La operación financiera más relevante del año en España se pone en marcha este lunes. BBVA inicia oficialmente el periodo de aceptación de su oferta pública de adquisición (OPA) hostil sobre Sabadell, tras más de año y medio desde el anuncio inicial.
El movimiento, que afecta a más de 200.000 accionistas, marca un antes y un después en el sector bancario español, donde la concentración y la competencia están en el centro del debate.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha dado luz verde a la oferta tras revisar las condiciones técnicas y el folleto explicativo presentado por BBVA.
El plazo se extenderá desde hoy, 8 de septiembre, hasta el próximo 7 de octubre, dejando a los accionistas de Sabadell un mes para decidir si aceptan la propuesta: una acción nueva de BBVA y 0,70 euros en efectivo por cada 5,5483 acciones del banco vallesano.
La ecuación ha sido modificada tres veces para adaptarse a los dividendos repartidos por ambas entidades.
Dudas e incertidumbres entre los accionistas
El consejo de administración de Sabadell, encabezado por Josep Oliu, deberá emitir un informe sobre la postura oficial respecto a la OPA el próximo 18 de septiembre. A tenor de las declaraciones recientes del presidente del banco catalán, es previsible que la respuesta sea negativa, tal y como ya sucedió en mayo de 2024 cuando rechazaron una fusión amistosa.
La oferta, calificada como hostil por su carácter unilateral, busca hacerse con el 100% del capital social de Sabadell y establece una condición mínima de aceptación del 50,01% (excluyendo acciones en autocartera), aunque existe la posibilidad legal de rebajar ese umbral al 30% si la situación lo requiere.
En caso de que todos los accionistas acepten la OPA, estos pasarían a tener el 13,6% del capital resultante en BBVA, mientras que los actuales propietarios del banco comprador mantendrían el control con cerca del 86,4%.
Impacto potencial: empleo y oficinas
Uno de los focos clave está puesto sobre las consecuencias laborales y territoriales. El sindicato mayoritario en ambos bancos ya ha expresado su preocupación por posibles despidos y cierre masivo de oficinas. La fusión podría derivar en una racionalización operativa que afectaría especialmente a las áreas donde ambas entidades tienen presencia duplicada. En cerca de 50 municipios españoles, la unión generaría un duopolio bancario con escasa competencia local.
Principales riesgos detectados:
- Pérdida potencial de puestos de trabajo por duplicidad.
- Reducción significativa del número total de oficinas físicas.
- Menor acceso al crédito para pymes locales.
- Posible deterioro en las condiciones financieras para clientes minoristas.
Competencia y supervisión bajo lupa
La concentración bancaria es otro asunto central. Tras la posible integración, BBVA alcanzaría una cuota estimada del 22% en créditos y el 20% en depósitos. Junto con Santander y CaixaBank, dominarían aproximadamente el 75% del mercado bancario español en activos totales, una cifra muy superior al 40% registrado antes de la crisis financiera global.
Las autoridades regulatorias españolas, especialmente la CNMC y el Banco de España, deberán analizar si este incremento puede derivar en prácticas anticompetitivas o dificultar el acceso al crédito para pequeñas empresas y particulares. Por su parte, Europa ya ha dado su visto bueno sin objeciones relevantes.
Tabla: Cuotas estimadas tras la fusión
| Entidad | Cuota crédito (%) | Cuota depósitos (%) | Cuota mercado total (%) |
|---|---|---|---|
| BBVA-Sabadell | 22 | 20 | ~25 |
| Santander | n/d | n/d | ~25 |
| CaixaBank | n/d | n/d | ~25 |
Las cifras pueden variar según las aceptaciones finales y ajustes regulatorios.
El papel del Gobierno
El Ejecutivo español ha intervenido activamente durante las fases previas del proceso. La preocupación se centra tanto en preservar la competencia como en asegurar que no se vulneren derechos laborales ni se produzca una excesiva concentración económica que afecte al bienestar general.
A día de hoy, 8 de septiembre del 2025, el Gobierno mantiene una vigilancia estricta sobre el desarrollo de la OPA y no descarta tomar medidas adicionales si detecta riesgos sistémicos o sociales relevantes.
Fechas clave del proceso
- 8 septiembre: Inicio periodo aceptación OPA.
- 18 septiembre: Informe oficial del consejo Sabadell.
- 7 octubre: Fin periodo aceptación.
- 14 octubre: Publicación resultados.
- 17-20 octubre: Liquidación definitiva.
¿Qué pueden esperar los clientes?
La incertidumbre planea sobre los clientes particulares y empresas vinculadas a ambas entidades. Si bien es posible que surjan mejoras tecnológicas por integración operativa y economías de escala, existe temor fundado a una reducción en los servicios presenciales y una posible subida en costes financieros.
Por otro lado, expertos señalan que una banca más fuerte podría resistir mejor futuras crisis económicas y acelerar procesos innovadores frente a competidores internacionales o nuevas amenazas como las Big Tech financieras.
El desenlace dependerá ahora exclusivamente del voto mayoritario entre los accionistas minoritarios. Un proceso que no solo redefine balances contables sino también el modelo bancario español para los próximos años.

