CRISIS EN LA GESTIÓN FERROVIARIA ESPAÑOLA

Adif descarrila en mantenimiento: récord de averías pese a 1.000 contratos financiados con fondos europeos

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias acumula fallos técnicos y retrasos pese a ser el principal receptor de fondos Next Generation EU

Adif descarrila en mantenimiento: récord de averías pese a 1.000 contratos financiados con fondos europeos

Si algún viajero habitual del tren en España ha sentido recientemente que la suerte no le acompaña, no está solo. La frecuencia de averías en la red ferroviaria gestionada por Adif ha alcanzado niveles preocupantes, coincidiendo paradójicamente con el mayor desembolso de fondos europeos de la historia reciente para el sector. A fecha de 7 de julio de 2025, la situación invita tanto al análisis político como a la resignación, y es que ni los cerca de 1.000 contratos licitados con cargo a los fondos Next Generation EU han logrado poner freno al deterioro del servicio.

El último episodio digno de un guion de suspense ferroviario lo vivieron los pasajeros del tren de media distancia que cubría el trayecto entre Miraflores (Zaragoza) y Castejón de Ebro, cuyo primer vagón descarriló tras una avería en el buje. Por fortuna, no hubo heridos, pero sí retrasos que afectaron en cascada a otros convoyes, como el Alvia 801 que circulaba entre Madrid y Pamplona, acumulando demoras cercanas a los 90 minutos. Incidentes similares han ido salpicando la geografía nacional: desde la caída del suministro eléctrico en la estación madrileña de Chamartín hasta problemas con cambios de agujas que tumbaron la operativa de alta velocidad en la capital.

¿Dónde van los fondos europeos?

Adif ostenta el título de mayor receptor español de ayudas Next Generation EU, con casi cinco millones de euros a fondo perdido destinados a modernizar y mantener las infraestructuras ferroviarias. Esta cifra se traduce en casi mil licitaciones públicas para obras, suministros y servicios varios desde 2021. La línea Madrid-Sevilla ha sido uno de los focos principales: solo para renovar elementos tan críticos como la catenaria (la línea aérea que suministra electricidad), se destinaron 15 millones de euros repartidos en tres contratos, ejecutados por grandes empresas del sector y con un plazo inicial ya vencido sin que los problemas hayan remitido.

El contraste entre la magnitud del dinero invertido y los resultados visibles es difícilmente justificable ante la opinión pública. Más aún cuando parte del presupuesto ha ido a parar a servicios alejados del mantenimiento puro y duro: entre 2022 y 2025, Adif adjudicó más de 4,5 millones en contratos para diseño, asesoría y organización de eventos institucionales o gestión de redes sociales. No faltan voces críticas —especialmente desde ámbitos sindicales— que denuncian desvío de prioridades y falta de transparencia.

Inversiones millonarias frente a una red envejecida

Entre 2022 y 2026, Adif y su filial Adif Alta Velocidad prevén invertir más de 24.100 millones de euros, con más de la mitad dedicada a la red convencional —cercanías y mercancías incluidas— y el resto a seguir expandiendo la malla de alta velocidad española, la más extensa del continente europeo. De hecho, el desarrollo del Corredor Atlántico y del Corredor Mediterráneo figura entre las grandes apuestas nacionales.

Sin embargo, este esfuerzo inversor no se refleja todavía en una mejora palpable del día a día para los usuarios. Las averías recurrentes —ya sean por desgaste estructural o por fallos puntuales como cambios defectuosos o problemas eléctricos— siguen lastrando la imagen pública del operador estatal. La falta de resultados tangibles alimenta las suspicacias sobre posibles deficiencias en la gestión interna y en el control sobre las empresas adjudicatarias.

Consecuencias políticas y sociales: ¿quién asume responsabilidades?

La respuesta institucional ante las incidencias tampoco ha ayudado a calmar los ánimos. Tras el sonado descarrilamiento en Madrid —cuando un tren remolcado terminó cuesta abajo bajo el Jardín Botánico— Adif optó por sancionar al autor del audio interno filtrado sobre el incidente, suspendiéndolo cinco días sin empleo ni sueldo; una decisión calificada por sindicatos como “excesiva” e “incomprensible”. Mientras tanto, las conclusiones oficiales sobre las causas siguen sin publicarse meses después.

El impacto político es indudable: Óscar Puente, ministro del ramo, afronta críticas tanto desde la oposición como desde plataformas ciudadanas cansadas del deterioro progresivo del servicio. El debate sobre el uso eficiente —o no— de los fondos europeos se instala así en el centro mismo del tablero político español.

Curiosidades y datos llamativos

  • El AVE Madrid-Sevilla cumple más de tres décadas operativo… pero su catenaria original sigue dando quebraderos de cabeza.
  • En contratos recientes destaca una partida millonaria para eventos institucionales; hay quien bromea con que será más fácil organizar una gala que llegar puntual.
  • La estación madrileña Chamartín recuperó su actividad normal tras una noche frenética dedicada a retirar un tren accidentado… mientras los viajeros tuiteaban su odisea desde cafeterías improvisadas.
  • Los mayores retrasos registrados este año han afectado sobre todo al eje norte-noroeste (Galicia, Asturias), donde cualquier incidencia se traduce en horas perdidas debido a la dependencia tecnológica.
  • La inversión europea está condicionada al cumplimiento estricto de plazos y objetivos; Bruselas observa con lupa estos episodios.

La pregunta sigue siendo: ¿cuánto tardará Adif en volver a estar “en vía” tras este carrusel de incidentes? Por ahora, paciencia… y café para todos.

Autor

24h Economía

Te acercamos a la Economía. Toda la actualidad económica y política en 24heconomia.com y en sus redes sociales.