La escena internacional sigue marcada por las sanciones, los mensajes cruzados y la presión diplomática en torno al petróleo ruso.
Sin embargo, la realidad es clara: el crudo de Vladimir Putin sigue encontrando compradores, tanto dentro como fuera de Europa, pese al veto impuesto tras la invasión de Ucrania.
Mientras Donald Trump redobla sus presiones para cortar todo flujo energético occidental hacia Moscú, Putin sigue encontrando vías para mantener sus arcas llenas gracias a una red global diversa e interconectada. Los esfuerzos europeos han servido para reducir la dependencia energética rusa, pero aún quedan excepciones notables y rutas alternativas abiertas.
El contexto actual demuestra que las sanciones económicas tienen límites prácticos y que los mercados energéticos globales rara vez funcionan con lógica binaria o bajo un consenso absoluto.
A día de hoy, 16 de septiembre del 2025, el pulso energético mundial sigue siendo uno de los termómetros clave para medir tanto la fortaleza como las grietas en la estrategia internacional frente al Kremlin.
Europa: reducción en el gas, persistencia en el petróleo
La Unión Europea ha dado pasos notables para reducir su dependencia del gas ruso. Según cifras recientes, la proporción del gas ruso importado por gasoducto ha caído del 40% en 2021 a apenas el 11% en 2024. Este descenso se debe a un aumento en la importación de gas natural licuado (GNL) y una reducción general del consumo. Pero cuando se observa el mercado del petróleo, la historia es distinta.
Entre enero de 2023 y septiembre de 2025, la UE ha comprado a Rusia crudo por valor de 21.564 millones de euros. Antes de la guerra, el bloque europeo representaba el 61% de los ingresos por exportaciones de combustibles fósiles rusos. Aunque muchos países han reducido o eliminado estas compras, otros han aprovechado excepciones y lagunas para mantener los envíos activos.
Países europeos que mantienen compras
- Hungría y Eslovaquia siguen recibiendo petróleo ruso por el oleoducto Druzhba. Ambos países son miembros de la UE y la OTAN y han mostrado sintonía política con Moscú.
- Entre 2023 y septiembre de 2025, Hungría compró a Rusia crudo por valor de 5.831 millones de euros; Eslovaquia, por 5.558 millones.
- En la lista también aparecen Francia y Bélgica: Francia destaca por adquirir GNL ruso (6.775 millones desde enero de 2023), mientras que Bélgica ha comprado crudo por valor de 463 millones.
Mientras tanto, países como España han eliminado prácticamente las compras directas de crudo ruso, aunque mantienen la importación y reexportación de GNL (5.592 millones desde enero de 2023).
Otros datos relevantes
- La República Checa anunció en abril que dejará de importar petróleo ruso tras seis décadas de dependencia, tras invertir en nuevas rutas energéticas.
- Las importaciones conjuntas europeas (gas por gasoducto y GNL) suponen menos del 19% del total europeo en 2024.
La presión estadounidense y las divisiones occidentales
El presidente estadounidense Donald Trump ha criticado abiertamente a sus aliados europeos por seguir comprando crudo ruso. En mensajes recientes ha exigido una suspensión total de estas importaciones para endurecer las sanciones contra Moscú. Trump condiciona nuevas medidas económicas estadounidenses al cese completo del comercio energético con Rusia entre todos los miembros de la OTAN.
Este discurso refleja una realidad incómoda: aunque Occidente presume unidad frente al Kremlin, en la práctica existen diferencias sustanciales según los intereses nacionales.
Asia: el nuevo gran mercado para Putin
Ante el cierre parcial del mercado europeo, Rusia ha redirigido su oferta hacia Asia. Los tres grandes compradores son:
- China, que absorbe cerca del 47% del total exportado.
- India, con un 38%.
- Turquía, con un 6% (también miembro de la OTAN).
En julio pasado, China compró combustibles fósiles rusos (en su mayoría crudo) por valor de 6.200 millones de euros, representando el 42% del total mensual vendido por Rusia. India gastó unos 3.500 millones y Turquía unos 3.100 millones solo ese mes.
Esta reorientación no solo compensa en parte las pérdidas sufridas en Europa; también proporciona a Moscú una fuente fundamental para financiar su esfuerzo bélico en Ucrania.
América Latina, Oriente Medio y otros actores
No todo el crudo ruso se va a Asia o Europa Central. Otros países también figuran entre los principales clientes desde enero de 2023:
- Brasil: Ha comprado petróleo ruso por valor de más de 18.300 millones.
- Singapur: Suma más de 12.380 millones.
- Arabia Saudí: Cerca de 10.890 millones en compras.
Este flujo ilustra cómo el comercio energético global se adapta rápidamente a las sanciones y restricciones.
Tablas comparativas: principales compradores desde enero 2023
| País | Importe estimado (€) | Tipo principal |
|---|---|---|
| China | >6.200 millones/mes | Crudo |
| India | >3.500 millones/mes | Crudo |
| Turquía | >3.100 millones/mes | Crudo |
| Hungría | 5.831 millones | Crudo |
| Eslovaquia | 5.558 millones | Crudo |
| Francia | 6.775 millones | GNL |
| Brasil | >18.300 millones | Crudo |
| Singapur | >12.380 millones | Crudo |
| Arabia Saudí | >10.890 millones | Crudo |

