El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha adelantado este viernes los datos de inflación de agosto.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantiene en el 2,7% interanual, igualando la cifra de julio y marcando el nivel más alto desde febrero.
Este dato confirma que la escalada inflacionista de los meses previos se ha frenado gracias a dos factores clave: los alimentos y bebidas no alcohólicas han recortado sus precios más que en agosto de 2024, mientras que la electricidad ha subido con menor intensidad.
Sin embargo, la inflación subyacente —que excluye componentes volátiles como energía y alimentos frescos— repunta una décima hasta el 2,4%, su máximo desde abril.
Esta tendencia preocupa a economistas y consumidores, pues refleja una presión persistente en la cesta básica más allá de los vaivenes energéticos.
¿Por qué se estabiliza el IPC general?
- Alimentos: Los precios bajaron más que hace un año, contribuyendo a frenar el avance del IPC.
- Electricidad: Subidas menos pronunciadas respecto a agosto pasado.
- Carburantes: Bajaron menos que en 2024 y ejercieron presión al alza.
- Cesta básica: Aunque hay alivio puntual en algunos productos, el impacto acumulado sigue afectando al poder adquisitivo.
El dato mensual (agosto sobre julio) muestra estabilidad absoluta: variación del 0%, frente a la caída del 0,1% en julio que rompió nueve meses consecutivos de subidas mensuales.
Presión sostenida en la inflación subyacente
La inflación subyacente encadena dos meses consecutivos de aumentos interanuales. El repunte al 2,4% revela que las tensiones de fondo persisten. Este indicador es seguido muy de cerca por analistas porque anticipa movimientos estructurales en los precios y refleja mejor el pulso real sobre los salarios y la capacidad de consumo.
- La subyacente marca su mayor registro desde abril.
- Las familias sienten presión sostenida en productos básicos y servicios esenciales.
- El Ministerio de Economía destaca que «la estabilidad de los precios y las subidas salariales permiten recuperar poder adquisitivo», aunque el avance subyacente pone límites a esa mejora.
Evolución reciente y contexto europeo
A día de hoy, 31 de agosto de 2025, España muestra una inflación anual alineada con la media europea. El IPC armonizado (IPCA) también se sitúa en el 2,7%, sin cambios mensuales. Alemania y Francia presentan cifras similares, lo que apunta a un entorno común marcado por ajustes energéticos y alimentarios.
| País | IPC Agosto (%) | IPC Subyacente (%) |
|---|---|---|
| España | 2,7 | 2,4 |
| Alemania | 2,6 | 2,3 |
| Francia | 2,8 | 2,5 |
Alimentos: alivio temporal
Los alimentos han sido protagonistas este mes. Su reducción contribuyó decisivamente a frenar el avance general del IPC. Según expertos consultados por medios económicos:
- Productos frescos como frutas y verduras bajaron más que hace un año.
- Las bebidas no alcohólicas acompañaron la tendencia descendente.
- Sin embargo, otros bienes básicos mantienen precios elevados respecto a años anteriores.
La moderación actual podría ser puntual si factores externos como energía o transporte vuelven a encarecerse después del verano.
Electricidad: moderación relativa
La factura eléctrica —uno de los motores inflacionistas más potentes durante los últimos años— experimenta una subida menos intensa en comparación con agosto de 2024. El alivio es relativo para muchos hogares pero contribuye a estabilizar el índice general. El mercado energético sigue bajo vigilancia ante posibles repuntes cuando aumente la demanda estacional.
Carburantes: freno insuficiente
Los carburantes han bajado menos que el año pasado y siguen presionando al alza tanto el IPC como los costes logísticos para empresas y consumidores. El transporte público y privado se resiente del encarecimiento acumulado desde inicios de año.
Poder adquisitivo: luces y sombras
Desde el Ministerio de Economía se insiste en la «recuperación progresiva» del poder adquisitivo gracias a subidas salariales recientes. Sin embargo:
- La inflación subyacente limita esa mejora.
- Los hogares con rentas bajas sufren especialmente el impacto acumulado en alimentación y energía.
- La cesta básica sigue lejos de niveles preinflación.
Perspectivas para septiembre
El INE publicará los datos definitivos el próximo 12 de septiembre. Analistas prevén que la estabilidad podría prolongarse si no hay sobresaltos energéticos ni climáticos. No obstante:
- Si la inflación subyacente sigue repuntando, aumentará la presión sobre políticas monetarias y fiscales.
- Las decisiones del Banco Central Europeo estarán condicionadas por estos datos.
- La evolución internacional —conflictos geopolíticos o interrupciones logísticas— será clave para anticipar próximas tendencias.
En definitiva, agosto deja un panorama dual: alivio relativo en algunos precios pero presión persistente sobre los hogares españoles. La cautela domina entre expertos mientras se espera si este respiro será duradero o solo un paréntesis en la batalla contra la inflación.

