrado a la globalización y las coproducciones.
Entre los nombramientos más llamativos destaca el de Mel Gibson, Sylvester Stallone y Jon Voight como “embajadores” de la Casa Blanca en Hollywood, en un intento de tender puentes con una industria que el propio Trump ha calificado de “enemiga ideológica”.
Curiosidades y datos locos del pulso Trump-TV
- El show The Apprentice no solo transformó la imagen pública de Trump, sino que le permitió ganar una fortuna en contratos televisivos y merchandising, además de una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
- Tras la cancelación de Jimmy Kimmel Live!, Trump declaró en Truth Social: “Grandes noticias para América: el poco visto programa de Jimmy Kimmel fue cancelado. Felicitaciones a ABC por hacer lo que debía ser hecho”.
- El arancel propuesto por Trump no distingue entre películas estadounidenses y extranjeras si han sido rodadas fuera del país, lo que afecta incluso a superproducciones como Avatar: Fuego y ceniza y series rodadas en España y Reino Unido.
- La presión sobre las cadenas ha llevado a situaciones inéditas, como la amenaza directa de retirar la licencia a ABC o la suspensión previa de The View por críticas de su copresentadora Joy Behar.
- El ranking de los presentadores nocturnos más criticados por Trump lo encabezan Stephen Colbert, Jimmy Kimmel y Jimmy Fallon, a quienes acusa de “tener cero talento y peores ratings que nadie”.
Listas y rankings del negocio televisivo y su guerra política
| Ranking de programas nocturnos más atacados por Trump | Cadena | Estado actual |
|---|---|---|
| Jimmy Kimmel Live! | ABC (Disney) | Suspendido |
| The Late Show with Stephen Colbert | CBS (Paramount) | Cancelado |
| The Tonight Show Starring Jimmy Fallon | NBC (Comcast) | En emisión, bajo presión |
| Late Night with Seth Meyers | NBC | En emisión, bajo presión |
| Ranking de grandes operaciones en juego | Valor estimado | Dependencia de FCC |
|---|---|---|
| Fusión Paramount-Skydance | Miles de millones | Sí |
| Licencia de ABC-Disney | Multimillonaria | Sí |
| Ingresos publicitarios nocturnos (2024) | +3.000 millones | Sí |

