HACIENDA PREPARA NUEVA REFORMA FISCAL

Moncloa planea subir el IRPF a rentas medias-altas en los Presupuestos de 2026

Filtraciones apuntan a una posible subida del IRPF para rentas medias-altas y la continuidad de los impuestos a banca y energéticas según las negociaciones de los Presupuestos 2026

Impuestos y atraco fiscal en España
Impuestos y atraco fiscal en España. PD

Queda en el aire la incógnita de si Pedro Sánchez logrará o no que sus compinches se los aprueben, pero las perversas intenciones que tienen el marido de Begoña y su cuadrilla son evidentes.

Las primeras filtraciones sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2026 han desatado un intenso debate político y social.

El motivo principal: el Ministerio de Hacienda está planeando una subida del IRPF para las rentas medias-altas, una medida que se sumaría al mantenimiento de los impuestos extraordinarios sobre banca y energéticas. E

l Partido Popular ya ha calificado la propuesta como un “hachazo fiscal encubierto”, mientras que desde el Gobierno se insiste en la necesidad de reforzar la recaudación y garantizar la financiación de los servicios públicos.

A día de hoy, 2 de septiembre de 2025, el escenario fiscal español vive una doble tensión.

Por un lado, la inflación acumulada en los últimos años ha incrementado la presión fiscal sobre las clases medias, que han visto cómo su carga impositiva crece por la falta de actualización de los tramos del IRPF.

Por otro, las exigencias europeas de disciplina presupuestaria obligan a buscar más ingresos sin deteriorar aún más el tejido productivo.

Las rentas medias-altas, principales afectadas

El diseño actual del IRPF en España es progresivo: cuanto mayores son los ingresos, mayor es el porcentaje a pagar. Para 2025, los tramos estatales van desde un 19% hasta un 47%, siendo este último aplicable a ingresos superiores a 300.000 euros. Sin embargo, lo que preocupa especialmente a trabajadores, autónomos y expertos es que la falta de indexación con la inflación ha provocado una subida efectiva del impuesto incluso para quienes no han mejorado su poder adquisitivo.

  • Un hogar con ingresos medios (entre 21.000 y 30.000 euros) ha pagado este año unos 458 euros más que hace tres ejercicios solo por no actualizarse el impuesto con la inflación.
  • En el caso de las rentas medias-altas (de 30.000 a 60.000 euros), el sobrecoste fiscal asciende a unos 622 euros anuales adicionales.
  • En total, Hacienda ha recaudado cerca de 9.700 millones extra entre 2021 y 2024 por este efecto.

La estadística es contundente: el 59,7% de las declaraciones presentadas corresponden precisamente a las rentas medias, que soportan también el grueso del incremento recaudatorio.

¿Qué implica la subida? Impacto directo en clases medias y autónomos

El posible incremento del IRPF anunciado para las rentas medias-altas supondría un nuevo golpe para familias trabajadoras y autónomos. Estos colectivos ya han sido señalados como los más perjudicados por la ausencia de medidas correctoras frente al avance inflacionario. Además, el impacto se multiplica si se tiene en cuenta el incremento paralelo de otros tributos indirectos como el IVA.

Algunas claves del impacto:

  • Un trabajador con ingresos anuales entre 35.200 y 60.000 euros tributa actualmente al 37% en su tramo marginal estatal.
  • Si se confirma la subida planteada por Hacienda, este porcentaje podría elevarse o bien reducirse aún más el rango exento, abarcando así a más contribuyentes.
  • El efecto conjunto sobre rentas medias y autónomos puede rondar los 1.100 euros adicionales en impuestos directos e indirectos acumulados en cuatro años.

La situación se agrava entre quienes perciben ingresos por actividades económicas o por rendimientos mixtos (trabajo y capital), especialmente autónomos con facturación intermedia.

Continuidad de impuestos a banca y energéticas

Otro punto relevante dentro del borrador presupuestario es la confirmación –por ahora no oficial– de que se mantendrán los gravámenes extraordinarios a entidades financieras y grandes empresas energéticas. La justificación oficial es clara: estos sectores han obtenido beneficios récord durante los últimos años gracias al entorno inflacionista y a la subida de tipos.

Sin embargo, tanto desde patronales como desde partidos de oposición se advierte que esta fiscalidad puede trasladarse al consumidor final vía precios o limitar nuevas inversiones estratégicas.

Debate político: ¿reforma justa o hachazo fiscal?

La respuesta política no se ha hecho esperar. El PP denuncia un “hachazo fiscal encubierto” que penaliza especialmente a quienes sostienen el sistema tributario con su esfuerzo diario. Desde filas socialistas y sus socios de gobierno se defiende que estas medidas buscan reforzar el Estado del bienestar y proteger a los colectivos vulnerables.

Entre los economistas consultados, se detecta preocupación por el efecto desincentivador sobre el ahorro privado y la inversión productiva si se endurecen aún más los impuestos sobre las rentas medias y altas o sobre el capital. Hay consenso en que sin reformas estructurales que impulsen el crecimiento económico y reduzcan gastos superfluos será difícil cuadrar las cuentas públicas solo subiendo impuestos.

Medidas compensatorias para rentas bajas

Como contrapartida, Hacienda mantiene deducciones para salarios bajos: quienes ingresen menos de 16.576 euros pueden beneficiarse de una bonificación directa de hasta 340 euros en la declaración de la renta correspondiente a 2026. Para ingresos ligeramente superiores (hasta 18.276 euros), esta ayuda se aplica parcialmente.

Sin embargo, estas medidas resultan insuficientes para compensar el mayor esfuerzo exigido a las clases medias-alta, que ven cómo su factura fiscal no deja de crecer pese a no haber experimentado incrementos reales en sus ingresos.

Fiscalidad PSOE e interlinking económico

El debate actual sobre la reforma fiscal remite directamente al modelo defendido históricamente por gobiernos socialistas: mayor progresividad tributaria pero sin corregir distorsiones inflacionarias ni relajar la presión sobre asalariados y autónomos medios. La experiencia reciente con impuestos temporales a banca y energéticas refuerza esta línea estratégica, aunque con matices según las exigencias presupuestarias o las alianzas parlamentarias necesarias para aprobar los Presupuestos.

En plataformas como YouTube PD economía, analistas independientes subrayan además cómo estas medidas impactan negativamente en el consumo privado e incentivan la economía sumergida entre profesionales liberales y pequeños empresarios.


El pulso entre recaudación necesaria e incentivos económicos seguirá marcando buena parte del debate público en este curso político decisivo para España.

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24h Economía

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