En lugar de 'tapar agujeros'

Vacaciones a crédito: crece el número de españoles que pide préstamos al consumo para la ‘juerga’

El uso de créditos para financiar viajes y ocio aumenta y ya supera el 16 % del total, mientras expertos alertan sobre los riesgos de este cambio de tendencia

Ocio nocturno, copas y vacaciones
Ocio nocturno, copas y vacaciones. PD

El verano ha dejado tras de sí una imagen cada vez más habitual: familias y jóvenes que planifican sus vacaciones gracias a un crédito rápido. La tendencia, lejos de ser anecdótica, refleja un cambio profundo en los hábitos financieros de los españoles, que recurren a los préstamos al consumo no para afrontar imprevistos, sino para costear viajes y ocio.

A día de hoy, 29 de agosto de 2025, el fenómeno preocupa a economistas y autoridades. En solo dos años, el porcentaje de personas que solicita un crédito con el objetivo de irse de vacaciones ha pasado del 10 % en 2023 al 12,2 % en 2024 y, actualmente, roza ya el 16,3 %. Este crecimiento sostenido contrasta con la tradicional función de estos productos financieros, históricamente vinculados a la compra de bienes duraderos o la solución de urgencias económicas.

Un cambio de mentalidad: del “tapar agujeros” al “me lo merezco”

La facilidad para obtener financiación online y la normalización del endeudamiento para fines no esenciales han transformado el consumo. Ahora, el crédito ya no se percibe solo como un salvavidas, sino como una herramienta para acceder a experiencias inmediatas.

  • El perfil del solicitante ha cambiado:
    • Más jóvenes y familias de rentas medias recurren al crédito para viajar, aprovechando campañas promocionales y ofertas de las agencias.
    • Las entidades financieras han detectado que, especialmente entre los menores de 40 años, el préstamo para ocio es visto como una opción “razonable” y sin estigma social.
  • Motivos principales del auge:
    • La presión social y el efecto de las redes, donde se muestran vacaciones idílicas, animan a financiar viajes aunque no se disponga del ahorro suficiente.
    • El encarecimiento del coste de la vida y la dificultad para ahorrar hacen que la opción de pagar a plazos se perciba como la única vía para disfrutar del descanso estival.
  • Cifras que retratan el fenómeno:
    • El crédito al consumo crece a ritmos superiores al 6 % anual desde 2023.
    • Según los datos más recientes, solo un 25 % de los préstamos personales se destinan actualmente a cubrir imprevistos o necesidades urgentes; el resto va a financiar compras aplazadas, reformas y, en aumento, vacaciones.

La trampa de la deuda: riesgos y advertencias

El atractivo de unas vacaciones inmediatas puede ocultar una realidad menos amable: los intereses asociados a estos créditos son, de media, mucho más altos que los de otros productos financieros. El coste total del préstamo puede duplicar el precio original del viaje si se eligen plazos largos o se cae en retrasos en los pagos.

  • Advertencias de los expertos:
    • El Banco de España y asociaciones de consumidores alertan sobre el riesgo de sobreendeudamiento, especialmente entre los jóvenes, que pueden encadenar varios créditos y comprometer su estabilidad financiera futura.
    • El pago a plazos puede generar una falsa sensación de asequibilidad, ocultando la carga real del endeudamiento.
  • Efectos macroeconómicos:
    • El auge del crédito al consumo es un motor adicional para el turismo y el comercio, pero preocupa su impacto en la solvencia de los hogares a medio plazo.
    • Un repunte de la morosidad podría afectar a la estabilidad del sistema financiero si la tendencia se consolida y las familias no logran hacer frente a los pagos.

El turismo, impulsor y reflejo del cambio

El contexto de récords en la llegada de turistas y el gasto en ocio crea el caldo de cultivo perfecto para este fenómeno. En 2024, España ha recibido más de 93 millones de visitantes internacionales y el gasto por persona y día ha subido un 5,1 % respecto a 2023. Los propios españoles también han incrementado su consumo turístico interno, animados por la recuperación económica y el deseo de “recuperar el tiempo perdido” tras la pandemia.

  • El turismo y el ocio se han convertido en prioridades para muchos hogares, incluso a costa de asumir deuda.
  • Las campañas publicitarias de entidades financieras y agencias de viajes incentivan la financiación, presentándola como una oportunidad para “no renunciar a nada”.

La mirada a futuro: ¿hacia un modelo insostenible?

El debate está servido. Para algunos, este cambio de tendencia refleja una sociedad más optimista y confiada en su capacidad de pago. Para otros, supone la antesala de problemas de sobreendeudamiento y una señal de alerta sobre la sostenibilidad del modelo de consumo.

Las cifras apuntan a que el fenómeno seguirá creciendo mientras los tipos de interés no experimenten un repunte significativo y las condiciones de acceso al crédito se mantengan flexibles. Sin embargo, los expertos insisten en la importancia de la educación financiera y la prudencia a la hora de endeudarse para fines no esenciales.

  • Un 63 % de los usuarios de créditos al consumo afirma que repetiría la experiencia para costear sus próximas vacaciones, aunque reconocen que les costó más de lo previsto devolver el dinero.
  • La mayoría subestima el coste final del préstamo y solo revisa las condiciones cuando surgen problemas de impago.

En un país donde el turismo y el ocio son motores económicos clave, la frontera entre consumo responsable y exceso de deuda nunca ha sido tan difusa. El reto de los próximos años será encontrar el equilibrio entre disfrutar del presente y no hipotecar el futuro.

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24h Economía

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