Un nuevo informe de la OCDE revela cómo una política agresiva de subsidios ha distorsionado el mercado hasta romper sus leyes fundamentales. El sector industrial de paneles solares se ha convertido en el ejemplo más extremo de cómo la intervención estatal puede alterar la economía global. Según un informe publicado este mes por la Organización
Hay cicatrices que nunca se borran del todo. Quince años después de que la tierra temblara y el mar engullera la costa de Tohoku, el nombre "Fukushima" sigue evocando imágenes de reactores humeantes y ciudades fantasma. Casi 20.000 personas murieron ahogadas, y el trauma nacional llevó a Japón a apagar sus 54 reactores nucleares. Fue
En los pasillos del poder en Washington, una idea antes considerada ciencia ficción ha empezado a generar sudores fríos. A medida que las relaciones transatlánticas se deterioran —exacerbadas por el renovado apetito de Donald Trump por anexionar Groenlandia y su retórica proteccionista—, Europa ha comenzado a mirar su propia cartera
A principios de 2025, el consenso era pesimista: China se hundía, Europa estaba estancada y los aranceles de Trump prometían el caos. Sin embargo, la economía global desafió a los agoreros, creciendo un respetable 3,3% según el FMI. Los mercados celebraron, la inflación bajó y parecía que el aterrizaje suave estaba garantizado. Pero
Hace solo dos años, la estrategia de Europa estaba clara: "De-risking" (reducción de riesgos) con China y alineamiento total con Estados Unidos. Biden y Von der Leyen hablaban el mismo idioma, coordinaban sanciones tecnológicas contra Pekín y protegían el orden liberal. Hoy, ese guion ha ardido en la hoguera de las vanidades de Donald