La imagen de Renfe como referente de puntualidad en Europa se tambalea.
Mientras el ministro Óscar Puente defiende que la compañía pública roza los mejores niveles del continente, los datos recientes revelan una realidad menos halagüeña: el 31% de los trenes de media y larga distancia llegan con retraso, triplicando la media europea, que se sitúa en torno al 10%.
El tren, tradicionalmente valorado en España por su comodidad y puntualidad, se enfrenta ahora a un reto de imagen y competitividad. Los retrasos recurrentes amenazan con erosionar la confianza de los viajeros y abrir la puerta a la competencia, especialmente tras la liberalización del sector y la llegada de operadores privados como Iryo y Ouigo.
La radiografía de la puntualidad en 2025 deja claro que la recuperación de la fiabilidad será clave para el futuro del ferrocarril español. Mientras tanto, el debate político y social sigue abierto, con la puntualidad como termómetro de la salud del sistema ferroviario nacional.
La pregunta, a la vuelta de cada andén, sigue siendo la misma: ¿llegará hoy el tren a su hora?
Un verano de récord… en retrasos
A día de hoy, 10 de septiembre de 2025, la operadora afronta una de las peores crisis de puntualidad de su historia reciente. Solo en julio, el 34% de los trenes de media y larga distancia no llegó a tiempo, según datos oficiales expuestos por el propio ministro en el Congreso. El verano, tradicionalmente complicado para el transporte ferroviario, ha agravado una tendencia que se arrastra desde hace meses.
Las cifras no dejan lugar a dudas:
- De enero a septiembre de 2025: de 71.062 circulaciones, solo 48.444 llegaron a la hora prevista (68,2% de puntualidad).
- En julio: de 20.734 trenes, 13.683 sufrieron algún tipo de retraso.
- Media europea: en países como Francia, Alemania o Italia, la impuntualidad no supera el 10% en los servicios comparables.
En total, sumando todos los servicios, el 44% de los convoyes de Renfe llegó con retraso durante el mes de julio, un dato que contrasta con el discurso oficial y que alimenta la preocupación entre los usuarios y el debate político.
Radiografía de la impuntualidad
El problema no es homogéneo en toda la red. Las líneas de alta velocidad presentan mejores registros, aunque han empeorado respecto a años anteriores. Según los informes publicados por la propia Renfe, en junio el 63,8% de los trenes AVE y Larga Distancia llegó con menos de cinco minutos de retraso, el 81% con menos de 15 minutos y el 90,8% con menos de media hora. El retraso medio fue de 19 minutos.
En los servicios de media distancia, los datos son igualmente preocupantes:
- Media Distancia (convencional): el 24,6% de los trenes fue impuntual en 2024, con un repunte en 2025.
- Cercanías: aunque menos afectados en porcentaje, la cifra absoluta es abultada: más de 185.000 circulaciones con retraso en 2024.
Las principales causas de los retrasos, según reconocen tanto la operadora como el propio ministerio, son múltiples:
- Infraestructura deficiente y envejecida.
- Robos de cable, incendios y averías técnicas recurrentes.
- Un parque móvil con trenes anticuados y problemas de suministro de nuevos vehículos.
- Aumento de la demanda y de la oferta sin un refuerzo proporcional de la capacidad operativa.
El contexto europeo: ¿realmente España está a la cabeza?
El argumento de que Renfe es la segunda red más puntual de Europa, solo por detrás de Suiza, no resiste la comparación directa con los datos oficiales de otros países.
| País | Porcentaje de trenes puntuales |
|---|---|
| Suiza | 94,4% |
| Francia | 90% |
| Alemania | 89% |
| Italia | 91% |
| España | 68,8% (media y larga distancia) |
Mientras Suiza lidera el continente con un 94,4% de puntualidad, España se sitúa claramente por debajo de los grandes operadores europeos. La diferencia es aún más llamativa si se tiene en cuenta que en julio solo seis de cada diez trenes llegaron a la hora prevista en los servicios de media y larga distancia.
Óscar Puente y la gestión de la crisis
La gestión de Óscar Puente al frente del Ministerio de Transportes ha estado marcada por la defensa de la “transparencia” y la publicación regular de informes de puntualidad. Sin embargo, la oposición y parte del sector ferroviario critican el “triunfalismo” del ministro y exigen medidas urgentes para revertir la situación.
Puente atribuye los problemas a la falta de inversiones durante los gobiernos anteriores y promete que la llegada de 500 nuevos trenes, así como la renovación de la flota Avril de Talgo, permitirá mejorar los registros a partir del próximo año. Mientras tanto, la percepción de los viajeros es de creciente frustración, y las compensaciones por retrasos se han visto restringidas tras el cambio de condiciones en 2024: ahora solo se devuelve el importe íntegro si la demora supera los 90 minutos, cuando antes bastaban 60.
Pese a los problemas, Renfe bate récords de viajeros: entre enero y junio de 2025, la compañía transportó a 277,4 millones de usuarios, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior. Solo en los servicios de alta velocidad y larga distancia, la cifra subió un 10,9%. Este crecimiento, sin embargo, no se ha traducido en una mejora del servicio, sino que, según los sindicatos y las asociaciones de usuarios, ha tensionado aún más una red ya saturada.
El “éxito” comercial de Renfe, celebrado por el ministerio, se ve así empañado por la creciente insatisfacción de los usuarios, que perciben que la fiabilidad del tren se ha deteriorado.

