El mercado financiero ha presenciado en las últimas semanas un resurgir notable tanto del oro como del IBEX 35, dos activos que reflejan la evolución de la economía global y las expectativas de los inversores a medio plazo.
El oro, activo refugio por excelencia, ha encadenado su cuarta semana alcista de las últimas cinco, recuperándose con fuerza tras la conocida como ‘singularidad‘ de julio, cuando experimentó una caída inesperada en medio de tensiones geopolíticas y movimientos abruptos en los tipos de interés estadounidenses.
A día de hoy, 26 de agosto de 2025, el metal precioso no solo ha recuperado terreno, sino que se sitúa un 1% por encima de su media móvil de los últimos tres meses y medio, reforzando su atractivo ante la incertidumbre económica mundial.
Por su parte, el IBEX 35 vive uno de sus mejores ejercicios en décadas.
El selectivo español acumula una subida del 31,7% en lo que va de año, gracias al impulso extraordinario del sector bancario y las eléctricas.
Este avance apunta a que 2025 podría convertirse en el año más alcista para la bolsa española desde 1998, superando incluso a los grandes índices internacionales en rentabilidad acumulada.
En definitiva, ambos activos —oro e IBEX— ofrecen perfiles atractivos para inversores que busquen equilibrar riesgo y rentabilidad en un contexto macroeconómico incierto pero lleno de oportunidades.
Claves del repunte en el oro: refugio ante la volatilidad
El precio del oro ha escalado hasta nuevos máximos históricos durante este ejercicio. En España, el gramo se sitúa actualmente en torno a los 92,44 €, con una horquilla mínima-máxima muy estrecha en las últimas jornadas (entre 92,18 € y 92,52 € por gramo), reflejando un mercado sólido pero atento a cualquier sobresalto externo. Entre los factores que han impulsado este rally destacan:
- Baja inflación estadounidense, que ha reducido la presión sobre los tipos y ha fortalecido la demanda de metales preciosos.
- Tensiones geopolíticas persistentes en Oriente Medio y el endurecimiento comercial entre EE. UU., China y Europa.
- Política monetaria flexible: Las expectativas crecientes de recortes adicionales en los tipos por parte de la Reserva Federal han debilitado al dólar y empujado al alza activos alternativos como el oro.
La singularidad vivida en julio —una brusca caída atribuida a movimientos especulativos y salidas masivas de fondos cotizados (ETFs)— fue rápidamente absorbida por el mercado. Desde entonces, la cotización del oro ha retomado su tendencia alcista. Según analistas como los de Goldman Sachs y Bank of America, las previsiones para finales de año son claramente positivas: se espera que el oro alcance o supere los 3.000 dólares por onza antes del cierre de 2025, con potenciales picos si persisten las tensiones fiscales o geopolíticas.
- Goldman Sachs prevé un objetivo de 3.000 USD/onza para diciembre.
- Bank of America eleva su previsión media a 3.063 USD/onza para 2025 y hasta 3.350 USD/onza para 2026.
El soporte técnico clave se mantiene cerca de los 3.340 USD, mientras que el primer objetivo alcista relevante se sitúa en los 3.450 USD si continúan las compras institucionales y la demanda física.
IBEX 35: rally sostenido y confianza empresarial
El IBEX 35 ha superado varias resistencias históricas este verano. Partió desde niveles cercanos a los 14.800 puntos a finales de julio para escalar por encima de los 15.200 puntos en agosto e incluso rozar los 15.300, un umbral no visto desde antes de la crisis financiera global. Las razones principales:
- Resultados empresariales sólidos especialmente en banca (BBVA, Santander) e infraestructuras (Iberdrola).
- Expectativas favorables sobre recortes adicionales de tipos en EE. UU., lo que ha animado el apetito por renta variable europea.
- Mejora del crecimiento económico nacional: El Banco de España prevé un avance del PIB del 1,9% en 2025, apoyado por turismo y empleo extranjero.
- Relajación progresiva de tensiones comerciales internacionales.
Los analistas proyectan para todo el año una rentabilidad cercana al +12%, aunque algunos escenarios optimistas contemplan subidas superiores al 16% si se relajan aún más las políticas fiscales sobre bancos y energéticas o si mejora el entorno macroeconómico europeo.
En caso contrario —si resurgen incertidumbres fiscales o políticas—, el retroceso máximo estimado sería limitado (-2%). El consenso señala como claves para sostener este rally:
- La continuidad del buen desempeño bancario tras años penalizados por tipos bajos.
- La adaptación rápida del tejido empresarial español a escenarios globales cambiantes.
- La solidez del sector servicios y exportador nacional.
Predicciones económicas: ¿qué esperar para lo que resta del año?
Las previsiones apuntan a un entorno volátil pero con oportunidades claras:
- El oro seguirá actuando como refugio ante cualquier repunte inflacionario o escalada geopolítica.
- Si persiste la moderación inflacionaria global y continúan los recortes graduales en tipos, tanto el oro como la renta variable europea podrían mantener su inercia positiva.
- Para el IBEX 35 se espera una consolidación sobre niveles actuales; no obstante, cualquier corrección será vista como oportunidad táctica para incorporar valores sólidos —especialmente bancos con elevada rentabilidad sobre capital—.
Recomendaciones clave para inversores:
- Mantener una posición diversificada: combinar exposición táctica a oro físico o ETFs con acciones líderes del IBEX —banca grande, eléctricas e industriales defensivas—.
- Aprovechar recortes técnicos puntuales para aumentar posiciones estratégicas.
- Vigilar atentamente la evolución política estadounidense (presidencia Trump), así como posibles virajes fiscales en Europa.
- Seguir ajustando stop-loss ante posibles episodios puntuales de volatilidad.

